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    John Bolton, exasesor de seguridad nacional durante el primer mandato del presidente Donald Trump y quien posteriormente se convirtió en un acérrimo crítico suyo, se declaró culpable este viernes de retener información clasificada, lo que representa una victoria para el Departamento de Justicia de Trump en su lucha contra los considerados adversarios políticos del presidente.

    Datos clave

    Bolton se declaró culpable de un cargo de retención ilegal de información clasificada, luego de que la fiscalía presentara una acusación formal de 18 cargos en la que se le imputaba haber guardado más de 1,000 páginas de notas que documentaban información de seguridad nacional y haberlas compartido con su esposa e hija.

    El acuerdo de culpabilidad señala que Bolton enfrenta hasta cinco años de prisión y aceptó pagar una multa de 2.25 millones de dólares, aunque la Associated Press informó que el acuerdo podría ayudarle a evitar la cárcel por completo.

    La sentencia de Bolton está programada para el 28 de octubre ante el juez federal de distrito Theodore Chuang en un tribunal federal de distrito en Maryland.

    Cuando el juez le preguntó si era culpable del delito, Bolton respondió: “Soy su señoría y lo lamento”.

    En octubre, Bolton se declaró inocente de los 18 cargos, afirmando que era “el último objetivo en la instrumentalización del Departamento de Justicia para acusar a quienes (Trump) considera sus enemigos”.

    Más contexto: John Bolton se declarará culpable en el caso de los documentos clasificados: una importante victoria para la campaña de venganza de Trump

    ¿De qué fue acusado Bolton?

    Bolton fue acusado formalmente en octubre, y los fiscales lo culparon de compartir resúmenes a modo de diario sobre su trabajo como asesor de seguridad nacional con familiares, supuestamente su esposa e hija, desde una cuenta de correo electrónico personal.

    Las autoridades indicaron que la cuenta de correo electrónico fue posteriormente hackeada por alguien presuntamente vinculado al gobierno iraní. Entre los mensajes se encontraba información de inteligencia sobre antiguos adversarios y operaciones encubiertas llevadas a cabo por el gobierno, según la acusación.

    Los fiscales afirmaron que Bolton envió un documento a un familiar y lo acompañó con el mensaje: “¡De eso no hablamos!”, a lo que el destinatario respondió: “Shhh”. Agentes del FBI también allanaron su oficina en Washington y su casa en Bethesda, Maryland, y confiscaron información clasificada o secreta.

    Tangente

    La acusación formal contra Bolton en octubre se produjo poco después de que otros dos opositores de Trump —el exdirector del FBI, James Comey, y la fiscal general de Nueva York, Letitia James— fueran acusados ​​en casos separados.

    Los cargos contra Comey y James fueron desestimados después de que un juez federal dictaminara que Lindsey Halligan, aliada de Trump sin experiencia previa como fiscal, había sido nombrada ilegalmente fiscal federal. Sin embargo, Comey fue acusado nuevamente en abril por una publicación de Instagram del año pasado en la que aparecían conchas marinas formando las letras “86 47”, lo que Trump y su administración interpretaron como un llamado a asesinar al presidente.

    Algunos expertos legales, no obstante, consideran que el caso contra Bolton es más grave, mientras que otros observadores consideran que los intentos de procesar a James y Comey tienen motivaciones políticas.

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    Contexto clave

    Bolton es un abogado y experto en seguridad nacional con una larga trayectoria, que trabajó en diversas administraciones presidenciales republicanas, desde Ronald Reagan hasta Trump. Fue asesor de seguridad nacional de Trump entre 2018 y 2019.

    Trump despidió a Bolton en septiembre de 2019, alegando “numerosos” desacuerdos en materia de seguridad nacional, aunque Bolton afirmó haber renunciado. Tras dejar la administración Trump, Bolton publicó en 2020 un libro mordaz sobre su gestión, titulado “The Room Where It Happened” (“La habitación donde sucedió”), que contiene una larga lista de acusaciones contra Trump.

    En el libro, Bolton describe a Trump como “sorprendentemente desinformado” sobre cómo dirigir la Casa Blanca y gestionar los asuntos internacionales, acusándolo también de ofrecer “favores personales a dictadores que le caían bien”. Bolton afirmó que a Trump le preocupaba principalmente mantenerse en el cargo, y escribió que le resultaba “difícil identificar alguna decisión significativa de Trump durante mi mandato que no estuviera motivada por cálculos de reelección”.

    Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US

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