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    “Hace 10 años nadie hubiera imaginado pedir vino rosado en un restaurante, y sin embargo cada vez somos más quienes los buscamos en las cartas”, decía mi amigo y empresario Nicolás Martín del Campo durante una cena maridada con soberbios vinos rosados de La Provence.

    Los vinos rosados, considerados vacuos, simples y sin expresión durante largo tiempo, despiertan ahora en México y son cada vez más demandados por todo tipo de público. En las zonas vitivinícolas como Valle de Guadalupe o Parras se elaboran referencias ante las que quitarse el sombrero como Montefiori (100% Sangiovese) o V Casa Madero (100% Cabernet Sauvignon).

    Sin embargo, todos se rinden cuando el vino, -además de tener un hermoso tono rosado y frescos aromas de frutilla roja-, trae acento francés.

    Pionera en la importación de vinos rosados fue Sophie Avernin, un personaje decisivo para convencer a los sommeliers del valor de estos vinos junto a la cocina mexicana, intensa, especiada, opulenta… En 2019, Berangere Contreau (directora de la importadora y distribuidora Cavas del Vino), apuesta con pulso firme por los vinos de Cotes de Provence, caracterizados por su bouqué floral y sus tonos rosa pálido o asalmonado.

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    Pudimos recibirlos en su llegada a México durante una cena en La Vie en Rose a la que asistieron sommeliers como René Rentería o Andrés amor y otros expertos como José Sandoval. Estas son cuatro recomendaciones.

    Domaine La Colombe (Grenache. Cinsault)

    vinos rosados

    Rosa pálido, con notas herbáceas y final amargo que invita a tomar otro trago. Tal vez mi favorito, por su simplicidad.

    Mimi en Provence (Grenache, Syrah)

    vinos rosados

    Su botella estilo Borgoña enamora a primera vista, coronada por un tapón de cristal, como si fuera un delicado perfume. De paso más goloso y consistente en boca.

    Saint Ser Prestige (Grenache, Syrah. Cinsault)

    vinos rosados

    Un vino para acompañar una comida completa. Más sobrio y, en palabras de Andrés Amor, “un vino con reducción que merece ser tratado con rigor y servido con tiempo para que este crezca y saque todas sus virtudes”. Es un vino que podríamos describir como especiado.

    Saint Ser Ermite (Cinsault, Syrah, Grenache, Rolle)

    vinos rosados

    De nuevo un vino para mimar despacio, concentrado y de buena acidez.

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