José Ignacio Zaragoza Ambrosi, presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, asegura que el trabajo realizado con las autoridades mexicanas les ha permitido detectar fraudes, prevenir el contrabando y garantizar un comercio limpio y transparente.
Hoy el trabajo del agente aduanal no se realiza en solitario, sino en estrecha coordinación como la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Secretaría de Economía (SE), señala uno de los candidatos a presidencia de la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAAREM).
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“Esta colaboración permite detectar fraudes, prevenir el contrabando, y garantizar un comercio limpio y transparente”, dice a Forbes México.
“Somos los primeros en detectar si una operación es riesgosa, si un documento parece alterado, o si un producto necesita permiso especial”, expresa.
“Aportamos conocimiento en tiempo real para proteger a México. Más allá de ser representantes, somos auxiliares de la política aduanera del Estado”, comenta el agente aduanal.
Zaragoza Ambrosi dice que los agentes aduanales promueven activamente la digitalización de trámites, el cumplimiento normativo y la apertura del comercio exterior a pequeñas y medianas empresas, generando mayor competitividad y fortaleciendo la base fiscal del país.
Cada operación aduanal bien realizada contribuye al fortalecimiento de las finanzas públicas. “Si los impuestos se calculan bien y se declaran correctamente, eso significa más recursos para los programas sociales, para infraestructura y para el desarrollo nacional”, afirma
“Si hacemos bien nuestro trabajo, gana México. Porque tenemos fronteras más fuertes, una economía más sólida y un comercio exterior que es ejemplo de legalidad y eficiencia”, apunta José Ignacio Zaragoza Ambrosi.
El agente aduanal expresa que los profesionales representan a empresas ante las autoridades aduaneras, así como son actores clave para el buen funcionamiento del sistema económico nacional.
“Un agente aduanal es un representante autorizado que garantiza que las mercancías que entran o salen del país cumplan con la ley”, puntualiza.
“Nos aseguramos de que los productos no sean falsificados, ilegales o peligrosos, y que las contribuciones se paguen correctamente”, detalla José Ignacio Zaragoza Ambrosi.
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En México, cuya economía está profundamente ligada al comercio exterior, los agentes aduanales tienen un papel estratégico para asegurar que cada operación de importación y exportación sea dentro del marco legal, fiscal y regulatorio, expone.
Los agentes aduanales tienen responsabilidad solidaria en cada operación, lo que significa que comparten la responsabilidad legal con el importador o exportador, precisa.
“Esta figura implica una labor profunda de verificación, cumplimiento y debida diligencia, especialmente en una etapa previa a cualquier operación comercial”, destaca.
Indica que la operación de una agencia aduanal está regulada por leyes específicas como la Ley Aduanera, el Código Fiscal de la Federación, y las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE).
Desde la aceptación del cliente hasta el despacho aduanero y posibles auditorías posteriores, el proceso está minuciosamente estructurado.
La operación de una agencia aduanal está regulada por leyes específicas como la Ley Aduanera, el Código Fiscal de la Federación, y las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE). Desde la aceptación del cliente hasta el despacho aduanero y posibles auditorías posteriores, el proceso está minuciosamente estructurado.
Antes de iniciar operaciones, la agencia realiza una evaluación del cliente, verifica antecedentes fiscales y legales (como la opinión positiva del SAT y revisiones en listas negras como OFAC o el artículo 69-B), y clasifica su nivel de riesgo. Esta fase garantiza que solo se trabaje con empresas formales, legítimas y fiscalmente responsables.
Cada embarque requiere la entrega puntual de documentos (factura, lista de empaque, conocimiento de embarque, certificados o permisos). El agente aduanal prepara el pedimento, lo transmite al SAT, realiza el pago de contribuciones, y gestiona el despacho aduanero. Autoridades como la ANAM, el SAT, la Secretaría de Economía, COFEPRIS, SENASICA, y SEMARNAT participan activamente en esta fase.
Posterior al despacho, las autoridades pueden revisar si el valor declarado fue real. Si se detectan irregularidades, se pueden aplicar auditorías, emitir créditos fiscales, suspender al importador del padrón e incluso proceder penalmente por defraudación fiscal.






