Por Sergio Pulgarin*
Durante la reciente visita del profesor Paul Cheek del MIT a la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey en CDMX conversamos sobre los desafíos del emprendimiento y a innovación en el país, y por supuesto, del inevitable tema en cualquier diálogo contemporáneo relacionado con el futuro de los negocios: El papel de la Inteligencia Artificial en la transformación de los negocios.
En lo personal, quise llevar la conversación más allá de los lugares comunes —la IA en la sustitución de profesiones tradicionales, las competencias humanas que no podrá reemplazar la IA, o las premisas básicas para el uso ético y responsable de la IA en las empresas— para centrarme en el otro lado de la discusión, el del impacto de la Inteligencia Artificial en contextos de negocio que ya gozan de un “business as usual” de mayor intensidad en innovación, incorporación constante de tecnologías de vanguardia y una natural vocación de disrupción en los mercados. Es decir, el ámbito de las denominadas “exponential startups” o emprendimientos de base tecnológica que tiene la capacidad de generar altos volúmenes de crecimiento y empleabilidad, en cortos periodos de tiempo.
La conversación me llevó a dos reflexiones centrales que quiero compartir. La primera es el surgimiento de las denominadas “IA driven Enterprises”, y la segunda es el nuevo panorama global de negocios que emerge como consecuencia del crecimiento y evolución de este tipo de empresa. A diferencia de las empresas digitales tradicionales donde la inteligencia artificial es una herramienta para incrementar eficiencias, las IA driven Enterprises (o AIDEs) ponen esta tecnología en el núcleo del modelo de negocio haciendo que la IA actúe como el sistema nervioso que conecta la estrategia y la operación, y que aprende de forma continua para tomar mejores decisiones.
HACIA UNA NUEVA GEOMETRÍA DEL EMPRENDIMIENTO
Históricamente los nuevos emprendimientos han sido clasificados en dos tipos. Los impulsados por la eficiencia, que se caracterizan por estructuras de operación ligeras, innovación incremental y bajo requerimiento de capital, es el lugar común donde una parte importante de las PYMES suele converger. De manera paralela están los emprendimientos impulsados por la Innovación (o IDEs), su modelo de negocio está soportado en una estructura que busca romper el status quo del mercado, generalmente respaldados por capitales de riesgo y cuentan con equipos de gestión robustos y altamente capacitados.
Las AIDEs combinan la ambición de crecimiento, escalabilidad y vocación de disrupción del mercado de las IDEs, con la flexibilidad y ligereza estructural de las PYMES. Al incorporar inteligencia artificial en todas las etapas del proceso de venta, desde la investigación de mercado hasta la posventa, y todas las demás áreas funcionales de la operación. Estas empresas reducen significativamente la necesidad de grandes inversiones iniciales en personal y equipo. El resultado es una nueva “geometría del emprendimiento” donde el talento y la capacidad de innovación tienen un peso superior al capital de inversión.
Uno de los casos que refleja este nuevo tipo de empresas es “Lovable”, una Startup Sueca de IA que desarrolló una plataforma capaz de crear aplicaciones y sitios web a partir de simples instrucciones en lenguaje natural, así, cualquier persona, sin conocimientos técnicos en programación puede generar soluciones de calidad profesional. Desde su fundación en 2023 la empresa ha registrado un crecimiento exponencial alcanzando más de 2 millones de usuarios y 100 millones de dólares en ingresos con no más de 20 empleados directos.
EL NUEVO PANORAMA GLOBAL DE NEGOCIOS
La expansión de este tipo de empresas está transformando la arquitectura del sistema económico global. En la conversación con el profesor Cheek coincidimos en que se aproxima un nuevo panorama donde la distribución del talento y la riqueza dejará de concentrarse exclusivamente en las grandes fuentes de capital. Viviremos un mundo donde pequeños equipos con competencias robustas en management y data science, competirán de igual a igual con grandes corporativos, generando así un ecosistema de negocio más diverso, dinámico y equitativo.
Si profundizamos un poco, las implicaciones son enormes y en múltiples frentes, en un mundo de innovación descentralizada la noción de polos tecnológicos tradicionales como Silicon Valley o Shenzhen se redefine. Con el estímulo adecuado, ecosistemas más pequeños como Monterrey, CDMX, Bogotá y Buenos Aires podrían acelerar su crecimiento apalancados por talento local y con estructuras de inversión ágiles y flexibles que permitan escalar rápidamente.
Esta transformación exige una reconfiguración de los sistemas de apoyo, financiación y desarrollo de competencias por parte de gobiernos, universidades y fondos de inversión para asegurar las condiciones necesarias como polos de crecimiento. Las AIDEs representan más que un simple cambio tecnológico, son una oportunidad de transformación del tejido empresarial con una propuesta que rediseña el contrato social de la innovación. Como lo menciona el profesor Cheek: “La pregunta no es si las empresas usarán IA, sino qué tan profundamente permitirán que la IA las transforme”.
Sobre el autor:
*Sergio Pulgarin es es Decano Regional de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey en Ciudad de México.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
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