El consorcio integrado por Regiomontana de Construcción y Servicios (Recsa), Comsa y Vise ganó un contrato por 7,152 millones de pesos para el diseño y construcción de los talleres y centros de mantenimiento del Tren Saltillo a Nuevo Laredo.
Según la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), el consorcio de empresas propiedad de Humberto Armenta González, la familia Miarnau y la familia Villanueva Sandoval alcanzaron la mayor calificación global en la evaluación técnica y económica para edificar los talleres y centros de mantenimiento.
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El fallo de la Licitación Pública Internacional Abierta LO-09-D00-009D00999-I-56-2026 detalló que los talleres y el centro de mantenimiento adjudicados a las empresas mexicanas y española forman parte de las obras prioritarias del Plan Ferroviario Nacional, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria busca fortalecer la conectividad y movilidad en corredores económicos como Saltillo, donde la industria automotriz encontró su casa, así como Monterrey, donde la industria es la que mueve, y Nuevo Laredo, el puente fronterizo más usado para el cruce de mercancías de México a Estados Unidos.
Los trabajos contemplan el diseño y construcción de la zona integral de control y administración (ZICA) en Derramadero, los talleres y cocheras en García, la zona de inspección Las Torres, la base de mantenimiento en Salinas Victoria, así como en la ZICA en Nuevo Laredo.
Cada una de las obras dará soporte a la operación del corredor ferroviario de pasajeros entre Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
La infraestructura adjudicada incluye centros de control ferroviario, talleres, cocheras, bases de mantenimiento y zonas de inspección que permitirán la operación, supervisión y conservación de la red ferroviaria y del material rodante del proyecto.
De acuerdo con el acta de fallo, el consorcio obtuvo una puntuación total de 91.70 unidades, resultado de una calificación técnica de 41.70 puntos y la máxima puntuación económica.
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Con ello superó a la propuesta presentada por el grupo encabezado por Impulsora de Desarrollo Integral, Aldesa y China Civil Engineering Construction Corporation, que alcanzó una puntuación total de 88.84 unidades.
El contrato será formalizado el 22 de junio y el inicio de los trabajos está previsto para el 25 de junio. La autoridad estableció un plazo de ejecución de 920 días naturales.
Durante el proceso participaron 5 grupos empresariales. Sin embargo, únicamente dos propuestas lograron superar la evaluación técnica mínima requerida para avanzar a la etapa económica.
La adjudicación representa un nuevo contrato para el mismo consorcio dentro del proyecto ferroviario Saltillo-Nuevo Laredo.
En abril de 2025, el grupo integrado por Recsa, que lidera Humberto Armenta González, así como la española COMSA Infraestructura, COMSA (de la familia Miarnau) y Vise (de la familia Villanueva Sandoval) obtuvo la licitación para el diseño y construcción de las estaciones Derramadero, Saltillo, Ramos Arizpe y García, con una propuesta de 890.9 millones de pesos.
El tren Saltillo-Nuevo Laredo tendrá una longitud cercana a los 396 kilómetros y conectará Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas a través de uno de los corredores económicos más importantes del norte de México.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a cargo de Jesús Antonio Esteva Medina, ha señalado que el corredor ferroviario busca fortalecer la movilidad regional y la integración logística del norte del país.
El tren Saltillo a Nuevo Laredo considera una inversión estimada superior a 175,000 millones de pesos, y contará con 11 estaciones y una demanda proyectada de alrededor de 7 millones de pasajeros al año.
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Además de mejorar la movilidad regional, busca fortalecer la conectividad logística y económica entre los principales polos industriales del noreste del país y la frontera con Estados Unidos a través de Nuevo Laredo.
El proyecto también forma parte del programa federal de recuperación del transporte ferroviario de pasajeros, y prevé velocidades de operación de entre 160 y 200 kilómetros por hora, con la expectativa de entrar en funcionamiento durante 2028.










