La búsqueda de la ventaja competitiva obliga a la cúpula empresarial a examinar activos en quienes la economía tradicional ha catalogado erróneamente. La inclusión de profesionales con algún tipo de discapacidad debe ser reconocida como un imperativo para redefinir la capacidad de generar valor de una organización.
Este segmento demográfico, dotado de una resiliencia y un pensamiento lateral forjado en la superación de barreras, es el activo estratégico más subestimado de la economía global.
La ONU y el Banco Mundial estiman que cerca del 15 por ciento de la población mundial vive con alguna discapacidad —alrededor de mil millones de personas—. En México, la ENADID reporta 8.9 millones de personas en esta condición. Del total de este sector de la población, el 46.6 son hombres y 53.4 mujeres.
El lema del Día Internacional de las Personas con Discapacidad de este año a conmemorarse el 3 de diciembre— “Fomentar sociedades inclusivas para impulsar el progreso social” — recoge esta premisa. La apuesta por la inclusión se traduce directamente en una ventaja competitiva estructural.
Su contribución más profunda reside en la capacidad para catalizar la innovación, la reingeniería de procesos y servicios con criterios de universalidad.
La necesidad de adaptar entornos de trabajo y soluciones de consumo para la accesibilidad fuerza a las organizaciones a desmontar sus diseños preestablecidos. Esta restricción estratégica se convierte en el motor más potente del diseño universal.
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Las soluciones concebidas para superar barreras específicas invariablemente decantan en mejoras que optimizan la experiencia para la totalidad del mercado. El talento con discapacidad introduce una nueva visión sobre la funcionalidad bajo condiciones variables, y eleva el estándar de la robustez operacional y la versatilidad del producto.
Este enfoque estratégico encuentra un respaldo en el Gobierno de la Ciudad de México a cargo de Clara Brugada, quien colocó la visibilidad de las personas con discapacidad en el centro de su administración. Con el Sistema Público de Cuidados se les ofrece apoyo a través de un enfoque en el cuidado y la atención. “Cuéntame un Mural” brinda acceso a piezas artísticas a través de una propuesta sonora inmersiva táctil.
Como parte de esta estrategia de inclusión, el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México, en coordinación con colectivos de personas con discapacidad, impulsan medidas de accesibilidad para los servicios de emergencias.
Estas iniciativas funcionan como inversiones estratégicas que generan ciudades más seguras, productivas y creativas. La inclusión acelera el progreso porque amplía el talento disponible, diversifica la toma de decisiones y eleva el estándar de lo posible.
Sobre el autor:
Salvador Guerrero Chiprés es Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.
X: @guerrerochipres
www.c5.cdmx.gob.mx
Twitter: @C5_CDMX
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