Enlaces rápidos

    Debería ser cuidadoso el gobierno en lo que respecta a las causas del descarrilamiento del Tren Interoceánico, sobre todo para evitar que un hecho, tan trágico, se repita en el futuro. 

    La FGR ya está realizando las averiguaciones pertinentes, las que pueden no solo esclarecer lo ocurrido, sino mostrar que hay músculo y eficacia en sus tareas. 

    Los esfuerzos son apoyados, de igual forma, por la Fiscalía de Oaxaca y la Agencia Regulatoria del Transporte Ferroviario. 

    El saldo es, por ahora, de 109 heridos y de 13 personas fallecidas y ahí está el meollo del asunto, porque las vidas no se pueden recuperar, las familias quedaron partidas y el mal sabor que esto deja, a nivel de percepción pública, es también profundo. 

    El proyecto del tren que une el Pacífico con el Golfo de México ha estado cruzado de sospechas. Costos elevados y malos materiales para el ajuste de una vía férrea de 260 kilómetros. 

    Acaso por ello, las investigaciones se concentran, en una primera etapa, en las condiciones de la locomotora y en el estado de las vías. 

    Hay testimonios de pasajeros que señalan que el tren iba muy rápido y que quizá se quedó sin frenos, algo que se podrá confirmar o descartar en los análisis periciales de la caja negra de la locomotora. 

    El proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec significó y significa daños a los pueblos indígenas. La Misión Civil de Observación documentó cientos de agresiones, entre ellas, la intimidación, despojo y amenazas, aunados a tres homicidios en contra de defensores zapotecos: Jesús Manuel Martínez, Félix Vicente Cruz y Noel López Gallegos. 

    Como ocurrió con el Tren Maya, a los pueblos indígenas no se les tomó en cuenta en aspectos sustanciales. Son 79 los municipios de Oaxaca y Veracruz donde hay diversos impactos. 

    No te pierdas: Al menos 13 muertos y 98 heridos tras descarrilamiento del tren Transístmico

    En teoría, porque de acuerdo con la Auditoria Superior de la Federación no existen los estudios respectivos, con el tiempo el Tren Transoceánico puede significar una mejoría social y aumentar la capacidad de negocios por el transporte de carga. 

    En paralelo, y de acuerdo con análisis de las Fuerzas Armadas, que en su momento fueron dados a conocer por Guacamaya Leaks, se afirma que “se prevén nuevos conflictos territoriales, sociales y de la delincuencia organizada por aprovechar las oportunidades económicas que dicho proyecto generará.”

    La Marina Armada es la encargada de la operación y funcionamiento del Tren Interoceánico, en una anomalía que ya muestra el costo que tiene.

    Los marinos no deberían dedicarse al negocio ferroviario, porque sus tareas y capacidades están en otros ámbitos, muchos de ellos centrales para la seguridad nacional. 

    Se descarriló el tren, un hecho desafortunado, pero que no debe quedar en el cuadrante de la fatalidad, sino con rendición de cuentas y con transparecía.

    Más allá del debate político, de las condenas desde la oposición, las que por los demás son razonables, lo que es muy importante es que el conocimiento técnico sea el que impere, porque de ello depende la tranquilidad y la seguridad de los pasajeros. 

    Sobre el autor:

    Twitter: @jandradej

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    ¿Te gustan las fotos y las noticias?, síguenos en nuestro Instagram