La industria cárnica respaldada por Senasica está rechazando las nuevas regulaciones gubernamentales sobre el movimiento de ganado, mientras aumentan las tensiones con Estados Unidos por un brote del parásito gusano barrenador, que devora la carne.
Restringir el movimiento de ganado del sur al norte del país “amenaza la viabilidad de un sector que generó 192 mil millones de pesos en 2024”, señaló la Cámara Mexicana de la Carne (AMEG) en un comunicado emitido el viernes.
“Las medidas recientes… ponen en riesgo la cadena de suministro del sector de producción de carne”, dijo AMEG sin especificar qué medidas. Afirmó que el único método probado para erradicar al gusano barrenador, que infesta y puede matar al ganado si no se trata, es la liberación de moscas estériles para reducir la población reproductiva en el medio silvestre.
Un documento fechado el 19 de septiembre por la secretaría de Agricultura de México y de la agencia sanitaria Senasica, visto por Reuters y confirmado por un portavoz de Senasica, establece que el antiparasitario ivermectina debe administrarse 72 horas antes del traslado del ganado, bajo la supervisión de personal de la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
La Secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, culpó la semana pasada a México por un caso confirmado de gusano barrenador en el estado de Nuevo León, a menos de 70 millas (113 km) de la frontera estadounidense, señalando que el país no ha logrado frenar el movimiento de ganado ni atender las trampas para moscas que monitorean la población silvestre.
El documento mexicano que detalla el nuevo requisito del uso de ivermectina fue enviado por correo electrónico a profesionales del sector, según un funcionario de la industria mexicana que pidió no ser identificado. Este requisito retrasaría considerablemente el movimiento del ganado, según el funcionario.
México ha estado luchando por contener el brote, que se ha desplazado hacia el norte desde Centroamérica. La plaga, que según las autoridades aún no ha cruzado la frontera con EE. UU., representa un riesgo de varios miles de millones de dólares para la industria cárnica del país. El gobierno estadounidense ha mantenido su frontera prácticamente cerrada a las importaciones de ganado mexicano desde mayo.
Productores ganaderos estadounidenses, incluidos grupos como R-CALF USA, han pedido públicamente al gobierno de EE. UU. que persuada a México de detener el movimiento de ganado hacia el norte y el tráfico ilegal de reses provenientes de otros países latinoamericanos.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dijo la semana pasada que el país estaba trabajando en nuevas medidas que se anunciarán pronto, pero señaló que restringir el movimiento de ganado del sur al norte no es una tarea sencilla.
Senasica dijo a Reuters el 25 de septiembre que su sistema de trampas para moscas se revisa cada tres o cuatro días, una frecuencia determinada conjuntamente con sus homólogos estadounidenses, y que ha implementado un sistema de doble inspección en el punto de origen del ganado.
Con información de Reuters.
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