Enlaces rápidos

    Por Christian Rodríguez | Forbes España

    A menudo un emprendedor se enfrenta a retos que pueden hacer de su negocio una difícil misión: hacer crecer su base de clientes, sus primeras ventas o contratar personal adecuado. Sin embargo no solo los puntos más conocidos son importantes, existen otros errores que puede que no veas y que saboteen tu idea de negocio incluso antes de comenzar:

    Un enfoque obsesivo con la rentabilidad: vale, los beneficios son el objetivo del negocio, pero obsesionarse con ello pasará factura con tus clientes y sus relaciones con la empresa. Un consejo es cuidar el factor humano en tu empresa.

    El exceso de confianza: esta virtud es vital para emprender, pero un exceso de ella hará que te confíes y que la velocidad te traicione. No subestimes el ritual necesario a la hora de abrir un negocio.

    Creatividad mal enfocada: la falta de atención o la existencia de demasiadas ideas pueden llevar por un mal camino la creatividad abundante de tu equipo. Un consejo es que limites y sesgues tus objetivos.

    La necesidad de control: todos los empresarios la tienen, y es necesaria el inicio, ya que cuando el negocio se expande se hace imprescindible delegar responsabilidades en profesionales encargados de cada sector.

    Una delegación ineficaz: la plantilla del equipo es la clave del éxito, pero quizás los profesionales necesiten un tiempo de adaptación y aprendizaje. Por ello, delega cuando sea necesario.

    Aceptar que algo no funciona y no temer al cambio: incluso la tenacidad y el buen hacer pueden ser malos si el empresario se tuerce testarudo. Mide tus metas y proyectos regularmente para saber si algo ha de cambiar. Y hazlo.

    La “miopía profesional”: muchos empresarios se enamoran de su producto y no saben ver más allá. Una objetividad que le brindará un buen equipo de empresa será la solución.

    Unas redes ineficaces son tu peor enemigo: Ya sabemos lo importante que son las relaciones y el networking, pero de qué te sirve crear vínculos si estos no pueden aportar un bien a tu empresa.

    Los empresarios de éxito tienen una imagen positiva de sí mismos, lo que refuerza sus opiniones y puntos de vista. Evitar otros distintos será un error garrafal que a largo plazo les costará el negocio.

    Lee también: Poner impuestos a la carne, la alternativa de los gobiernos para paliar el cambio climático