Estados Unidos anunció el viernes nuevas sanciones contra la industria petrolera de Irán, que dijo son un castigo por el asesinato de manifestantes por parte del régimen, al mismo tiempo que, según reportes, la administración Trump se prepara para deportar a decenas de iraníes, algunos de los cuales podrían enfrentar sentencias de muerte, una medida que parece contradecir su supuesta defensa de los civiles iraníes.
Datos clave
El Departamento del Tesoro anunció sanciones contra nueve “buques de la flota fantasma”, alegando que han transportado petróleo iraní utilizado para financiar a los “apoderados terroristas regionales, programas de armas y servicios de seguridad” del régimen, en lugar de destinarse a los servicios económicos básicos que “el pueblo iraní ha exigido valientemente”.
Las sanciones congelan todos los activos e intereses en activos ubicados en Estados Unidos que pertenezcan a las empresas e individuos sancionados, los cuales tienen su sede en Emiratos Árabes Unidos, India, Omán, Seychelles, Islas Marshall y Liberia.
Al mismo tiempo, la administración Trump se prepara para deportar en los próximos días a 40 personas de regreso a Irán, incluidas al menos dos que son homosexuales y podrían ser castigadas con la pena de muerte, informó MS Now, citando a tres fuentes no identificadas familiarizadas con los planes.
Las deportaciones —y el riesgo de que algunos de los solicitantes de asilo enviados de vuelta puedan ser ejecutados— plantean dudas sobre la autenticidad de la supuesta solidaridad de la administración Trump con los manifestantes y sobre su verdadero motivo para atacar al régimen.
Quizás quieras echarle un vistazo a: El control estadounidense del petróleo venezolano pone en riesgo la reestructuración de la deuda con China
Qué observar
Trump dijo a los periodistas el jueves que su administración está “vigilando a Irán” y que envió una “armada” de buques de guerra hacia ese país. Trump se ha alejado de sus amenazas de atacar a Irán por la represión contra los manifestantes, pero ha advertido que Estados Unidos atacará si los manifestantes son ejecutados. El jueves, Trump afirmó que sus amenazas de ataque llevaron al régimen a cancelar 830 ejecuciones previstas. El fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi, negó la afirmación de Trump el viernes, calificándola de “completamente falsa”, y dijo que “ni existe tal número ni el poder judicial ha tomado esa decisión”, según declaraciones a la agencia de noticias judicial Mizan, de acuerdo con The New York Times.
Contexto adicional
Las sanciones anunciadas el viernes marcan la segunda ronda de penalidades impuestas por el gobierno de Estados Unidos por la represión de las protestas en Irán. La semana pasada, varios funcionarios que supervisan las fuerzas de seguridad iraníes fueron sancionados, junto con 18 personas y entidades que, según el Departamento del Tesoro, ayudan a lavar dinero del petróleo iraní hacia mercados extranjeros.
Este artículo se publicó originalmente en Forbes US
Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado











