Los principales fabricantes de automóviles quieren que el Congreso y el gobierno de Trump avancen con mayor rapidez para facilitar el despliegue de vehículos autónomos sin controles humanos, a medida que se expanden las nuevas pruebas de robotaxis.
El Congreso ha estado dividido durante años sobre si aprobar o no una legislación que aborde los obstáculos para su implementación, mientras que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) no ha actuado con celeridad para reescribir las normas de seguridad o permitir exenciones para hasta 2 mil 500 vehículos sin controles humanos por año, así como para aliviar otras barreras.
“La industria automotriz quiere y necesita un regulador de seguridad automotriz eficaz y funcional. Hoy en día no lo tenemos”, declaró John Bozzella, director ejecutivo de la Alianza para la Innovación Automotriz, durante una audiencia en la Cámara de Representantes de EU el jueves. “La agencia no es ágil. Las normas tardan demasiado en emitirse, si es que llegan a producirse”.
Por su parte, Jeff Farrah, director de la Asociación de la Industria de Vehículos Autónomos, instó al Congreso a aprobar una legislación nacional que ha estado estancada durante mucho tiempo, con el fin de permitir que Estados Unidos lidere el desarrollo global de vehículos autónomos, mientras China avanza de forma agresiva en ese campo.
“Ahora mismo estamos luchando con las manos atadas”, afirmó Farrah.
Las empresas llevan años presionando para que se tomen más medidas. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, declaró en abril que un nuevo marco regulatorio del Departamento ayudaría a los fabricantes estadounidenses a competir con sus rivales chinos.
A principios de este mes, la NHTSA anunció que aceleraría la revisión de las solicitudes de los fabricantes de automóviles para implementar vehículos autónomos sin los controles humanos requeridos, como volantes, pedales de freno o espejos.
El representante demócrata por Nueva Jersey, Frank Pallone, citó informes que indican que la NHTSA ha perdido hasta un 35 % de su personal experto en lo que va del año, debido a despidos y otras salidas, lo que pone en riesgo la capacidad operativa de la agencia.
La NHTSA respondió que “se fue significativamente menos personal” de lo que sugirió Pallone, y aseguró que continúa “con el personal necesario para llevar a cabo todo el trabajo crítico de seguridad y misión”, además de estar reforzando su Oficina de Seguridad Autónoma.
Mientras tanto, las muertes por accidentes de tráfico en EU siguen muy por encima de los niveles previos a la pandemia de COVID-19. A pesar de una disminución del 3.8% en 2024, con un total de 39 mil 345 fallecimientos, las cifras siguen siendo significativamente más altas que las 36 mil 355 muertes registradas en 2019 y duplican la tasa promedio de otros países de altos ingresos.
“La NHTSA no está a la altura de las circunstancias”, expresó David Harkey, presidente del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras, ante los legisladores.
“En los últimos años, ha abordado su labor con una falta de urgencia, utilizando metodologías defectuosas que subestiman los beneficios de seguridad de intervenciones evidentemente necesarias”, añadió.
La NHTSA ha fallado sistemáticamente en redactar regulaciones incluso cuando el Congreso se lo ha ordenado, y a menudo ha operado durante años sin un liderazgo confirmado por el Senado.
Con información de Reuters
Sigue la información de los negocios en nuestra sección especializada










