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    Una sensación de peligro subyace constantemente en el trabajo actoral de Dolores Heredia, sobre todo, cuando se enfrenta a personajes como el que interpreta en Pedro Páramo, el cual la llevó a refugiarse en su mundo interior para ser capaz de encontrar la levedad en su alma.

    Apenas nos sentamos frente a ella, en una habitación repleta de fotografías de grandes figuras del cine mexicano, y su mirada se pierde al observar cada una de estas imágenes, antes de atestiguar que no tuvo miedo de representar a Eduviges, la mujer que recibe a Juan Preciado, en la aclamada novela de Juan Rulfo.

    “Es curioso: miedo de interpretarla… no”, dice, mientras hace una larga pausa tratando de hallar las palabras precisas para definir las emociones que ese desafío le provocó. “Quienes caminan sobre la cuerda floja, que hacen de eso su arte, su obsesión de vida, incluso si cruzan de un lado al otro sin haberse caído, saben que todavía pueden perfeccionarlo”, dice, como metáfora de su forma de abordar los personajes que ha encarnado.

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    Pedro Páramo
    Foto: Paco Gramontti

    A ella, esta sensación de precipitarse al vacío la acompaña constantemente en cada uno de sus proyectos, mismos que le gusta llevar al límite de sus capacidades. “Siempre he dicho que podría dar cátedra sobre el miedo, porque lo he experimentado muchas veces en la vida, y de distintas maneras”, reconoce la actriz nacida en La Paz, Baja California Sur, quien así define lo que le representa ser parte de esta película, con la cual el reconocido fotógrafo Rodrigo Prieto debuta como director.

    Su llegada al personaje fue un tanto atropellada, porque el primer casting lo realizó por videollamada durante unas vacaciones. El resultado: no se quedó con el papel. “Entonces, les dije: ‘No es justo. Denme la posibilidad de hacer una audición como se debe’. Y lo preparé muy bien”, rememora.

    EL LÍMITE DEL DOLOR

    Como sucede con prácticamente todos los personajes en la novela de Juan Rulfo, Eduviges está muerta y deambula por Comala con la preocupación de que los demás no la olviden.

    Ésa bien podría ser una explicación simplista para definir a esta compleja mujer, quien un día decidió quitarse la vida. Debido a ello, muchos lectores y críticos literarios la han definido como una especie de alma en pena.

    Sin embargo, Dolores Heredia comenta que lo trabajó desde el lado opuesto. “Para mí, la historia de Eduviges, a pesar de tener un presente… y vamos a observar toda esa parte de tocar el límite del dolor en ello, [nos deja ver] momentos simpáticos de su vida, los más lindos y curiosos; los momentos en los cuales está viva, donde se pregunta cosas. Es una pícara; incluso, siente que hasta le ganó a Dios, porque ella decidió cómo morir.”

    “Eduviges no es un personaje de lamento, aunque sí vamos a tocar el límite del dolor”  

    Dolores Heredia, actriz

    Esa construcción del personaje condujo a la actriz a realizar un intenso trabajo de introspección, durante el cual trató de alejarse, lo más posible, de la gente en aras de encontrar una levedad en su alma que no estuviera contaminada por las preocupaciones de la vida cotidiana. De hecho, llevó un entrenamiento muy específico de yoga para conseguir que su cuerpo no estuviera contraído.

    La actriz reconoce que se siente más a gusto en la construcción y preparación de sus personajes: en definir cómo va a caminar, a moverse, cuál será el tono de su voz. Eso lo realiza con mucha meticulosidad, pues resalta que no le gusta improvisar en el set, aunque siempre deja espacio para que suceda la magia al momento en que se enciende la cámara.

    “¿Qué se improvisa?”, se pregunta, y rápidamente se contesta: “Por ejemplo, yo no me aprendo de memoria mis textos. En el caso de Pedro Páramo había que hacerlo, porque el texto es tal como está puesto en la novela”. Sin embargo, desde su visión y la experiencia obtenida a lo largo de su extensa trayectoria, entiende que siempre hay lugar para adecuarse a las circunstancias del momento. Pero no se trata de llegar al set sin una idea clara de qué se pretende lograr: “Si llegas sin nada [preparado]… para mí eso no es improvisación”, apunta la actriz al respecto.

    El resultado en pantalla también es consecuencia de todo el proceso realizado con Rodrigo Prieto, quien en 2024 obtuvo una nominación al Oscar en la categoría de Mejor Fotografía por Killers of the Flower Moon, algo que ya había conseguido en años anteriores con Brokeback Mountain (2006), Silence (2017) y The Irishman (2020); además, él ha trabajado al lado de grandes directores, como Martin Scorsese, Alejandro González Iñárritu, Oliver Stone o Spike Lee. Por ello, el hecho de que Pedro Páramo sea la elegida para realizar su primera incursión como director ha causado grandes expectativas.

    Dolores Heredia
    Foto: Netflix

    Dolores Heredia resalta que eso les daba mucha confianza, “porque conocemos su mundo poético, su mirada y su gusto. Él tiene una particularidad: es un fotógrafo que no deja su marca, ¿sabes? Entiende cómo aportar a la historia sin tener que dejar su sello con sangre como diciendo: ‘¡Yo soy Rodrigo Prieto!’”.

    En todo caso, agrega, había un director con una enorme capacidad de ver hacia adentro. “Él es un esteta también; se preocupa por [lograr] que todo esté perfecto, pero está muy atento a lo que sale de nuestro interior. Eso es ojo de director, de alguien que conoce y que ama a los actores.”

    “Siempre he dicho que podría dar cátedra sobre el miedo, porque lo he experimentado muchas veces en mi vida y de distintas maneras”

    Dolores Heredia

    Quizá por ello, la película ha sido muy bien recibida en donde se ha proyectado, como el Festival Internacional de Cine de Toronto. A decir de la actriz, allá se realizó una función a la cual asistieron muchos mexicanos que viven en Canadá, y la reacción fue de: “Me están hablando a mí. Yo sé que me están hablando. Fue muy bonito”, menciona, a sabiendas de que la historia en la cual está basada la cinta deambula entre la novela costumbrista y el realismo mágico.

    MOMENTO DECISIVO

    Pedro Páramo, filme que se suma al catálogo de Netflix, no es el único proyecto donde la gente podrá ver a la reconocida actriz, porque también participó en la segunda temporada de Señorita 89 y en la serie de streaming Familia de medianoche.

     Asimismo, próximamente se estrenará La liberación, surgida a partir del movimiento #MeToo. La producción gira en torno a la historia de tres mujeres que se unen para persuadir a una joven actriz para que retire una acusación de acoso sexual contra un renombrado director de cine.

    “Es una serie que quiero mucho. Alejandra Márquez Abella [la directora] me parece un portento de creadora; es una mujer con un gran talento, que tiene esta capacidad para buscar historias diversas, y las construye con estilos muy distintos. La liberación es una apuesta realmente especial, con una estética muy suya”, agrega quien es una de sus protagonistas.

    De esta forma, Dolores Heredia continúa su andar sobre la cuerda floja, retando al peligro, sí, pero con una fuerte convicción: nunca se debe perder el miedo, pues cuando eso suceda, las posibilidades de caer, de fallar, serán mayores.

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