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    El gasto del gobierno en las pensiones universales se disparó en los últimos ocho años, algo que que preocupa a especialistas, empresas calificadoras y organizaciones internacionales, por no ser “sostenibles a largo plazo” pese a que contribuyó sensiblemente a reducir la pobreza en México, reporta la agencia Ansa.

    Las arcas públicas comienzan a mermarse a causa de la erogación creciente en las denominadas “pensiones no contributivas” que, junto con las contributivas, es decir, las otorgadas con base en los ahorros de los trabajadores a lo largo de su vida laboral, aumentó 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos siete años.

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló que el gasto público en pensiones universales saltó del 3.4% del PIB en 2018 a 5.7% para 2024, en coincidencia con la gestión del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

    El organismo calcula que esa cifra escale al 6% en este año, impulsada por ayudas que se otorgan a personas de más de 65 años y la destinada a las mujeres de más de 60 que se creó en 2025 y que hizo pesar aún más sobre el presupuesto este gasto.

    “Las pensiones universales (…) suscitan inquietudes sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo y la equidad intergeneracional en un contexto de espacio fiscal limitado e ingresos bajos”, señaló la Ocde en su reciente reporte titulado “Economic Surveys: Mexico 2026”.

    La oposición acusa al gobierno de haber creado estas pensiones como un instrumento para ganar votos en las elecciones y mantenerse en el poder, pero el gobierno asegura que lo usó para combatir la pobreza.

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    Pese a pensiones, pobreza en México se mantiene sin cambios

    La cifra de personas que salieron de esa condición, técnicamente conocida como “pobreza multidimensional”, en los últimos años fue de casi 13 millones de personas, es decir, más del 12%, pero la cifra de personas en situación de “pobreza extrema” permaneció casi sin cambios, afectando a unas 9 millones de personas.

    Eso significa que, aun con los subsidios oficiales, las personas que se ubican en el fondo de la pirámide social aún se encuentran en la miseria casi absoluta.

    El gobierno asegura también que en parte la pobreza cayó gracias a que López Obrador otorgó aumentos históricos de más de 142% en los salarios mínimos.

    El Ministerio de Hacienda y Crédito Público señaló en mayo último que “las pensiones no contributivas deben evaluarse también por su impacto social” y defendió que éstas han sido un instrumento central para reducir la pobreza entre personas adultas mayores, de 8.8 a 3.8%, y de 43.2 a 23.6% entre la población en general.

    Con información de agencias

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