La Copa Mundial de Futbol 2026 podría convertirse en una oportunidad de negocio para miles de pequeños comercios del país.
Alrededor de 14% de la derrama económica que generará la justa mundialista podría beneficiar directamente al comercio local, lo que representa entre 8 mil 500 y 10 mil millones de pesos para negocios de barrio, de acuerdo con estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
La cifra cobra relevancia en un contexto en el que se estima que el Mundial dejará una derrama superior a los 60 mil millones de pesos en México.
Aunque gran parte de la atención suele centrarse en sectores como el turismo, la hotelería o los grandes establecimientos, la ANPEC considera que una porción importante del gasto terminará en tiendas de abarrotes, taquerías, cocinas económicas, depósitos de bebidas y otros negocios de proximidad.
“La gran fiesta del futbol también se juega en la tienda de la esquina”, destacó la ANPEC en un comunicado, donde presentó un análisis sobre los hábitos de consumo previstos durante el torneo.
La organización prevé que el Mundial impulse principalmente las ventas relacionadas con las reuniones que millones de mexicanos realizarán para ver los partidos desde sus hogares.
Un sondeo realizado por la ANPEC estima que una reunión de 10 personas requerirá un gasto promedio de 3 mil pesos por partido, considerando botanas, refrescos, cerveza, agua y alimentos preparados.
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Este comportamiento de consumo beneficiaría especialmente a los comercios de barrio. Según las estimaciones de la organización, 90% de las compras recurrentes durante el Mundial se concentrará en alimentos preparados, bebidas y abarrotes.
Las tiendas de abarrotes serían las principales beneficiadas, al concentrar hasta 30% de las ventas generadas en el comercio local, equivalentes a aproximadamente 2 mil 550 millones de pesos. En estos establecimientos se espera una mayor demanda de refrescos, agua, botanas, hielo, pan, embutidos, desechables, lácteos y otros productos básicos para las reuniones familiares.
La cerveza ocuparía el segundo lugar en participación, con 25% de las ventas y una derrama estimada de 2 mil 125 millones de pesos. La misma proporción correspondería a la comida preparada, categoría en la que taquerías, rosticerías, pizzerías, pollerías y negocios de comida para llevar podrían registrar uno de los mayores incrementos en ventas durante el torneo.
Las bebidas alcohólicas preparadas aportarían alrededor de 850 millones de pesos, mientras que los souvenirs y artículos mundialistas generarían una cifra similar, impulsados por la venta de playeras, banderas, vasos, termos, cornetas y otros productos alusivos a la competencia.
La ANPEC también destacó el fenómeno comercial que ya genera el álbum oficial del Mundial 2026, cuya demanda de sobres y estampas ha comenzado a mover el mercado entre aficionados y coleccionistas.
Para la organización, el reto será aprovechar el entusiasmo que genera el torneo para fortalecer las economías locales y consolidar el papel de los pequeños comercios como un componente clave de la actividad económica.
Consideró que el Mundial representa una oportunidad excepcional para incrementar ventas, dinamizar el consumo y fortalecer a los negocios que operan en colonias y barrios de todo el país.

