La producción de contenidos en redes sociales es una de las aplicaciones de la IA más notables, convulsivas y explosivas. Música, videos, interacciones, podcasts, comunidades, recursos ilimitados, modelos cada vez mas perfectos, identidades, personalidades, caracteres, personajes, referencias, tendencia ponen al alcance de todos, una vida digital paralela.
1) Influencia Integral, subrepticia y fulminante
Desde personajes históricos traídos a la actualidad, bebes, mascotas, toda suerte de animales, robots, alienígenas, caricaturas e incluso mezclas de todos estos elementos ganan terreno como los influencers más populares.
Ciencia aplicada, cultos, recetas, deportes, yoga, nutrición, salud, brujería, hechizos, pronósticos deportivos, apuestas, comentarios, noticias, clima, horóscopos, sexo, mercadotecnia, política, chistes, chismes, estos personajes digitales suman millones de seguidores en todo el mundo en minutos con tan solo unos clicks.
Es más, algunos influencers están transitando a versiones modernas de sí mismos, mediante modelos generados por IA (ya no solo con filtros virtuales sino completamente desde cero) y rápidamente, han sido rebasados por esta nueva tendencia en cuanto a número de visitas, fans rentabilidad y suscripciones.
La IA es capaz de producir estas personalidades atractivas, empáticas, convincentes, impactantes, en resumen, con todas las virtudes, rasgos y cualidades demandadas por sus aficionados en redes sociales. Avatares impecables que sintetizan las aspiraciones, expectativas y características deseadas de los modelos a seguir.
Cada vez más realistas, casi humanos, difíciles incluso de diferenciar de una persona real -en las palabras de sus consumidores- los influencers IA se ajustan, aprenden, generan mayores recursos de persuasión y siempre están un paso delante de lo que se busca en internet.
Suministran, gestionan y administran a sus públicos las dosis perfectas de simpatía, buen humor, cinismo, mentalidad, aficiones, sabiduría, confianza, conocimiento, experiencia, madurez, libertinaje, relajación, crudeza, motivación, violencia, armonía, fe, religiosidad, humanismo, credibilidad que requieran, incluso, lo que no piden, una vez perceptivXs, abiertos, vulnerables todo puede contagiarse e implantarse.
Fe ciega en las influencias es posible de alcanzarse y ya comienza a documentarse. A la gente le fascinan, encantan, deleitan, las creaciones digitales son perfectas en estatura, rasgos, color y textura de piel, tono muscular, vestimenta, brillo y color de ojos, sus voces tienen el tono y acento exacto, sus palabras son entendibles, sus frases increíblemente precisas y nadie puede dudar de su certeza, buena voluntad, estimación, integridad y sabiduría.
Los consejos de una cabra o un pato provienen de una línea de conocimiento trazada desde los filósofos griegos solo que ahora con la simpatía y ocurrencias relajadas de estos personajes; la lucha entre los líderes políticos se disfruta y reflexiona mejor desde las interacciones de sus baby caracteres y las fabulas de conocimiento cotidiano pueden recaer en un alienígena que nos cuenta sus peripecias perdido en nuestro planeta y observando cómo somos los seres humanos.
2) Manipulación emocional
¿Puede la IA inducir emociones? Por supuesto, las líneas de la persuasión son muy delgadas, imperceptibles y frágiles cuando se trata de pasar a los terrenos de la manipulación.
Amigos, parejas, romances, aventuras sin limites son accesibles ahora mediante la IA, puedes despertarte e interactuar con una voz, un rostro y una identidad digital que te desea, vela por ti, está al pendiente de tus cosas, se alimenta de tus palabras, responde a tus estímulos, te provoca, te enciende, te cuida, te escucha, te confía sus aspiraciones, comparte tus penas, te entiende.
Cualquier tendencia subliminal a comprar ciertas marcas durante el proceso, a consumir, comer, suplir antojos, aficiones, a seguir más allá, suscribirnos y comentar, a buscar más contenido es natural, ceder los sentidos, abandonar la nave de la vida cotidiana y sumergirse en una burbuja digital es de lo más placentero, útil y sencillo.
En esa esfera puedes vivir, experimentar, sentir (digitalmente) lo que pretendes y aspiras: amistad, reconocimiento, aceptación, admiración, respeto, fortaleza. Todo de lo que careces emocionalmente aquí puede ser suplementado.
Gracias a las redes sociales puedes convertirte en unX seductorX, empoderadX, chistosX, encantadorX, astutX, visionariX, libre, interesante, ser escuchadX, cuentas con una ventana de exposición ilimitada, puedes atraer y recibir la atención y valoración que buscas, exiges y deberían haberte concedido antes.
Mediante pequeñas dosis de aficiones, hábitos, modelos, referencias es fácil implantar cambios culturales, percepciones, rasgos y hasta perfilar una personalidad.
Algo te gusta, lo consumes frecuentemente, se convierte en un activo necesario, una adicción que pasa como benigna, de pronto ya no puedes estar bien sin tu dosis diaria, luego te controla, toda tu vida se organiza en torno a ella, rechazas todo lo demás, se vuelve tu centro de gravitación, satisfacción y plenitud.
Esos pasos son sutiles, la gente se sumerge en esa “realidad” sin que pueda salir de ella, esa es su construcción única. La personalidad concreta -humanizada- es desplazada por el universo perfecto que ofrece ese “mundo” virtual.
Salir con amigos, celebrar, comer, bailar, trabajar, reunirse, viajar, hacer deporte, dormir, hasta ir al super, es transmitir, postear la foto del momento, buscar el video que se vuelva viral, compartir, todo a través de las redes sociales, ahora aumentadas y perfeccionadas mediante la inteligencia artificial.
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