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    La demanda en China ha comenzado a aumentar en torno a un negocio que, en teoría, no debería existir: la reparación de dispositivos avanzados de Nvidia, específicamente chipsets de inteligencia artificial cuya exportación ha sido prohibida por Estados Unidos a su rival comercial y tecnológico.

    Alrededor de una docena de empresas boutique ofrecen actualmente servicios de reparación, según dos compañías ubicadas en el centro tecnológico de Shenzhen. Estas afirman que, reparan principalmente las unidades de procesamiento gráfico (GPU) H100 de Nvidia, que han llegado al país por vías no especificadas, así como las GPU A100 y una variedad de otros chips.

    Incluso antes de su lanzamiento, las autoridades estadounidenses prohibieron la venta del H100 en China en septiembre de 2022, con el objetivo de frenar el desarrollo tecnológico del país, en particular los avances que pudieran ser aprovechados por su ejército.

    Su predecesor, el A100, también fue vetado al mismo tiempo, luego de más de dos años en el mercado.

    “Existe una demanda de reparaciones realmente significativa”, señaló el copropietario de una empresa que ha reparado GPU para videojuegos de Nvidia durante 15 años y que comenzó a trabajar con chips de inteligencia artificial a finales de 2024.

    El negocio ha crecido tanto que los propietarios decidieron fundar una nueva empresa para gestionar estos pedidos, reparando actualmente hasta 500 chips de IA de Nvidia al mes. Sus instalaciones, mostradas en redes sociales, incluyen una sala con capacidad para 256 servidores, la cual simula entornos de centros de datos de los clientes para realizar pruebas y validar las reparaciones.

    El rápido crecimiento de esta industria desde finales del año pasado respalda la idea de que ha existido un contrabando significativo de chipsets de Nvidia hacia China. Algunas licitaciones han demostrado que tanto el gobierno como el ejército han adquirido chips de IA prohibidos fabricados por la empresa estadounidense.

    La preocupación por el contrabando a gran escala de productos de gama alta de Nvidia hacia China ha motivado a legisladores republicanos y demócratas a presentar proyectos de ley que exijan el rastreo de chipsets para verificar su ubicación tras la venta.

    El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump también respaldó esta iniciativa esta semana.

    El floreciente sector de las reparaciones también pone de manifiesto la continua demanda de las GPU avanzadas de Nvidia, a pesar de la existencia de productos más recientes —aunque menos potentes— del gigante tecnológico chino Huawei.

    Ver: Chips Nvidia de IA avanzada ingresaron a China pese a restricciones de EU, según Financial Times

    Aunque la compra, venta y reparación de GPU de Nvidia no es ilegal en China, las fuentes citadas en este artículo se mostraron reacias a exponerse al escrutinio de las autoridades estadounidenses o chinas, y optaron por mantenerse en el anonimato.

    Nvidia no puede proporcionar legalmente artículos de reparación ni repuestos para productos restringidos en China. Por el contrario, según fuentes del sector, si una GPU de Nvidia presenta un defecto en otro país y cuenta con una garantía de tres años, la empresa usualmente la reemplaza.

    Un portavoz de Nvidia afirmó que solo la compañía y sus socios autorizados “pueden brindar el servicio y el soporte que necesitan los clientes. Utilizar productos restringidos sin hardware, software y soporte técnico aprobados es imposible, tanto técnica como económicamente”.

    La demanda de reparación puede no desaparecer

    A Nvidia se le ha permitido recientemente reanudar las ventas de su chipset H20 AI, desarrollado específicamente para China con el fin de cumplir las restricciones estadounidenses. Sin embargo, la transición al H20 no representa una opción sencilla ni conveniente para muchas entidades chinas.

    El precio es uno de los obstáculos: un servidor H20 con ocho GPU probablemente supere el millón de yuanes (139 mil 400 dólares), según fuentes del sector.

    Aunque los chipsets H20 cuentan con un mayor ancho de banda de memoria y están diseñados para tareas de inferencia de IA, las empresas dedicadas al entrenamiento de grandes modelos lingüísticos probablemente sigan prefiriendo los H100, más adecuados para esa función.

    Fuentes de la industria señalaron que algunas GPU H100 y A100 en China han estado procesando datos de forma continua durante años, lo cual ha provocado un aumento en su tasa de fallos. Dependiendo del uso y mantenimiento, una GPU Nvidia suele requerir reparación tras dos a cinco años de funcionamiento.

    Según la primera fuente, su empresa cobra entre 10 mil y 20 mil yuanes (entre mil 400 y 2 mil 800 dólares) por reparar una GPU, dependiendo de la complejidad del problema.

    El segundo proveedor de servicios de reparación, también con sede en Shenzhen, pasó de alquilar GPU a realizar reparaciones este año. Asegura poder reparar hasta 200 chips Nvidia de IA al mes, cobrando aproximadamente el 10% del precio de venta original por cada reparación.

    Los servicios ofrecidos incluyen pruebas de software, reparación de ventiladores, diagnóstico y reparación de fallas en placas de circuito impreso y memoria de GPU, así como el reemplazo de piezas dañadas.

    Mientras tanto, continúa el contrabando de chips Nvidia de alta gama. Comerciantes en China afirman que la demanda de sus clientes ahora se orienta hacia los chips B200, que Nvidia comenzó a enviar a otros países en mayores cantidades este año.

    Según esas fuentes, un servidor con ocho GPU B200 cuesta más de 3 millones de yuanes en China.

    Con información de Reuters

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