En México, la reciente reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) marca un paso decisivo en el fortalecimiento de los mecanismos contra el lavado de dinero.
Aunque pudiera parecer un tema lejano para los ahorradores e inversionistas, lo cierto es que estas modificaciones tienen un impacto directo en la seguridad de su patrimonio.
Fortalecimiento de las obligaciones de control
Uno de los cambios más relevantes es el fortalecimiento de las obligaciones de control y prevención de riesgos para las empresas que realizan actividades vulnerables. Con su implementación, empresas de diversos sectores mitigarán riesgos de lavado de dinero de manera más eficiente; además, con la incorporación de nuevas actividades vulnerables, como la aportación de recursos para desarrollos inmobiliarios de venta o renta, un sector que históricamente ha sido utilizado para inyectar dinero ilícito a la economía formal, se generará un entorno financiero más seguro.
Asimismo, se realizaron ajustes a actividades ya existentes, como la eliminación de los umbrales de aviso en la constitución de sociedades y sus modificaciones patrimoniales. Esto significa que, en adelante, los notarios públicos deberán reportar todas estas operaciones, sin importar el monto, lo que reduce significativamente los espacios de riesgo en los que podían infiltrarse recursos de procedencia ilícita.
Beneficiario controlador
Otro aspecto clave de la reforma es la obligación de que las sociedades identifiquen y registren al beneficiario controlador, es decir, a la persona física que en última instancia posee o controla a la entidad. Esta medida cierra una de las principales brechas utilizadas para ocultar la identidad de los verdaderos dueños de empresas y estructuras corporativas. Esto es esencial para la transparencia y la protección de las y los inversionistas.
¿Qué tan protegido está tu patrimonio en México?
Más allá del plano nacional, estas modificaciones buscan alinear a México con las recomendaciones internacionales del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo que establece los estándares globales en la materia.
Este alineamiento no sólo evita sanciones o señalamientos al país, sino que también mejora la percepción de México en los mercados internacionales, enviando un mensaje claro: se trata de un país con reglas más estrictas para combatir el lavado de dinero y, por ende, más seguro para invertir y resguardar el patrimonio.
¿En qué beneficia esta reforma a los inversionistas o personas que tienen Afore?
Para quienes tienen ahorros, inversiones o participan en esquemas de ahorro para el retiro (Afores), este fortalecimiento legal implica un beneficio tangible: al reducirse los espacios para operaciones ilícitas, se genera un entorno financiero más confiable, donde los recursos se encuentran menos expuestos a riesgos derivados de la delincuencia organizada o de estructuras corporativas opacas.
Como persona ahorradora, ¿qué debes conocer de las instituciones donde depositas tus recursos?
La protección del dinero depende de elegir instituciones que realmente cumplan con sus obligaciones antilavado. Al depositar o invertir, es importante verificar que:
1) Estén debidamente reguladas y supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) o la CONSAR.
2) Si las inversiones se destinan a actividades vulnerables como desarrollo inmobiliarios y automotriz entre otros, informarse si es que estos están registrados y supervisados por el SAT.
3) Que las entidades en las que inviertan cuenten con políticas de cumplimiento claras en materia de prevención de lavado de dinero.
Recuerda que un inversionista informado no sólo busca rendimiento, también evalúa la seguridad de la institución que resguarda su dinero.
Un mensaje de confianza
La reforma a la LFPIORPI es más que un ajuste legal: es un mensaje de confianza. Al adoptar los estándares internacionales de GAFI, México se muestra como un país que protege no sólo a los grandes inversionistas, sino también a los millones de ciudadanos que mes con mes depositan en sus cuentas de ahorro, afores o fondos de inversión.
En un mundo donde los flujos financieros ilícitos ponen en jaque economías completas, este blindaje representa un paso firme hacia la estabilidad. Para los mexicanos, significa que su dinero está hoy un poco más seguro.
*Héctor Amaya es el Presidente del IMCP en colaboración con la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero y Anticorrupción.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
Sigue la información sobre los negocios y la actualidad en Forbes México





