El inicio de un nuevo año siempre trae consigo la esperanza de cumplir metas personales y profesionales. Aprovechamos este nuevo inicio para refrescar aquellos objetivos que no logramos conseguir, reiniciar proyectos que se quedaron en el tintero, deshacernos de esos hábitos que no nos hacen bien. Llegamos incluso a desear embarcarnos en planes nuevos y refrescantes que nos ayuden a reconstruirnos. Sin embargo, la mayoría de las veces, estos propósitos quedan en el olvido antes de que termine enero. ¿Por qué? Porque fijar metas sin una visualización clara suele resultar en esfuerzos dispersos y poco efectivos.
Claro que todos queremos empezar el año haciendo dieta, alimentandonos mejor, dándonos tiempo para hacer ejercicio, ahorrar para irnos de viaje, comprar algo que nos hace falta, mudarnos, ascender en el trabajo, vender más, tener mayores ingresos, hacer una mejor distribución de nuestros gastos. Todos estos nobles deseos se ven desdibujados antes de que empecemos febrero. El problema es que esos anhelos quedan olvidados entre las hojas de un cuaderno, en los entresijos de nuestra mente o en algún archivo que se pierde en la memoria de la computadora.
Aquí es donde entra en acción la necesidad de tener una ayuda para que nos refresque la memoria y nos aliente la voluntad. Un tablero de visualización o vision board, una herramienta gráfica que no solo organiza tus ideas, sino que las convierte en una representación tangible de tus objetivos. Esta tabla, tablero o panel está formado por imágenes, colores, frases o palabras que evocan y representan todo aquello que quieres hacer, sentir y lograr en tu vida. El objetivo del tablero de visualización es ayudarnos a entrenar tanto a tu ojo como a la mente subconsciente para que empiecemos a palpar esos sueños y metas, para que las creamoss posibles y la integremos en nuestra realidad factible.
El tablero de visualización —vision board— nos ayuda a tener presente los sueños y anhelos pero permite verlos y ponernos en acción para que se conviertan en algo que es posible y ponernos en acción para conseguirlo. Es decir, se trata de la prefiguración de un plan que nos transforme, que dejemos de ser soñadores para convertirnos en personas de acción. Es absolutamente importante que la visualización y la acción vayan de la mano. Crear un vision board implica elegir imágenes, palabras o frases que simbolicen lo que deseamos conseguir y colocarlas en un espacio accesible que podamos ver. Este ejercicio activa el subconsciente, generando motivación y recordatorios constantes de lo que realmente nos importa.
Funciona a nivel personal y también para los negocios. Un vision board personal puede ser igualmente transformador a nivel corporativo. Visualizar objetivos como expansión de mercados, innovación de productos o mejora de la cultura organizacional ayuda a alinear al equipo con una visión común. Visualizar metas incrementa significativamente las probabilidades de éxito. Comenzar es simple: reúne a tu equipo para definir metas comunes y claras. Luego hay que buscar imágenes que las representen.
Los métodos siempre ayudan a la creación. Sugiero los siguientes pasos para crear tu tablero de visualización:
- Crea un ambiente de tranquilidad. Piensa que estos son unos minutos que estás dedicando a lo que más importa y esta es una actividad relevante por lo que es importante que la tomemos como tal porque nos va a permitir hacer nuestro vision board con la energía correcta.
- Escoge un lienzo en blanco. Puedes usar una pared, una cartulina, una hoja tamaño carta, un cartón reutilizado, lo que sea que tengas a mano. Lo importante es que sea una superficie “en blanco” o que no tenga nada escrito o dibujado encima y que puedas poner en una zona que mires con regularidad.
- La creatividad es relevante, hay que dejar volar la imaginación, pero hay que poner los pies en la tierra. Podemos imaginar esto como en un collage y sacar nuestro niño interior. No solo se trata de alimentar los deseos y anhelos sino de imaginar un espacio creativo y agradable para nuestro futuro.
- Centrarse en la narrativa. Ojo, creatividad no significa desorden o fantasioso. Tengamos presente que detrás de nuestro vision board hay una intención muy grande y es la de lograr entrenar a nuestra mente, a nuestro ojo y a nuestro cuerpo para creer posible y conseguir aquello que soñamos. En este sentido, es importante que tu vision board siga una narrativa organizada respecto a cómo te ves o a lo que sueñas para ti.
- Acompañemos nuestro vision board de un plan de acción. Sin un plan, todo se convierte en listas olvidables de buenos propósitos. No dejemos que se queden en nuestra mente y pasemos nuestros sueños a la realidad. Tenerlo a la vista nos va a permitir recordar, pero es importante que pensemos en un plan de acción que vaya de la mano y poco a poco vayamos implementando acciones que nos acerquen más a nuestros sueños.
Hacer el vision board convierte los deseos abstractos en planes concretos puede ser el año en que tus metas realmente se cumplan si analizamos los aspectos que queremos mejorar, si escuchamos la retroalimentación que nos dan las personas relevantes en nuestra vida, si adoptamos formas de innovación y si usamos nuestro pensamiento crítico y lo ponemos en acción.
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