Vitol, uno de los mayores comerciantes de materias primas del mundo, mantuvo conversaciones con proveedores de servicios y está solicitando permisos para operar la terminal de almacenamiento de combustible Río Bravo que construyó hace seis años en el norte de México y que dejó inactiva, de acuerdo con dos fuentes con conocimiento directo del asunto y un documento revisado por Reuters.
El plan de la empresa, con sede en Ginebra, para operar la terminal subraya su intención de restablecerse en México tras el escándalo de sobornos que empañó su reputación. Esto coincide con la intensa competencia mundial por la infraestructura de suministro energético debido a la guerra en Irán, que ha trastocado las cadenas de abastecimiento.
Si Vitol abre la terminal, se convertiría en una de las pocas empresas extranjeras autorizadas a operar infraestructura petrolera importante en México, donde la petrolera Pemex domina la industria desde la producción y la refinación hasta la distribución.
De acuerdo con un documento que describe los próximos pasos del proceso y las fuentes consultadas, Vitol recurrió a varios servicios de terceros en los últimos meses, entre ellos pruebas, certificación y documentación de sus operaciones en la terminal.
Vitol necesita esos contratos con proveedores de servicios independientes antes de poder solicitar a la Secretaría de Energía de México (Sener) los permisos para comenzar las operaciones de la terminal.
Las fuentes, que solicitaron el anonimato por motivos comerciales, indicaron que Vitol conversó con funcionarios mexicanos sobre su plan. Reuters no pudo determinar el estado de las conversaciones.
La terminal en Matamoros, Tamaulipas, en la frontera entre Estados Unidos y México, no ha estado operativa desde que finalizó su construcción en 2020, según consta en los documentos presentados ante el organismo regulador.
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Ventaja arancelaria de terminal de combustible para Vitol
La terminal está diseñada para recibir combustible transportado por ducto desde una instalación portuaria en Brownsville, Texas, a través de un ducto transfronterizo de 10.5 kilómetros.
La conexión por ducto de la terminal le permite beneficiarse de tarifas fijas de transporte por ese medio y evitar el aumento de los costos del flete marítimo debido a la guerra con Irán, dijo una de las fuentes, que participa en los esfuerzos para abrir la terminal.
La terminal Río Bravo, con una capacidad de almacenamiento de 270,000 barriles, consta de 12 tanques para almacenar gasolina y diésel para su distribución y venta, de acuerdo a un documento relacionado con la terminal. Su apertura le daría a Vitol presencia física en el mercado mexicano de productos derivados del petróleo por primera vez.
De acuerdo con otra fuente, que lleva años trabajando con la empresa comercializadora en México, Vitol se vio obligada a ofrecer la terminal a Pemex. Pemex no hizo comentarios al respecto.
Vitol tiene un historial problemático en México. En diciembre de 2020, admitió haber sobornado a funcionarios en Ecuador, México y Brasil.
Su filial estadounidense acordó pagar 164 millones de dólares como parte de un acuerdo de suspensión de un proceso penal tras una investigación de Estados Unidos sobre corrupción en Brasil, Ecuador y México.
En marzo de 2021, PMI, la división comercial de Pemex, anunció la suspensión de su relación comercial con Vitol después de que la empresa comercializadora admitiera haber pagado sobornos para mantener negocios en México.
Con información de Reuters







