Los bonos verdes viven un momento decisivo en México y Latinoamérica por el interés que despiertan entre los inversionistas. Sin embargo, el reto principal de estos instrumentos de inversión es que las compañías cumplan con sus compromisos en la reducción de emisiones contaminantes y hagan sostenible su operación.
“El desafío es que las empresas del sector privado sean capaces de cumplir las metas a las que se están comprometiendo, este es un factor fundamental para doblar la cantidad de verdes”, asegura Ricardo Asunción, Chief Sustainability Officer para América Latina en EY.
La emisión regional de bonos verdes, sociales, de sostenibilidad y vinculados a la sostenibilidad en el mercado internacional alcanzó los 31,145 millones de dólares en 2023, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Mientras que BNP Paribas, operadora de fondos, indica que en América Latina el desglose en bonos etiquetados de 2024 hasta mayo fue: verdes 33%, social 26%, sostenibilidad 36% y el resto en bonos ligados a la sostenibilidad (SLB), cifras mayores que las registradas en 2023: verde 10%, social 22%, sostenibilidad 33% y SLB 36%.
Para Ruth Guevara, social líder para los servicios de cambio climático y sostenibilidad para América Latina en EY, los bonos verdes despiertan cada vez más interés en México y en otros países de América Latina, como Colombia, Brasil y Chile.
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Para 2024, en América Latina, los pronósticos apuntan a que la emisión de bonos sostenibles alcancen un mercado de entre 45,000 y 55,000 millones de dólares, con probabilidades de que Brasil, Chile y México sigan siendo los líderes del mercado, especialmente a través de la emisión de bonos de sostenibilidad y bonos SLB, de acuerdo con el documento de S&P Global Ratings, “Latin American Sustainable Bond Issuance To Rise In 2024”.
Además, Latam ha superado el 5% del mercado mundial de bonos sustentables y hasta 2023 representaban el 28% total de la emisión regional, por arriba de los mercados mundiales que se sitúan en el 12%. En los últimos tres años, los bonos verdes, sociales y de sostenibilidad han representado alrededor del 70% de la emisión total de bonos sostenibles de la región.
Sin embargo, el cumplimiento de las metas y requerimientos no es el único desafío que enfrentan los bonos, sino también el cambio climático que podría poner a prueba a los inversionistas y a los emisores.
El florecimiento de los bonos verdes
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) define a los bonos etiquetados, que involucran a los verdes, sociales y de sostenibilidad, como instrumentos de deuda emitidos para financiar proyectos con objetivos específicos y beneficiosos, como sostenibilidad ambiental, desarrollo social, avances en gobernanza o medioambiente.
Ricardo Asunción resalta que cada país en América Latina tiene un potencial diferente para los bonos verdes, pero “cuando combinamos todos los países ahí sí podemos entender que la sumatoria es muy grande. Estimamos que hasta 2040 vamos a tener inversiones en bonos verdes de algo como entre 3 y 5 trillones de dólares”, dice.

México representa aproximadamente un tercio en la emisión de bonos verdes en América Latina. De acuerdo con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en 2023 se emitieron casi 60,000 millones de pesos (3,093 mdd, al tipo de cambio actual) en bonos verdes, cifra que representa 45% del total de los bonos emitidos en el grupo bursátil, mientras que la emisión de los bonos sustentables fue de 41,000 millones de pesos (2,114 mdd), aproximadamente 31% de las emisiones de bonos totales. Por otro lado, Grupo Financiero Monex ha movilizado 55,000 mdd en bonos verdes en los últimos seis años.
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Además, BNP Paribas señala que los emisores mexicanos son los más prolíficos en la región, habiendo emitido un equivalente de 5,400 millones de dólares, o alrededor del 38% del total de emisiones sostenibles de Latam este año.
EY y BNP Paribas coinciden en que los sectores que más están ganando terreno en bonos verdes son energía, minería, logística o de transporte, e inmobiliario, esto debido a que tienen que atender a regulaciones y compromisos más estrictos, así como acciones que empiecen a dar mayores resultados.
En el caso de México, explica Asunción, está en una posición privilegiada para el nearshoring. “(México) va a necesitar de muchas inversiones para no solamente estar en cumplimiento para crear cada vez más cadenas con menor riesgo y más fáciles de manejar”, comenta.
S&P prevé para México que estos bonos sigan creciendo y superen a los bonos convencionales del país. Aunque el panorama es prometedor, el auge se puede ver nublado por el cambio climático y el cumplimiento.
La pandemia, un fertilizante
La pandemia fue un fertilizante importante para este florecimiento. “La pandemia nos mostró como un riesgo no financiero puede afectar la capacidad de las empresas de producir valor (y) cómo puede afectar la vida también”, comenta Asunción.
“Hubo mucho suministro de empresas que se vio muy afectado, lo que nos hace ver mucho más conscientes a las empresas de tener cadenas de valor resilientes, pero todo esto está bajo un paraguas de sostenibilidad y la sostenibilidad se entiende como aquellas acciones que hacemos hoy para que nuestro proyecto y nuestro negocio sea próspero en el largo plazo”, dice Guevara. Debido a esto, explica, las empresas se han enfocado en tocar cada punto del ASG (medioambiental, social y de gobernanza).
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PwC señala que una estrategia ASG, podría abrir nuevas oportunidades para aquellas empresas que busquen mejorar sus condiciones de financiamiento.
“Es una revolución completa porque no se trata de establecer nuevas métricas, se trata de que todo esto en realidad sea un conjunto, se vea de manera holística y que las empresas puedan tener un nivel de madurez mayor que la que tienen hoy en materia de sostenibilidad y eso (significa) tocar a toda la empresa, que (la sostenibilidad) no se entienda como un gasto, se entienda como una inversión para mantener la empresa a largo plazo”, menciona Ruth Guevara.
Y para acelerar la transición dentro de las empresas Ricardo comenta que el bono verde tiene un papel fundamental. “Hoy no existe la posibilidad de tener una economía más justa socialmente y una economía de baja emisión si no utilizamos este monto de inversión para bonos verdes”, afirma.
“Muchas veces escuchamos que los bonos verdes están disminuyendo de tamaño. No, lo que está aconteciendo es que los mercados financieros se están cerrando para las empresas que no están listas con todo el cumplimiento normativo en términos de sostenibilidad”, agrega Asunción.
Los retos
Ruth Guevara no duda que el momento que se vive en México y la región son un terreno favorable para los bonos verdes. Sin embargo, dice que hay varios retos. Uno de ellos es la madurez de las empresas para cumplir con lo que los mercados financieros piden.
Otro es la implementación de tecnología para recabar la información de forma clara y precisa para realizar los reportes de auditoría del tercero independiente. Así como en el cumplimiento de las metas a las que se comprometen, no solo con los bonos verdes, sino también con algunos financiamientos que los bancos dan ligado a métricas de sostenibilidad.
“Tiene que ver con mucha gestión y organización dentro de la empresa, porque muchas veces todos los datos existen, pero hay que reunirlos, hay que tener una gobernanza alrededor de ellos y eso lo puedes hacer con un comité de sostenibilidad integrado por todas las funciones de la empresa que vayan a hacer esos reportes”, comenta Guevara.
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Lo anterior sin dejar de lado los impactos del cambio climático. Las proyecciones globales de los daños macroeconómicos del cambio climático, según un estudio de Nature, señalan que la economía mundial está comprometida con una reducción de los ingresos del 19% en los próximos 26 años. Mientras que para 2050 estos daños superarán en seis veces los costos de mitigación necesarios para limitar el calentamiento global a 2 °C.
Ricardo Asunción explica que con fenómenos naturales más intensos el costo de adaptación para el sector privado es mayor. “Están teniendo que gastar más para adaptar sus operaciones. Este costo creciente de adaptación impacta en los ingresos y ganancias”.
Por otro lado, menciona que los bancos analizan los costos de las cadenas de suministro y cómo el costo creciente de adaptación va a afectar la capacidad de la empresa de pagar sus compromisos.
“El dato que estima el sector financiero de impactos en cambio climático es más o menos una pandemia cada 10 años, ellos dijeron: necesitamos aumentar las regulaciones porque nosotros como sector financiero a nivel global no vamos a poder soportar el impacto financiero de una pandemia cada 10 años, este impacto no lo vamos a poder mantener y menos en el largo plazo”, comenta Guevara.
“Lo que esperan los inversionistas es que el dinero que le dan sea gastado en proyectos que le ayuden a mejorar o adaptar o mitigar los efectos climáticos para tener un modelo o operación más sostenible, que se están adaptando y preparándose para un mundo diferente porque van a estar afectados en diferentes maneras con todos los cambios climáticos”, dice Anne Van Riel, Directora de Bonos Sustentables de BNP Paribas.
No va haber todavía una transición inmediata a los bonos verdes debido a que no todas las empresas están maduras, por lo que los bonos tradicionales se mantendrán en el mercado. “Van a seguir habiendo emisiones de bonos sin duda y van a haber otros que entiendan la ventaja de tener un bono relacionado a la sostenibilidad”, comenta Guevara.
“Hoy el mayor problema de todo el globo es el cambio climático. Tenemos que hacer acciones más rápidas y a mayor escala y los bonos verdes son la llave. Tenemos la credibilidad suficiente en la región para poder recibir estos bonos verdes y hacerlo a escala”, dice Ricardo.
Crecimiento de los bonos sostenibles en América Latina respecto a los bonos convencionales
| Año | Bono convencional | Bono verde |
| 2019 | 95% | 5% |
| 2020 | 92% | 8% |
| 2021 | 77% | 23% |
| 2022 | 75% | 25% |
| 2023 | 72% | 28% |
Crecimiento de bonos sostenibles en México en la región
| Año | Porcentaje de crecimiento |
| 2019 | 5% |
| 2020 | 13% |
| 2021 | 20% |
| 2022 | 36% |
| 2023 | 33% |










