El mensaje tiene una alta dosis de credibilidad. Una voz al teléfono dice llamar de una reconocida y transnacional empresa de paquetería y advierte sobre la imposibilidad de entregar tu pedido porque nadie lo recibió.
Si más del 70 por ciento de la población compra en línea en la temporada navideña, la probabilidad de encontrar vía telefónica a un comprador es alta. Y nadie quiere perderse la entrega del producto.
Ese resquicio de temor es explotado por el interlocutor telefónico, quien ofrece la solución: te enviará por WhatsApp un código y en cuanto lo tengas debes compartirlo. El gancho del fraude está echado y en el conocimiento o cautela de la probable víctima está la oportunidad para desactivarlo.
En otros casos, el intento es a través de correo electrónico, donde envían una liga para recuperar el envío del producto, en la cual solicitarán datos personales y bancarios. Al compartirlos se abrió la puerta a los estafadores.
Este año, en el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México hemos apoyado a más de 3 mil 600 personas ante situaciones de fraude, tres quintas partes de las alcaldías Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa.
La predisposición a la felicidad, el encuentro con seres queridos y un incremento en los niveles de gasto personal y familiar propios de la temporada decembrina puede conducir a la búsqueda de mejores ofertas y los riesgos de fraude o robo de datos.
Frente a esas dinámicas de los estafadores es necesario activar cierta lógica de prevención fundada en la desconfianza ante grandes ofertas, ante la voz que dice tener un paquete por entregar o el mail con instrucciones para recuperar el envío.
El fraude es uno de los delitos más viejos y, actualmente, de mayor extensión en el continente. Explota una sensación de invulnerabilidad o la confianza de creernos experimentados y listos para no caer en la estafa ni ser esas inocentes palomitas que se dejaron engañar, como dice la tradición del Día de las y los Inocentes.
La prevención es clave para que esta fecha sea solo para bromear y reír, porque como decía el filósofo griego Anaxágoras: “Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si me engañas dos, es mía”.
Contacto:
Salvador Guerrero Chiprés es Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.
X: @guerrerochipres
www.c5.cdmx.gob.mx
Twitter: @C5_CDMX
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