Enlaces rápidos

    Las y los mexicanos han tenido su primera experiencia para elegir por voto popular a jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación, lo que coloca al país como una singularidad entre las democracias del mundo. Con la elección del 1o de junio se materializa le reforma judicial promulgada en febrero de 2024, la cual fue propuesta por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y posteriormente impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

    Arropada por la mayoría de los mexicanos que votaron por la continuidad de la Cuarta Transformación en las elecciones de 2023, la reforma judicial nació con la esperanza de democratizar al poder judicial al hacerlo más accesible y cercano a la gente. La urgente necesidad de transformar al poder judicial mexicano luego de la última reforma de 1994 con Ernesto Zedillo, fue ignorada por los gobiernos posteriores que pasaron por alto la ineficiencia, la corrupción y la falta de confianza pública en el sistema de justicia.

    La elección de quienes imparten justicia por voto popular ha implicado una andada de críticas, nacionales e internacionales, para la presidenta Sheinbaum y el movimiento que representa, con sombríos pronósticos que abarcaban desde la recién elección hasta otros escenarios de largo plazo que vaticinan la muerte de la separación de poderes en México.

    Por fin, el 1 de junio las y los mexicanos tuvimos la primera elección judicial, una experiencia de proporciones inéditas por el número de cargos judiciales que elegimos, así como por el modelo de boletas que se utilizaron por primera vez, muy distintas a las que se utilizan en elecciones donde participan partidos políticos.

    La elección se realizó de manera pacífica en todo el país, con una participación ciudadana del 13%, y más de 450 millones de votos para todos los cargos federales en competencia, sin incluir la votación registrada en las entidades federativas que celebraron de manera concurrente sus elecciones judiciales locales.

    Una proceso electoral sin precedentes, aunque los detractores de la reforma insistan en colocar el énfasis en los niveles de participación y el récord de votos nulos y de recuadros sin utilizar, además de una supuesta inducción al voto orquestada por los gobiernos morenistas. Respecto a esto último, irónicamente los estados que registraron mayores porcentajes de participación ciudadana fueron Coahuila y Durango gobernados por gobiernos priistas, donde la votación fue de 24.3 por ciento y 19.7 respectivamente, notablemente por encima de la media nacional.

    Sin duda, esta elección deja mucho que analizar hacia 2027. En solo dos años se habrán de renovar por voto popular cinco magistraturas de la Sala Superior del TEPJF, además del 50 por ciento de los cargos que quedaron pendientes de los Tribunales Colegiados de Circuito y Juzgados de Distrito. Adicionalmente, también tendremos elecciones de los poderes judiciales locales en 13 entidades federativas.

    Todo esto enmarcado en la elección de medio término del mandato de la presidenta Sheinbaum, cuando se renueve la Cámara de Diputados, las gubernaturas de 16 estados, presidencias municipales y congresos locales.

    Todo esto en un escenario nacional y global lleno de retos, en el que la presidenta Sheinbaum ha logrado consolidar la fuerza del proyecto que representa. Mientras que continua el desplazamiento de los partidos tradicionales y el fortalecimiento de morena a lo largo y ancho del país, los desafíos vienen, más bien, de otros ámbitos. En lo que respecta al rediseño del Poder Judicial, los retos para la siguiente elección radican en repensar de manera autocrítica las implicaciones de homologar los distritos electorales y judiciales. Todavía más importante, cómo hacer que la votación sea un proceso más sencillo y claro para la ciudadanía.

    Sobre el autor:

    Palmira Tapia es Maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Oxford y Licenciada en Ciencia Políticas y Relaciones Internacionales, por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

    Twitter: @palmiratapia

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    Sigue la información sobre los negocios y la actualidad en Forbes México