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    La minorista de ropa fundada en China, Shein, planea presentar un borrador de prospecto de manera confidencial para su cotización en Hong Kong, lo que representa un cambio poco común respecto a la práctica habitual de las empresas, que suelen hacer públicas sus presentaciones de documentos de oferta pública inicial (OPI), según informaron tres fuentes a Reuters.

    Shein tiene previsto presentar la solicitud de forma confidencial esta misma semana, según una de las fuentes.

    De ser aprobada, la presentación confidencial de Shein representaría una excepción a una de las principales normas de cotización de la Bolsa de Hong Kong para uno de los candidatos a OPI más seguidos del mundo, y posiblemente el más grande en esa ciudad este año, afirmaron dos de las fuentes.

    La presentación se produciría mientras la empresa —que vende ropa de bajo costo, como vestidos de 5 dólares y jeans de 10 dólares en alrededor de 150 países— realiza su tercer intento de salir a bolsa, más de 18 meses después de haber presentado por primera vez su solicitud de OPI en Estados Unidos, a fines de 2023.

    Las presentaciones confidenciales permiten a las empresas mantener en secreto información operativa y financiera clave durante más tiempo, así como pasar por el proceso de revisión regulatoria sin divulgación pública.

    Las normas de cotización de Hong Kong permiten la presentación confidencial únicamente para solicitudes de cotización secundaria por parte de empresas que ya cotizan en bolsas extranjeras reconocidas, como la Bolsa de Nueva York o el Nasdaq.

    La Bolsa también puede renunciar o modificar los requisitos de divulgación en el caso de una escisión de una empresa matriz que cotiza en el extranjero, mediante la solicitud de un nuevo aspirante, según indican sus reglas de cotización.

    Aunque esta práctica es común entre las empresas que buscan una OPI en Estados Unidos, sigue siendo relativamente poco frecuente en Hong Kong, donde las IPO de alto perfil, como las de los gigantes tecnológicos chinos Xiaomi y Meituan, se realizaron a través de presentaciones públicas.

    Tanto Shein como la Bolsa de Valores de Hong Kong, se negaron a realizar comentarios.

    Los documentos relacionados con la OPI de Shein, incluidos los datos financieros, permanecerán confidenciales hasta que la compañía supere una audiencia ante la Bolsa de Hong Kong, el paso final del proceso regulatorio en esa ciudad.

    Antes de llegar a esa etapa, Shein debe obtener la aprobación de la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) para proceder con su salida a bolsa en Hong Kong. Se desconoce si Shein ya ha recibido la aprobación verbal del regulador chino.

    Reuters informó por primera vez el mes pasado, citando fuentes, que Shein estaba trabajando para cotizar en Hong Kong después de que su propuesta de OPI en Londres no obtuviera la aprobación de los reguladores chinos.

    El intento de cotización en Nueva York tampoco recibió luz verde por parte de la CSRC, según reportó previamente la agencia.

    Aprobación reglamentaria

    La presentación confidencial del prospecto por parte de Shein permite a los reguladores de Hong Kong y de China continental evaluar la solicitud de OPI, plantear preguntas a Shein y prepararla para la aprobación regulatoria de forma privada, según indicaron las fuentes.

    Ver: El sector del lujo deposita sus esperanzas en Medio Oriente pese a sombras del conflicto

    Los reguladores podrían hacerlo antes del escrutinio público —incluido el de potenciales inversores institucionales— de los materiales de solicitud, como los factores de riesgo, agregaron.

    La presentación se produciría en un contexto en el que Shein enfrenta los impactos de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, después de que el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, pusiera fin al tratamiento libre de impuestos para los paquetes de comercio electrónico e incrementara los aranceles a productos chinos, lo que perjudicó su negocio en Estados Unidos, su mayor mercado.

    Shein fue valorada en 66 mil millones de dólares durante su ronda de financiación previa a la salida a bolsa en 2023, un tercio menos que en la ronda del año anterior. Su valoración final para la OPI dependerá del impacto de los cambios arancelarios, según las fuentes.

    Divulgaciones de riesgo

    Una posible cotización de Shein contribuiría a fortalecer la posición de Hong Kong como centro global de recaudación de fondos, en un momento de gran volatilidad impulsada por los cambios en la política comercial de Estados Unidos.

    En el primer semestre del año, la ciudad registró 12 mil 800 millones de dólares en OPI y cotizaciones secundarias.

    Shein, fundada en China continental en 2012, espera tener éxito en Hong Kong tras sus fallidos intentos de cotizar primero en Nueva York y luego en Londres, donde el regulador financiero británico había aprobado su inclusión.

    De acuerdo con las normativas de Pekín para empresas chinas que buscan cotizar en el extranjero, Shein deberá presentar su solicitud ante la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) dentro de los tres días hábiles siguientes a la presentación de su solicitud de OPI en Hong Kong.

    Aunque Shein trasladó su sede a Singapur en 2022 y no posee ni opera fábricas propias, sigue sujeta a las reglas de salida a bolsa de China debido a que sus productos son fabricados, en su mayoría, por una red de unos 7 mil proveedores externos ubicados en territorio chino, según indicaron las fuentes.

    La CSRC aplica sus regulaciones basándose en el principio de “el fondo sobre la forma”, lo que le otorga amplia discreción sobre cómo y cuándo aplicarlas.

    Un borrador del prospecto revelaría normalmente los riesgos clave para la empresa, incluidos aquellos vinculados a su cadena de suministro.

    Shein ha enfrentado acusaciones de políticos y activistas que aseguran que su cadena de suministro en China está relacionada con trabajo forzoso de minorías uigures en Xinjiang, un tema especialmente delicado para Pekín, que niega cualquier abuso en esa región productora de algodón.

    Estados Unidos mantiene una prohibición vigente sobre la importación de productos fabricados con trabajo forzoso en Xinjiang. Por su parte, Shein ha declarado que no permite que sus proveedores utilicen algodón chino en productos destinados al mercado estadounidense.

    La empresa también ha afirmado que su código de conducta para proveedores, que prohíbe el trabajo forzoso, se aplica a nivel global.

    Con información de Reuters

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