Hoy las redes sociales nos bombardean con información sobre trading. ¿Te ha pasado que ves un video donde alguien hace dinero en minutos desde su celular y piensas “yo también quiero eso”? Muchas personas llegan al mundo del trading en mercados financieros atraídos por la promesa de libertad financiera, ganancias rápidas y mucho tiempo libre para viajar, ejercitarse y llevar una vida plena. Pero la verdad es más compleja que esto, hacer trading no es como las redes lo pintan, requiere trabajo, análisis y disciplina. De manera adicional, no necesariamente es para todos (y no tiene nada de malo si descubres que no es lo tuyo). En este texto te contaré algunos puntos importantes que tomar en cuenta sobre hacer trading y si pudiese o no ser para ti, así como alternativas en caso de que prefieras poner a trabajar a tu dinero de otras formas.
De manera inicial, pongamos las cartas sobre la mesa: trading e inversión no son lo mismo. Invertir es como sembrar un árbol: eliges el terreno, lo riegas con paciencia y esperas a que con el tiempo brinde frutos. En cambio, hacer trading es más parecido a practicar surf: necesitas leer las olas (el mercado), tener reflejos rápidos y tomar decisiones en segundos acorde a un plan definido. Sin esperar años, buscas aprovechar la volatilidad de corto plazo, incluso en ventanas de minutos u horas. Ahora, ¿cómo saber si el trading es para ti?
El perfil importa más de lo que crees
Todos conocemos a alguien que no puede esperar a que el microondas termine de calentar y lo apaga faltando 5 segundos. O al que puede estar viendo una película de tres horas sin mirar el celular. Esa diferencia de personalidad dice mucho sobre nuestra toma de decisiones y específicamente para trading es vital.
Hacer trading requiere disciplina, control emocional y tolerancia al riesgo. Si te desesperas fácilmente, si perder te angustia o te cuesta seguir planes sin desviarte, es probable que termines tomando decisiones impulsivas. Y eso, en trading, se paga caro.
Cualidades que te pueden ayudar
Desde mi experiencia, algunas cualidades que nos brindan la señal de tener madera de trader, son las siguientes:
Capacidad de análisis – Te gusta ver datos y tendencias. Eres curioso, no te quedas con lo primero que ves; sino buscas ir más allá, entender tu entorno, interpretarlo y obtener ventaja al respecto.
Autocontrol – Puedes seguir un plan sin que tus emociones tomen el control, siempre en búsqueda de un resultado mayor a los estímulos inmediatos. Te es sencillo seguir dietas, planes de ahorro o evitar distracciones en momentos críticos.
Estructura – Tienes tiempo asignado, metas claras y eres constante. Tus actividades se basan en hábitos, con el fin de descartar en tu mente lo que no requiere una toma importante de decisiones y enfocarte en lo que realmente te genera un beneficio.
Aceptas que perder es parte del juego – En la vida cotidiana te es sencillo desprenderte de momentos negativos y utilizarlos como aprendizaje para siguientes actividades. No te tomas personales los errores ni te enganchas con rachas negativas, entiendes que parte de la vida es equivocarse y aprender.
Aunque estas cualidades no son limitativas, pueden apoyarnos al iniciar nuestro camino como traders. Los mercados financieros pueden ser muy retadores física y mentalmente, dominar nuestros impulsos, conservar la calma y el orden nos dará mejores bases a la hora de tomar decisiones.
Señales que pueden indicar que no es para ti
Por el otro lado, también existen señales que pudieran hacernos pensar que hacer trading no es para nosotros (o al menos no en este momento). Es importante decir que esto no necesariamente es malo, es como cuando sabemos que nuestro fuerte no es precisamente andar en bicicleta, pero somos excelentes patinando, simplemente nuestras habilidades son otras y en ellas podemos capitalizar. Aquí te van algunas señales:
Buscas una salida rápida a tus problemas financieros – El trading no es una solución mágica para salir de deudas o ganar dinero fácil. Si inicias desde la urgencia, es muy probable que tomes malas decisiones basadas en impulsos y ambición mal manejada.
Te cuesta aceptar perder – Hacer trading implica pérdidas, incluso para los mejores. Si tan sólo pensar en una pérdida te quita el sueño o te cambia el humor todo el día, es mejor pensarlo dos veces.
No tienes tiempo para aprender – Esto no se trata de entrar a una app y adivinar si el mercado subirá o bajará. La curva de aprendizaje para ser un trader rentable puede demorar años, requiere horas de estudio, análisis, gestión de riesgo y atención a las noticias económicas, entre otros. Si no tienes ese tiempo, puede que termines jugando a la ruleta (y no queremos eso).
Tienes demasiadas cosas en la cabeza – Ser trader exige tiempo y mente; si estás emprendiendo, estudiando, trabajando 8 horas al día, intentando llevar una vida saludable y encima quieres hacer trading… vas a colapsar. Te lo digo sinceramente, todo tiene un tiempo y un lugar, no lleves a tu cuerpo y mente al límite, el resultado difícilmente es satisfactorio.
Acciones concretas en caso de que aún tengas la duda
Haz paper trading – Usa cuentas demo para practicar, si bien no te ahorrará tiempo, te puede ahorrar pérdidas monetarias mientras descubres si es para ti. Existen múltiples brókers que te permiten acceder a cuentas demo antes de ingresar dinero real, con el fin de familiarizarte con el ecosistema de trading, aprender cómo se lleva a cabo, visualizar los instrumentos disponibles y la mecánica de operación.
Define tu perfil – Sé honesto contigo. ¿Qué tanto tiempo puedes dedicarle? ¿Cuánto estás dispuesto a perder sin que afecte tu economía? Hacer una autorreflexión es de mucha ayuda (prácticamente para cualquier decisión). Sin importar cuál sea la respuesta, conocernos más nos apoyará a tomar mejores decisiones.
Pon a prueba tu disciplina – ¿Puedes seguir una estrategia sin romper las reglas? Intenta generar hábitos que mejoren tu calidad de vida. Intenta hacer 30 minutos de caminata al día, leer un capítulo de un libro o cocinar saludable. Estas pequeñas acciones pueden ser el preámbulo para saber si podrías seguir un plan de trading de manera consistente.
Y si no es para ti… hay más caminos
No todo es trading. Hay muchas formas de poner a trabajar tu dinero sin necesidad de estar frente a una pantalla todo el día. A través de alternativas como casas de bolsa, brókers e incluso, CetesDirecto, puedes encontrar diferentes alternativas como acciones, ETFs o bonos para quienes desean exposición al mercado sin estar operando activamente, sino con una visión de mediano y largo plazo.
Adicionalmente existen instiruciones que permiten generar estrategias simples pero poderosas, con inversiones recurrentes que no exigen un seguimiento puntual sino un vistazo de vez en cuando con el fin de analizar si se mantiene alineado con nuestras metas financieras.
En conclusión, hacer trading no es la panacea, pero tampoco es malo. Es una herramienta, y como cualquier herramienta, debes conocer si es la adecuada para ti. Así como no todos quieren ser chefs, aunque todos comemos, no todos debemos ser traders aunque todos queremos hacer crecer nuestro dinero.
Lo importante es conocerte, intentar con responsabilidad y tomar decisiones desde la conciencia, no desde la emoción. El objetivo no es presumir operaciones, sino construir tu plenitud financiera con lo que mejor se adapte a tu estilo de vida. Siempre habrá un camino para ti, y lo importante es elegirlo con claridad. ¡Nos vemos en la próxima entrega!
Sobre el autor:
*Juan Carlos Cruz Tapia es trader y autor del libro 100 preguntas para entender sobre inversiones.
IG/TT: @juancarlos.trader
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