Con una obra que desafía las narrativas tradicionales y da voz a realidades muchas veces invisibilizadas, Dulce Pinzón se ha consolidado como una de las artistas mexicanas más incisivas de su generación. Radicada en Nueva York por 16 años, –y actualmente en Canadá–, su trabajo fotográfico y curatorial explora temas como la migración, el medio ambiente, el género y la justicia social, utilizando el humor y la ironía como herramientas para provocar reflexión.
En entrevista para Forbes México, Pinzón nos comparte su visión sobre el poder del arte para cuestionar estructuras sociales, los retos de visibilizar comunidades históricamente marginadas y sus inquietudes actuales como artista.
Principalmente, nos compartió la manera en la que su entorno la impulsa a crear obras que no solo se quedan en el ámbito artístico, sino que apoyan un activismo vivo y que es respaldado gracias a un contexto sociopolítico latente que se liga esencialmente con temas sensibles y de género.
“Creo que es una herramienta muy personal”, señala Pinzón sobre agregar una pizca de ironía y humor en cada uno de sus proyectos. “Ahora todo parece ser políticamente incorrecto o puede ser un tema sensible para tal o cual audiencia. Estamos viviendo una época de mucha represión”.
A esto, le sumó que “la realidad mexicana siempre ha superado la ficción, y creo que esa dualidad entre el realismo fantástico y una realidad violenta siempre ha sido donde oscila mi bagaje visual. Eso ha hecho que todo mi trabajo tenga esos aspectos y toques de ironía. Me parece que es muy mexicano”.
Gracias a esta forma tan única de representar situaciones sensibles, Dulce Pinzón afirma que la palabra incomodidad “le gusta bastante”, pues señala que gracias a ella, en conjunto con la ironía y el humor negro, permite introducir estos temas de una manera más eficiente en el colectivo social.
Con esto en mente, es imposible no relacionar el clima actual en Estados Unidos con su obra “The real story of the superhéroes”, proyecto donde retrata a trabajadores migrantes en Nueva York caracterizados como superhéroes mientras se encuentran realizando sus labores cotidianas.
Pese a que el contexto de este proyecto se dio en medio de la caída de las Torres Gemelas, donde Pinzón destaca que ya existía la invisibilidad y precarización del trabajo de los migrantes, asegura que la situación sigue siendo la misma en la actualidad, ya que también se ve la utilización de las remesas como un negocio que lucra a costa de los migrantes.
“El tiempo, las circunstancias globales, nos han llevado a replantearnos la vigencia de este proyecto y de estos temas”, afirma la fotógrafa sobre una de las obras que considera marcaron un antes y un después en su carrera. “Entonces toma esta vigencia para mi, después de muchísimos años produciendo otros proyectos, porque me siento obligada nuevamente a activarlo; porque creo que tiene una redondez estética conceptual que necesita darle amplificación al público. Necesitamos volver a pensar (…), ser valientes y sentir empatía sobre estos temas y politizarlos muchísimo más”.

La evolución de las narrativas en la era de lo efímero
En época donde las redes sociales hacen cada vez más difícil mantener un enfoque en narrativas de análisis, cuestionamiento, y sobre todo, que se queden plasmadas más de un par de segundos en las personas antes de scrollear la pantalla a la siguiente publicación, Dulce Pinzón considera que al haber encontrado un estilo estético propio pese a los “dolores de cabeza” en el proceso de hallarlo, le ayuda a buscar una manera en la que emplea “el como voy a narrar visualmente un tema”.
“La evolución ha sido bastante sustancial en el sentido de que me he vuelto más intimista (…) el ir a la calle como me enseñaron en la fotografía en México en los noventas y prácticamente tomarle fotos a todo (…). Y siento que esto es un poquito también lo que han hecho (las redes sociales) que todos ahora somos fotógrafos”, afirmó, agregando que de este contexto sale el buscar un estilo narrativo propio para los usuarios.
Además, Pinzón también señala que el estar años alejada de las redes sociales le ayudó a pulir su trabajo, señalando que actualmente hay un sentimiento abrumador ante la gran cantidad de imágenes y contenido en el mundo digital.
“Para mí fue el justamente el ser mucho más público esta interacción y tratar de poner el ojo en los demás a ir avanzando a un punto donde ahora mi trabajo es completamente íntimo y el foco está puesto en mí”, señaló abordando cómo siente su postura actual.

El papel de la IA en el arte actual
Con la Inteligencia Artificial tomando cada vez más terreno en diversos sectores, pero sobretodo a pasos agigantados en el ambiente artístico, donde diversas áreas la han catalogado como una amenaza que podría llegar a sustituir la creatividad humana, Pinzón comentó su punto de vista sobre esta nueva tecnología.
“Tiene que ver desde donde lo consumas”, señala. “Si tienes una pobritud cultural, pues no importa que tengas ahí todas las herramientas, de todos modos vas a meterte a un mundo virtual pobre”.
Sin embargo, también apunta que al usar la IA como herramienta desde el punto del conocimiento receptivo y retribuido, se puede generar una interacción que tenga un valor que fomente un crecimiento positivo a lo largo de los años.
“Yo creo que nada suple y nada va a suplir lo real porque las conexiones, pues es lo que todos los seres humanos estamos buscando independientemente de que cómo lo utilices para acercarte o evadir”.
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El activismo de Dulce Pinzón y su nueva forma de abordarlo
Ante la politización actual, y con temas tan controversiales como la perspectiva de género, los migrantes y el cambio climático, –situaciones que Pinzón tiene fuertemente arraigados en sus obras– la artista comentó la forma en la que busca retomar algunos o dar foco a nuevos proyectos que ayuden a traer a la conversación estos tópicos considerados tabú.
Principalmente abordó el tiempo que le toma concebir cada uno de ellos, enfocándose en tener una amplia investigación y posteriormente planeación para finalmente ejecutarlos de la manera deseada.
“Hay una exploración profunda detrás, y las imágenes son el resultado de ese proceso”, comenta.
A partir de ahí, reveló que el proyecto en que más se encuentra enfocada es precisamente uno sobre la perspectiva de género donde pone en relieve el punto de vista femenino y una historia narrada “desde mi hogar con el tema de la juventud, de envejecer, de la menopausia, de los procesos propios de la vida de una mujer”, puntualizó, agregando que pese a los avances, todos aún se consideran temas tabú.
“Temas que no se hablan” es el título de este nuevo proyecto, que busca poner el foco en las realidades femeninas que son incómodas de hablar desde la cotidianidad, especialmente “donde parecemos aburridas o hasta violentas cuando tenemos este tipo de pláticas (…). Envejecer es un pecado y es aburrido, entonces cuando abres esta caja de Pandora y ves que son temas que nos conciernen al 51% de la población mundial te das cuenta que en realidad estamos maquillando muchas cosas”.

La fotógrafa y artista, también actualmente se encuentra con una lista de proyectos en puerta que apuntan este activismo a un enfoque diferente, además de volver a dar a conocer proyectos en los que trabajó por años.
En los próximos meses, Dulce Pinzón presentará parte de su trabajo en distintas sedes que comprenden tanto México como Estados Unidos.
Del 4 de septiembre al 5 de noviembre, su obra se exhibirá en Radio Roma, en Ojai, California, y paralelamente, del 4 de septiembre al 29 de octubre, estará presente en Jazzatlán Capital, ubicado en Calle Guanajuato 239, en la colonia Roma de la Ciudad de México.
Además, del 24 de septiembre al 14 de octubre, se podrá visitar su exposición en la Galería Ricardo Reyes, en Campeche 362, interiores 2 y 3, en la Condesa.
Estas exhibiciones reflejan la vitalidad y el alcance de su propuesta artística, abriendo nuevos espacios de diálogo entre territorios y públicos diversos.
Finalmente, ante el ambiente caótico que se vive en Estados Unidos, y retomando su obra “The real story of the superhéroes”, Pinzón dará un nuevo impulso en su visibilización mediante una recaudación de fondos para amplificar su proyecto y llevarlo a nuevas generaciones con el objetivo de continuar creando conciencia sobre este tema.
La artista realizó una edición especial de 10 imágenes con certificado, las cuales pondrá a la venta para financiar su libro donde tiene como objetivo “dignificar el rol de nuestras y nuestros migrantes”.
Dicho libro tendrá el apoyo de de la editorial Hydra- Médula, por lo que, en caso de interés por adquirir alguna de las imágenes, podrá ponerse en contacto directamente con Dulce Pinzón a través de [email protected].











