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    “¡Esta noche, y siempre, somos uno!” Es el grito que recorre los rincones del Estadio Caliente en la Ciudad de Tijuana, Baja California, y la voz de la cantante que profiere esta frase no solo retumba por el inmueble con una capacidad para 27,333 espectadores, sino que parece traspasar la frontera entre México y Estados Unidos. Así es como Shakira Isabel Mebarak Ripoll emociona al público que se da cita para presenciar una verdad difundida desde 2006: “las caderas no mienten”.

    “Al llegar a México siento que el aire cambia. Respiro un espíritu lleno de vida que me posee. Es como si México me conectara con mi lado más salvaje, más libre, más brioso. En México todo me inspira más. Cada país tiene su espíritu, y el de México es indomable que te transforma. Aquí te despiertas… o te despiertas”, dice Shakira a Forbes México.

    La cantante, compositora, productora, bailarina, actriz y empresaria nacida el 2 de febrero de 1977, en Barranquilla Colombia, está de vuelta en suelo mexicano para coronar la segunda parte de su última gira de conciertos en el país.

    “Este tour ha sido uno de los tops tours en todo el planeta en este 2025… fue el tour mundial con mayor recaudación en los primeros meses del año y con la segunda vuelta en Mexico ha vuelto a subir a lo más alto. Con “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, Shakira no solo ha roto récords de asistencia y venta de boletos, más de un millón solo en México, sino que también ha demostrado el poder de convocatoria de una artista latina a nivel global. Shakira fue quizá la primera artista femenina en conquistar el mercado anglosajón, además ha consolidado desde su posición de estrella global, la tendencia de que la música latina y en español no tiene frontera, tendencia de la que ella abrió la primera puerta”, dice Jorge Cambronero, Promotor ejecutivo en OCESA.

    Shakira en concierto. Foto: ©Nicolás Gerardín.

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    En marzo de este año, durante la primera etapa de sus conciertos, la gira de la colombiana habría dejado una derrama económica de 160 millones de dólares (mdd) para el turismo de la Ciudad de México, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional de Comercio; mientras que esta segunda etapa de la gira dejará recursos por 106.4 mdd en gasto turístico, de los cuales 55% corresponden a alojamiento en al menos 10 ciudades: Tijuana, Hermosillo, Chihuahua, Torreón, Monterrey, Querétaro, Guadalajara, Puebla, Veracruz y la capital del país, revela un análisis de la consultora Mabrian.

    “No hay que rendirse antes de tiempo. Esta gira me enseñó que incluso cuando todo parece imposible: cuando los números no cierran, cuando el cansancio es extremo, cuando algunos te dicen que no lo lograrás, si tienes la visión clara y la disciplina para seguir empujando, las cosas suceden. También me recordó que el arte, cuando se hace con honestidad y entrega total, encuentra su camino hacia la gente. ‘Las mujeres ya no lloran’ rompió récords y también me devolvió la certeza de que lo auténtico siempre conecta, dice Shakira, quien inició su carrera musical en 1991, después de firmar un contrato con Sony Music Colombia.

    “La música de Shakira tiene una impronta personal que no se parece a la de nadie, y nadie la canta ni la baila como ella a ninguna edad con una sensualidad inocente que parece inventada por ella. Se dice fácil: ‘si no canto me muero’. Pero en Shakira es cierto: si no canta no vive”, escribió el periodista y escritor Gabriel García Márquez en un perfil periodístico de la artista en la revista Cambio.

    La gira de Shakira ha dejado una huella imborrable en América Latina. Sus 7 shows en el Estadio GNP Seguros agotaron localidades en menos de una semana, demostrando una vez más su poder de convocatoria.

    Las primeras 11 presentaciones en Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México han roto todos los récords en marzo pasado, con casi un millón de asistentes y, desde agosto, Shakira dio el banderazo de 15 nuevas fechas en Tijuana, Hermosillo, Chihuahua, Torreón, Querétaro, Puebla y nuevamente Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México. Al cierre de la gira, el país totalizará un 40% de las fechas de todo el tour.

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    Shakira en concierto. Foto: ©Nicolás Gerardín.

    Y el país representa mucho más para la creadora de Pies descalzos. “Quizá no todos sepan que esta gira está dejando huella no solo en lo musical y mediático, sino también en lo económico y social.  Detrás de cada concierto hay meses de logística y preparación, el traslado de más de 50 camiones de equipo y la coordinación de cientos de profesionales. México no solo es un punto más en la ruta: es el corazón de la gira, con el récord de boletos vendidos en un solo país y el público más viajero y entregado, con asistentes llegando desde toda la República y países como Estados Unidos, El Salvador, Colombia y Perú”, dice Jorge Cambronero.

    La gira ha sido un éxito desde el punto de vista económico, pero va más allá de este impacto: “Es un caso emblemático de lo que significa construir y mantener una relación de largo plazo con una artista que crece junto a su público. Su regreso, después de años, nos ha permitido ser parte de una gira histórica que ha llevado al Estadio GNP Seguros —reconocido como el mejor estadio de conciertos del mundo— a ser el escenario de 12 fechas agotadas, un récord absoluto para el recinto. Shakira ha puesto en evidencia la fuerza del público mexicano, su capacidad de viajar desde cualquier rincón del país —y del extranjero— para vivir la experiencia, y nuestra capacidad en OCESA para producir eventos de talla mundial que generan impacto cultural, económico y turístico. Es, sin ninguna duda, la gira de mayor magnitud que se ha realizado en Mexico y por supuesto para nosotros ha sido todo un honor que Shakira confiase en nosotros para organizarla en alianza con Live Nation en México”, dice el ejecutivo de OCESA.

    La gira arrancó el 11 de febrero en Río de Janeiro y finalizará el 16 de noviembre en Perú, con un total de 63 fechas.

    “Todos somo Latinoamérica”, dice Shakira en su concierto de Tijuana antes de que cientos de “shakidólares” caigan en pleno espectáculo de la llamada “loba”, pues las mujeres ya no lloran, pero sí facturan.

    A continuación, te presentamos el diálogo de la artista con Forbes México.

    ––FORBES MÉXICO (FM): ¿Qué es lo que más te gusta de México?

    Al llegar a México siento que el aire cambia. Respiro un espíritu lleno de vida que me posee. Es como si México me conectara con mi lado más salvaje, más libre, más brioso. En México todo me inspira más. Cada país tiene su espíritu, y el de México es indomable que te transforma. Aquí te despiertas… o te despiertas.

    –FM: Cuentas con una trayectoria de tres décadas, ¿cuál ha sido tu estrategia para seguir innovando en una industria tan competitiva y mantenerte vigente entre diversas generaciones?

    Ser fiel a mí misma. Me gusta desnudar mi alma a través del arte, contar historias verdaderas con una pluma afilada. Creo que la gente busca verdades, y yo también. No hago canciones por hacer canciones. Las hago para conocerme mejor, para reencontrarme, como un proceso de sanación. Las mujeres ya no lloran fue un gran proceso alquímico. Yo me preguntaba: “¿Qué voy a hacer con todas estas lágrimas?”. Algunos van a la iglesia, otros hacen deporte; yo me encierro en un estudio que se convierte en un quirófano. Mis fans lo saben: lo mío pasa por ahí.

     –FM: Afirmas que las mujeres ya no lloran, sino que facturan, ¿cuánto factura Shakira?

    No me concentro en cuánto facturo, sino en la reacción del público y en cómo puedo mejorar cada show para que mis fans se vayan aún más felices a casa. Cuando digo que las mujeres facturan, quiero transmitir un mensaje de empoderamiento: si puedes generar tus propios recursos, eres libre. No dependas de un marido que te controle con el dinero. Facturar no garantiza la felicidad, pero es valioso saber que puedes valerte por ti misma.

    –FM: En tu trayectoria, has logrado giras exitosas con récords de asistencia y recaudación, al tiempo que has incursionado como artista-empresaria. ¿Cómo logras equilibrar tu faceta artística con la visión empresarial en la planificación y ejecución de las giras, y qué consideras que ha sido clave para el éxito en ambas áreas?

    Soy perfeccionista. Y lo llamo así porque es un llamado inevitable, con sus cosas buenas y malas, que uno debe aprender a manejar. Quienes somos así aprendemos pronto que solo podemos involucrarnos en cosas que nos apasionan y en las que creemos profundamente. Simplemente no podemos soltar un proyecto hasta sentir que todo encaja a la perfección. Y en esa búsqueda podemos invertir una vida entera si hace falta. Para esta gira trabajé 12 meses con jornadas eternas; incluso en el mes 11 sentía que aún no había encontrado lo que buscaba. Dejé mucho cuerpo en el camino e hice una inversión enorme, tanto que muchos estaban convencidos de que sería imposible recuperarla. Pero cuando llegas a donde querías, los resultados suelen aparecer. “Las mujeres ya no lloran” se convirtió en un éxito mundial que rompió récords, porque logré el show que me había soñado. Mucha gente lo sintió igual, y eso generó una ola imparable de comentarios positivos que construyó este éxito. Esa es la fórmula. Con Ísima me pasó igual. ¿Qué mujer no le da importancia a su pelo? Me obsesioné con encontrar la fórmula del shampoo perfecto, discutí con todos los especialistas, probé decenas de fórmulas y un proyecto que debía durar meses terminó extendiéndose por años. Pero hoy lo uso todos los días y confirmo que es un producto espectacular. Lo había probado todo y nada me había convencido así. El mismo fenómeno se está dando con el shampoo: gente diciendo “esto sí funciona mejor que todo lo que probé”. No me sorprende el éxito que está teniendo y que tendrá, porque cuando llegas al lugar soñado, el boca a boca hace el resto.

    Shakira en concierto. Foto: ©Nicolás Gerardín.

    –FM: Como empresaria, ¿cuál es tu visión para realizar alguna inversión o comenzar un nuevo negocio? ¿Cuál ha sido tu mayor lección como empresaria?

    Mi mayor lección ha sido rodearme de personas que saben más que yo en las áreas que no domino. Es un error pretender saberlo todo. Más que un error, es una estupidez. Con el tiempo, desarrollas instinto para encontrar a la persona correcta para cada puesto. El tiempo me ha dado herramientas para ir comprendiendo quien habla sin fundamento y quien realmente sabe de lo que está hablando. El éxito se construye con paciencia , una visión clara y un buen equipo.

    –FM: ¿Qué consejos les darías a las latinas emprendedoras?

    Haz algo que realmente te apasione, porque las cosas toman tiempo. El éxito está en caer y levantarse tantas veces como sea necesario. El fracaso no solo es inevitable: es necesario, porque ahí hay información valiosa. Para emprender cualquier proyecto hay que tener resiliencia: la certeza de que te levantarás hasta lograrlo. Y cada vez que nos levantamos, debemos llevarnos un nuevo aprendizaje. Que cada tropiezo nos haga más sabias. De eso se trata el camino.

    –FM: ¿Cómo definirías el poder latino?

    El poder latino está en nuestra forma única de vincularnos. Hemos conquistado al mundo entrelazándonos con con todas las culturas. El latino es amistad, celebración y presencia. Es un abrazo es compartir lo que sea. El latino saber conversar. Y conversar es hablar con honestidad brutal y escuchar con atención absoluta. Hay ideas que no son de una persona o de la otra. Son ideas que se ocurrieron a la conversación. Eso es muy latino el contarnos todo. Somos seres sociales. Más que otras culturas. Y en ese entrelazarnos entre todos nos volvemos mejores.

    –FM: Hoy se habla de lograr un equilibrio entre lo profesional y lo personal, ¿en tu caso, cómo lo logras?

    Es una batalla. Una gira es una empresa que lo exige todo, y mis hijos son mi prioridad absoluta. No es un equilibrio, es una lucha diaria. Soy una loba que pelea por su tiempo de calidad con sus hijos; si me lo hacen perder, van a ver mis colmillos. Hago todo para que cada asunto se resuelva con la máxima eficiencia posible. Y para eso, hay que estar muy bien rodeada. Cuando me preguntan “¿En qué gastas tu dinero?” siempre digo: en sueldos. Y es verdad: invierto muchísimo en capital humano, porque en esta industria, como en cualquier otra, lo barato sale caro.

    –FM: ¿Cómo es un día de Shakira sin estar en el escenario?

    Mi vida se reparte entre el arte y mis hijos. Si es un día de arte, estaré haciendo música, creando coreografías, diseñando escenarios o desarrollando ideas creativas. El estudio de grabación es uno de mis lugares de mayor confort. El resto del tiempo, soy una madre que sigue aprendiendo, intentando cada día hacerlo mejor y peleando como una loba salvaje por ese tiempo de calidad con mis hijos. Soy muy consciente de que el tiempo vuela, y cada segundo con ellos vale oro. El arte y la maternidad me completan; ahí está mi felicidad.

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    –FM: Con el éxito de tu última gira, ¿cuál sería la mayor lección que te ha dejado?

    Que no hay que rendirse antes de tiempo. Esta gira me enseñó que incluso cuando todo parece imposible: cuando los números no cierran, cuando el cansancio es extremo, cuando algunos te dicen que no lo lograrás, si tienes la visión clara y la disciplina para seguir empujando, las cosas suceden. También me recordó que el arte, cuando se hace con honestidad y entrega total, encuentra su camino hacia la gente. “Las mujeres ya no lloran” rompió récords y también me devolvió la certeza de que lo auténtico siempre conecta.

    –FM: Mirando hacia el futuro, ¿cómo te ves en los próximos años?

    Me veo empezando de nuevo. Cada gira termina, cada álbum cumple su ciclo, y el artista se enfrenta otra vez al lienzo en blanco, espejo de nuestros miedos y nuestras alegrías. Es un verdadero rollercoaster. La vida es un libro con varios capítulos. Cada capítulo tiene que ver con de dónde viene, pero un capítulo nuevo es empezar de cero. Es una hoja en blanco que no tenemos idea por dónde nos va a llevar. Que la vida nos regale muchos capítulos. Aunque nos de miedo lo nuevo, los cambios, las caídas. Hay vidas que están escritas de un solo capítulo. Eso no es para mí. Mi piel tendrá cicatrices por todos lados, pero vengo escribiendo varios capítulos y eso me hace sentir que estoy viviendo.

    Con información de Roberto Arteaga, Beatriz Gaspar, Francisco Muciño y Diego Salazar.

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