El Tren Maya cumple este lunes dos años en medio de señalamientos por una inversión muy superior a la prevista y un desempeño financiero que, hasta ahora, depende de apoyos públicos, mientras persisten debates por sus impactos ambientales y de seguridad operativa.
El proyecto, impulsado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador fue inaugurado de manera parcial el 15 de diciembre de 2023, y concluyó la apertura del circuito completo un año después, el 15 de diciembre de 2024, con la entrada en operación de los tramos 6 y 7.
Aquí una claves del sistema ferroviario que recorre 1,554 kilómetros a lo largo de cinco estados del sureste: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, con 20 estaciones y 14 paraderos.
1.- Costo: del estimado inicial al monto acumulado
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) documentó que, en el primer Análisis Costo Beneficio de enero de 2020, el proyecto se planteó con una inversión de 139,072.4 millones de pesos.
Sin embargo, con el avance de las obras, modificaciones de trazo, sobrecostos y la inclusión de obras complementarias, distintos análisis —entre ellos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)— han estimado que la inversión acumulada supera los 500,000 millones de pesos.
Más contexto: Dos años del Tren Maya: dudas, polémicas y esperanzas
2.- Recorrido y funcionamiento
El servicio se ha enfocado principalmente en el transporte de pasajeros, con rutas turísticas que conectan destinos como Cancún, Tulum, Mérida, Campeche y Palenque, aunque el Gobierno federal ha insistido en que la viabilidad de largo plazo depende del desarrollo del transporte de carga, cuyas obras comenzaron formalmente en abril 2025.
El objetivo oficial del Tren Maya es diversificar el turismo del Caribe mexicano hacia el interior del sureste, mejorar la conectividad regional y detonar polos de desarrollo económico alrededor de las estaciones, con la promesa de generar empleo e impulsar actividades productivas locales.
Para impulsar la demanda, el Tren Maya promueve paquetes turísticos y campañas de atracción de pasajeros, con trenes que alcanzan los 160 kilómetros por hora, con mayor comodidad y espacio y ambientación inspirada en la cultura maya, así como con servicio de restaurante.
3.- Rentabilidad financiera
En términos financieros, el proyecto aún no muestra autosuficiencia.
Reportes basados en información oficial indican que, entre enero y septiembre, el Tren Maya generó 387 millones de pesos en ingresos propios, frente a gastos operativos superiores a 3,000 millones de pesos.
En ese periodo, las pérdidas del Tren Maya, según su más reciente reporte trimestral, ascendieron a 2,681 millones de pesos, lo que aún no lo hace rentable.
4.- Alarma ambiental y problemas operativos
Organizaciones civiles y ambientales han denunciado deforestación, daños a cenotes y acuíferos, así como la falta de estudios ambientales integrales en algunos tramos. También se han presentado decenas de amparos y cuestionamientos por cambios de trazo y por la participación de las Fuerzas Armadas en la construcción y operación.
A ello se suman incidentes operativos, como descarrilamientos y fallas técnicas registradas en 2024 y 2025, que reavivaron el debate sobre la seguridad y la supervisión de la obra.
Con información de EFE.
Sigue la información sobre los negocios y la actualidad en Forbes México










