Enlaces rápidos

    En la Ciudad de México, el presupuesto deja de ser frío ejercicio de contabilidad para transformarse en declaración política de arquitectura social.

    La implementación de fideicomisos destinados a la seguridad pública no es un simple apartado de recursos para infraestructura, sino una sofisticada herramienta de ingeniería financiera diseñada para proteger la paz social frente a la volatilidad de los ciclos electorales y las asfixiantes rigideces del gasto corriente.

    Este movimiento representa la transición del “Estado policía” al “Estado cuidador”, donde la seguridad se redefine como el activo más rentable para detonar la movilidad social y la competitividad urbana.

    Históricamente, los fideicomisos en México han oscilado entre la eficiencia técnica y el estigma de la discrecionalidad presupuestaria. Sin embargo, la apuesta del gobierno de Clara Brugada se distancia de la austeridad lineal para adoptar el concepto de “Estado Emprendedor” acuñado por Mariana Mazzucato.

    En este esquema, el fideicomiso actúa como un capital semilla y un acelerador de inversión en territorios marginados sistemáticamente por el mercado. Al reconocer la inseguridad como subproducto de la desigualdad en la distribución de bienes públicos, el uso de este vehículo financiero busca corregir una regresividad histórica al inyectar capital en la recuperación del tejido social, donde el retorno de inversión se mide en la disminución del riesgo y el aumento del valor del suelo en zonas críticas.

    La seguridad con sentido social parte de una premisa económica profunda: la vigilancia sin justicia espacial es, en última instancia, un control social de la pobreza insostenible financieramente a largo plazo. Institucionalizar el flujo de recursos hacia la prevención a través de un fideicomiso, cambia las reglas para que la seguridad no sea moneda de cambio en las negociaciones anuales del Congreso local.

    Te interesa: México bajo presión: entre el frente internacional, la seguridad interna y el control económico

    Este enfoque es un prototipo de gestión metropolitana con la convergencia de pragmatismo financiero y transformación social radical. Es un ejercicio de economía política que entiende que la seguridad es el cimiento de cualquier mercado funcional.

    Esta visión robusta tiene el potencial de redefinir la gobernanza del siglo XXI, con niveles de transparencia mitigadores de cualquier tentación de opacidad, consolidándose como el nuevo estándar de eficiencia pública para las ciudades del futuro.

    Sobre el autor:

    Salvador Guerrero Chiprés es Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.

    X: @guerrerochipres

    www.c5.cdmx.gob.mx

    Twitter: @C5_CDMX

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    Inspírate, descubre y comparte. ¡Síguenos y encuentra lo que buscas en nuestro Instagram!