La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos cerró el lunes su revisión sobre la falla ocurrida durante el regreso del propulsor Super Heavy de Starship en la prueba de vuelo realizada en mayo, despejando el camino para que SpaceX, la empresa de Elon Musk, lance el próximo vuelo de prueba del cohete desde Texas tan pronto como este jueves.
La prueba del 22 de mayo, la número 12 desde abril de 2023, marcó el debut de una nueva versión de Starship, que se espera sea la pieza central del negocio de lanzamientos de Musk, de sus ambiciones en el mercado satelital y de sus esfuerzos por llevar astronautas a la Luna.
Tras impulsar la etapa superior de Starship hacia una trayectoria suborbital con destino al océano Índico, el propulsor Super Heavy no logró completar un aterrizaje controlado en las aguas del golfo de México, ya que cinco de sus 33 motores Raptor no volvieron a encenderse para frenar el descenso vertical.
Continua leyendo: Elon Musk afirma que SpaceX enviará ‘miles’ de personas a la Luna y Marte en los próximos diez años
El Super Heavy también sufrió daños por calor cuando Starship encendió sus motores para separarse del propulsor aproximadamente dos minutos después del despegue, lo que lo empujó a una posición inesperada.
La FAA indicó que una “configuración errónea del sistema de alarmas de los motores” también contribuyó al fracaso del regreso. Como consecuencia, el Super Heavy cayó al golfo de México a gran velocidad y explotó al impactar contra el agua.
Según la FAA, SpaceX identificó cuatro acciones correctivas para solucionar el problema ocurrido durante el retorno del propulsor.
Además, uno de los motores de la etapa superior de Starship no funcionó durante el vuelo 12. SpaceX informó el sábado en su sitio web que realizó “diversas modificaciones de hardware y operativas” para corregir “las causas interrelacionadas” del fallo, aunque no detalló cuáles fueron esas causas.
La compañía se prepara ahora para un nuevo lanzamiento de prueba desde Starbase, en Texas, previsto para el jueves, dentro de una ventana de 90 minutos que comenzará a las 18:45 horas (tiempo del Este de EE. UU.).
Al igual que en el vuelo anterior, SpaceX espera hacer que el Super Heavy americe en el golfo de México y que la etapa superior de Starship aterrice en el océano Índico tras un vuelo suborbital de aproximadamente una hora.
Primer despliegue de satélites Starlink V3
El decimotercer vuelo de Starship será el primero en desplegar satélites Starlink V3 reales, después de que las pruebas anteriores utilizaran únicamente satélites simulados.
Los 20 satélites Starlink liberados desde Starship desplegarán paneles solares y antenas. Algunos de ellos estarán equipados con sensores para analizar el escudo térmico de Starship durante su reingreso a la atmósfera terrestre.
También lee: ¿Podría esta ‘supertierra’ cercana albergar vida?
Los satélites se desintegrarán en la atmósfera mientras acompañan el regreso de Starship a la Tierra. Además, nuevos experimentos y materiales incorporados al escudo térmico volverán a poner a prueba la capacidad del cohete para soportar la intensa fricción atmosférica y sobrevivir al reingreso, un requisito esencial para el diseño totalmente reutilizable del vehículo.
SpaceX espera comenzar a lanzar regularmente satélites Starlink V3 a bordo de Starship hacia finales de 2026, un objetivo largamente esperado, ya que el programa acumula varios años de retraso respecto a los plazos originalmente previstos por Elon Musk y ha requerido inversiones superiores a 15.000 millones de dólares en su desarrollo.
Los planes de expansión continua de la constelación Starlink y el objetivo a largo plazo de colocar en órbita satélites capaces de procesar inteligencia artificial dependen en gran medida del éxito del programa Starship.
Con información de Reuters
¿Te gustan las fotos y las noticias?, síguenos en nuestro Instagram










