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    Desde una oficina a 15 minutos en auto del Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, una pequeña empresa ayudó a importar millones de vapeadores no autorizados fabricados en China solo el año pasado, formando un eslabón clave en la cadena de suministro que alimenta la demanda estadounidense de cigarrillos electrónicos ilegales.

    En poco más de cuatro años, la empresa —una agencia de aduanas dirigida por Jay Kim— se convirtió en un intermediario de referencia para la industria china del vapeo. En 2024, trabajó en el 60 % de todos los envíos de vapeadores y sus componentes desde China a EE. UU., registrados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), según un análisis de Reuters.

    “Muchos de ellos tienen autorización de la FDA”, dijo Kim en una entrevista en su oficina en abril, refiriéndose a los envíos de vapeadores que manejaba su empresa.

    Sin embargo, los datos de la FDA sobre las importaciones de productos regulados, como tabaco o medicamentos, mostraron que los productos que la empresa de Kim ayudó a introducir incluían marcas no autorizadas como Lost Mary y Geek Bar.

    Ver: Conoce la startup que hace que dejar de fumar cigarrillos y vapeadores

    La FDA ha declarado ilegal la importación y venta de estas marcas, advirtiendo que su variedad de sabores frutales y dulces puede resultar atractiva para los menores. La agencia afirma que la nicotina puede dañar el cerebro en desarrollo y afectar la atención, el aprendizaje y el estado de ánimo de los jóvenes, quienes pueden volverse adictos con mayor facilidad a esta sustancia.

    Un portavoz de Lost Mary afirmó no tener ninguna conexión ni contacto con la empresa de Kim, y sostuvo que los sabores son fundamentales para ayudar a los adultos a dejar de fumar.

    La ciudad china de Shenzhen es la mayor fuente de vapeadores, tanto legales como ilegales, que llegan a Estados Unidos. En 2024, China exportó más de 26 000 millones de yuanes (3 600 millones de dólares) en vapeadores hacia EE. UU., según datos de la aduana china.

    Sin embargo, las cifras de la aduana estadounidense muestran que solo se registraron oficialmente 333 millones de dólares en vapeadores chinos ese mismo año. Las discrepancias entre los datos aduaneros de EE. UU. y sus socios comerciales no son infrecuentes, pero una brecha del 90 % es inusual, según especialistas en comercio.

    Los vapeadores no autorizados suelen llegar camuflados como otros artículos —zapatos, juguetes—, según la FDA, que lidera los esfuerzos para controlar el mercado del vapeo.

    Reuters utilizó datos de la FDA y de las aduanas estadounidenses, entrevistas con fuentes de la industria del tabaco y el vapeo, e información de reguladores y fuerzas de seguridad, para reconstruir cómo estos productos no autorizados llegan a los estantes estadounidenses.

    Encontró un grupo de intermediarios con base en EE. UU., incluidos agentes de aduanas y distribuidores, que desempeñaban roles clave en la cadena de suministro y, en ocasiones, tomaban medidas para evitar ser detectados.

    Funcionarios de la administración Trump han prometido medidas más estrictas. El comisionado de la FDA, Marty Makary, declaró que la agencia detendría las importaciones y la distribución ilegales.

    “Nuestras fronteras han sido demasiado porosas ante desafíos como la llegada de cigarrillos electrónicos ilegales de otros países”, declaró un portavoz de la FDA, agregando que la agencia planea usar inteligencia artificial para “frenar el flujo de productos que atraen a los niños de nuestro país”.

    En mayo, la FDA y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) anunciaron la incautación en Chicago de vapeadores no autorizados por un valor de 34 millones de dólares. Las autoridades descubrieron que muchos envíos incautados en febrero contenían descripciones imprecisas y valores incorrectos.

    Como parte de la operación, la agencia envió por primera vez cartas a 24 intermediarios implicados en la cadena de suministro del vapeo, incluidos importadores y agentes aduanales estadounidenses.

    Las cartas advertían que hacer declaraciones falsas al gobierno es un delito, y solicitaban a los intermediarios explicar cómo aseguran el cumplimiento de las leyes sobre el tabaco, según la FDA.

    Intermediarios ‘vape’

    Los agentes de aduanas no compran ni venden mercancías directamente. En cambio, reciben pagos —generalmente del importador— para gestionar los trámites aduaneros, presentar documentos y responder a consultas de las autoridades fronterizas, explicó Lenny Feldman, socio director del bufete Sandler, Travis & Rosenberg.

    Según Feldman, los agentes podrían estar infringiendo la ley si no realizan la debida diligencia. En breves declaraciones a Reuters en abril, Kim aseguró que su empresa había dejado de manejar envíos de vapeadores tras salir del negocio el año pasado.

    Dijo que una exempleada lo involucró con clientes de vapeo y que se llevó a esos clientes al marcharse. No obstante, los datos de la FDA muestran que los envíos gestionados por Kim continuaron durante todo 2025, incluso en junio.

    La FDA colabora con la CBP para detectar envíos no autorizados en la frontera. Un portavoz de la CBP informó a Reuters que en 2024 la agencia incautó más de 3 millones de unidades de vapeadores ilegales, valoradas en 76 millones de dólares.

    “La CBP ha identificado agentes maliciosos que usan los envíos para transportar mercancía ilícita, incluidos vapeadores ilegales, opioides sintéticos, precursores químicos y parafernalia relacionada”, señaló el portavoz.

    La FDA declaró que, en los últimos dos años, los esfuerzos conjuntos con la CBP han llevado a la incautación de aproximadamente 7,1 millones de cigarrillos electrónicos, con un valor minorista estimado en más de 136 millones de dólares.

    El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., afirmó que la administración eliminaría los vapeadores con sabores frutales y dulces provenientes de China que atraen a menores.

    “Vamos a eliminarlos todos”, declaró ante el Comité Senatorial de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones en mayo.

    El congresista de Illinois Raja Krishnamoorthi dijo que intermediarios como Kim tienen cierta responsabilidad por la avalancha de vapeadores, pero atribuyó la mayor parte de la culpa a la FDA, a la que acusó de inacción.

    “La FDA es un desastre. Está dormida”, afirmó. “Hay vapeadores ilegales por todas partes”.

    Tráfico de ‘vape’ a plena vista

    Los aranceles impuestos por la administración Trump a productos chinos, así como las recientes incautaciones, ya han reducido el suministro. En mayo, los envíos de vapeadores registrados por la FDA cayeron, debido principalmente a la escasez de la popular marca Geek Bar.

    La FDA ha autorizado 34 productos de vapeo fabricados por empresas como British American Tobacco y Altria, pero ninguno con sabores frutales o dulces, que según la agencia podrían resultar atractivos para los menores.

    Sin embargo, ejecutivos de BAT estiman que los dispositivos no autorizados representan el 70 % de las ventas de vapeadores en EE. UU., valoradas en 8,14 mil millones de dólares en 2024. La cadena de suministro que transporta vapeadores ilegales desde China opera en gran medida a plena vista.

    Todo comienza con una red de exportadores con sede en China. Una vez que el envío es despachado por la aduana estadounidense, pasa a manos de su comprador, generalmente un distribuidor, que lo vende a mayoristas y minoristas en todo el país.

    La FDA recopila datos sobre los destinatarios de estos envíos. En 2024, el mayor fue Reynolds American, la filial estadounidense de BAT. Pero entre los diez principales receptores también figuraban seis empresas poco conocidas, fundadas en 2023 o 2024, algunas de las cuales operaban desde domicilios residenciales.

    El segundo mayor receptor de envíos en 2024 fue Somo Trade LLC, una empresa con sede en Chicago, establecida en 2023, según análisis de datos de la FDA y documentos comerciales estatales.

    Una mujer en la dirección registrada del negocio —una casa en el norte de Chicago— dijo a Reuters que la propiedad no tenía relación con el vapeo. Otro receptor, Rongda Trade, está registrado en la misma calle, fue fundado el mismo mes y ya ha sido clausurado, según sus registros.

    Mientras tanto, en febrero, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, demandó a 13 empresas, a las que acusó de colaborar estrechamente con fabricantes chinos para promover el mercado de vapeadores no autorizados.

    “Juntos, los demandados han establecido una industria de cigarrillos electrónicos con sabores —en especial desechables— y se han asegurado una participación lucrativa en este mercado en auge”, sostiene la demanda.

    Lee: Activistas protestan contra prohibición de vapeadores y advierten mercado negro en México

    “Todos han incurrido en conductas ilegales y reprochables, y su objetivo es generar adicción entre los jóvenes a sus productos”.

    Mitch Zeller, exdirector del Centro de Productos de Tabaco de la FDA, culpó a los distribuidores con sede en EE. UU., como los mencionados en la demanda de James, de alimentar la demanda.

    “Hay solo un puñado de intermediarios —empresas intermedias— responsables de tomar los productos ilegales, importarlos mal clasificados y ponerlos en circulación comercial en el país”, afirmó.

    Con información de Reuters

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