La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informó recientemente que las cuentas de inversión en las 36 casas de bolsa que operan en México crecieron casi 75% anual en el primer semestre, periodo en el que se registraron 10.5 millones de cuentas aproximadamente.
¿Qué nos dice este panorama?, ¿Qué te conviene hacer ante este boom? En entrevista con +Dinero de Forbes México, Gerardo Aparicio, director de cultura financiera de Grupo Bolsa Mexicana de Valores, nos respondió estas y otras interrogantes.
Desde su perspectiva, el crecimiento de las cuentas de inversión ha sido espectacular desde 2019; señala que en otros años el crecimiento no era mayor a un dígito, 8 o quizá 9% año con año. Para 2013 no existían ni siquiera 300 mil cuentas.

“Aquí estamos hablando de que una persona acude con algún intermedio financiero en una casa de bolsa y abre su contrato de inversión. En los años 80 este proceso era muy complejo, necesitabas millones de pesos para aperturar una cuenta de inversión y no era un asunto que solucionaba en una mañana; tenías que presentar una cantidad importante de información, pero a finales del 2018, principios de 2019, muchos aspectos se flexibilizaron”, advierte Aparicio.
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Fue a mediados de 2020 cuando hubo un incremento de 300% en la apertura de cuentas, recordemos que el Covid-19 puso de rodillas al mundo entero, pero también impulsó tanto la digitalización de procesos y la necesidad de preservar la mayor cantidad de recursos económicos posibles.
El auge de la información relacionada con las finanzas personales y el acceso a plataformas de inversión igualmente favorecieron la apertura de contratos. En la actualidad no se necesita tener una cuenta bancaria millonaria para empezar a invertir, incluso puedes tener una cuenta de inversión a tu nombre con 15 años de edad cumplidos y puedes llevar a cabo el proceso desde tu celular.
“Hoy en día, sin temor equivocarme, te tardas menos de 5 minutos para aperturar un contrato de inversión con todo lo que la ley pide, datos biométricos, una identificación de la personalidad jurídica propia que tiene cada individuo que abre el contrato generalmente y se te piden tres cosas: tu identificación oficial, tu comprobante, domicilio y una cuenta de débito”, señala el directivo.
Una avalancha de apertura de cuentas de inversión
Si bien este panorama es muy alentador, Gerardo Aparicio sugiere tener en cuenta algunas consideraciones:
- Una cosa es la apertura de cuentas de inversión que se han dado en los últimos años y otra muy diferente es si realmente ese número de cuentas corresponde al número de personas. Tal vez una misma persona ha abierto más de una cuenta, por lo que no debemos asumir que hoy 10.5 millones de mexicanos ya tienen una cuenta de inversión directa.
- Abrir una cuenta no significa necesariamente que las personas estén haciendo inversiones.
“Parte de la cantidad de custodia de valores en dólares o en pesos se ha tenido, es decir, no ha crecido en la misma magnitud de la apertura de cuentas. Esta primera reflexión te dice que sí hay muchísimas cuentas abiertas, pero no necesariamente la gran mayoría de ellas ya hace compras y ventas en el mercado”, comenta Aparicio.
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Abrir una cuenta de inversión es el primer paso, y muy importante, pero aun hay un camino por recorrer. Hay que estar conscientes de ello y dar pasos firmes para seguir avanzando.
“Luego viene una situación mucho más retadora: Empezar a poner tu dinero en actividades productivas acorde a ciertos instrumentos que están disponibles en el mercado y que obviamente se adapten a tus objetivos de inversión. Desde luego, los objetivos son distintos para cada persona (…) Aquí viene un cúmulo muy importante de educación en la cual se debe profundizar y yo creo que en esa medida seguiremos teniendo esta tracción de contratos aperturados con la promesa de que continúe en el mediano plazo”, señala.
Consejos clave para ti
Estos son los consejos que nos da el directivo para aprovechar el escenario actual y sacarle el máximo partido.
1. Si tienes ganas de invertir pero aun no te decides
¿Tienes ganar de invertir, pero estás convencido de que no puedes porque vives al día? Eso podría significar que necesitas poner un poco de orden en tus finanzas personales. El presupuestar, ahorrar y entrar al mundo de las inversiones implica una adquisición de buenos hábitos que a la larga se convierten en una virtud que te generará buenos rendimientos y no hablamos solo de los económicos. Cuando el ahorro se hace una costumbre y parte de ese capital se puede invertir para generar más riqueza, el panorama y el patrimonio de una persona se benefician enormemente.
Hay que atreverse. Gerardo Aparicio es contundente en este sentido: “Nunca te convertirás en inversionista si no estás dispuesto a tomar riesgos, primero tendrás que conocerlos, elegir tomarlos, cuantificarlos y seguir avanzando en el camino con ese conocimiento y experiencias como respaldo”.
2. Si ya abriste tu cuenta de inversión
Muy bien por dar ese paso, ahora -y a pesar del temor que eso te pueda causar- hay que poner a trabajar tu dinero. Solo considera que es necesario tener claro que el mercado bursátil tiene riesgos aun cuando se trate de instituciones debidamente supervisadas, ya que toda inversión vive en un planeta llamado “incertidumbre”. Nadie tiene una bolita mágica en frente así para ver con toda exactitud el futuro. Hay que investigar, aprender y mantenerte con pies de plomo cuando se trata de inversiones.
3. Si tu cuenta ya está creciendo y quieres ir por más
Si tienes una inversión está creciendo felicidades, pero toda la vida tendrás que estar alerta, si te encuentras con un instrumento cuya tasa de rendimiento te genere dudas o te parezca demasiado buena para ser verdad, infórmate todo lo que puedas y renuncia a ella, tu mejor brújula serán siempre tus objetivos como inversionista.
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