El costo para las empresas en América Latina de cada caso de acoso sexual oscila entre 265 mil y 500 mil dólares, sin considerar el daño reputacional y emocional, revela Kroll, firma de asesoría en gestión de riesgos e investigaciones.
“Podemos observar que el costo aproximado de un ilícito de esta magnitud está en un rango bajo del orden de 265 mil dólares y en el rango alto está en cerca de medio millón de dólares por cada caso“, declaró Arturo del Castillo, managing director de Kroll en México.
El costo del delito es calculado por el pago de abogados, honorarios de investigación, apoyo psicológico, tiempo dedicado a la gestión, compensaciones a la víctima, las campañas de manejo de crisis, contratación de nuevo personal y el reemplazo.
“Estamos hablando de una magnitud económica que no debe de dejar de ser apreciada por parte de las compañías”, dijo.
El jefe de Investigaciones, Diligencia y Cumplimiento de Kroll en México agregó que el acoso sexual afecta a la cultura organización de las empresas y tiene un golpe económico.
“No olvidemos nunca que detrás de cada una de estas cifras hay una historia humana de miedo, así como de un acoso sexual que no debió haber sucedido en las compañías”, apuntó.
“Nunca debemos dejarlo de ver, porque perdemos nuestra humanidad y esta es una guerra y una batalla que hay que ganar”, agregó.
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“A diferencia de otro tipo de crímenes económicos o delitos que pueden suceder como un fraude o robo, a donde la gran mayoría de las denuncias se hacen de manera anónima, en el caso del acoso sexual observamos que se hacen de manera abierta”, declaró.
La persona que reporta, no necesariamente la víctima, está dando a conocer sus datos para ser identificado, expresó.
Indicó que el acoso sexual se puede dar de manera verbal, chistes bromas, miradas, ademanes y gestos, así como conductas físicas como aproximaciones no consentidas, tocamientos, incluso ataque o agresión física
Agregó que hay datos “preocupantes” sobre la incidencia y las características del acoso sexual en el entorno corporativo y empresarial.
Aproximadamente en 80 por ciento de los casos investigados, el acoso sexual inició con bromas o comentarios aparentemente inofensivos que no fueron detenidos a tiempo, según el estudio Acoso Sexual en las Empresas: Lecciones Aprendidas de Casos Investigados en América Latina, que estaba basado en casos atendidos por Kroll en América Latina entre 2019 y 2024.
El 55 por ciento de los incidentes fueron de naturaleza verbal, incluyendo comentarios, insinuaciones o chistes de connotación sexual.
Aproximadamente, 31 por ciento se manifestó a través de conductas no verbales, como miradas lascivas o señales sugestivas, y el 14 por ciento correspondió a contacto físico no consentido.
El acoso sexual en el entorno laboral suele evolucionar progresivamente si no se aplican medidas correctivas oportunas, afirmó Camila Hernández, directora de la Práctica de Investigaciones Forenses e Inteligencia de Kroll Colombia.
“En la mayoría de los casos, el acoso inicia disfrazado de interacciones sociales aparentemente aceptadas. Esto lo hace difícil de detectar en sus primeras etapas”, resaltó la colíder de la Práctica de Investigaciones de Conducta Sexual Inapropiada en América Latina.
Expuso que el 72 por ciento de las víctimas se encontraba dentro de la cadena de mando del acosador, quien en el 56 por ciento de los casos ocupaba un puesto de nivel C-Level.
Igualmente, la mayoría de los incidentes ocurrieron entre compañeros de trabajo que comparten el mismo espacio laboral.
En cuanto a los perfiles de la víctima, la investigación encontró que:
- El 83% de las víctimas fueron mujeres, principalmente entre los 20 y 30 años (55%), con puestos operativos o de staff (44%).
- El 94% de los agresores fueron hombres, con edades entre 50 y 60 años (50%), y con posiciones jerárquicas superiores a la víctima.
Carolina Félix, senior Business Development Manager en la práctica de Investigaciones, Diligencia y Cumplimiento en Kroll México, señala que este estudio representa un primer esfuerzo por documentar y analizar las tendencias del acoso sexual en el entorno empresarial en América Latina.
“Las empresas deben ver estos hallazgos como una oportunidad para mejorar sus mecanismos de prevención y respuesta”, manifestó.










