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    “Haz lo que te gusta y jamás tendrás que trabajar”. Fue la lección que Gonzalo Azcárraga recibió de su padre, un ingeniero aeroespacial que siempre hizo lo que quiso, anteponiendo su pasión frente los retos de la época. Hoy, el ejecutivo español mira el espacio desde la Tierra, con el mismo amor de su progenitor por la ingeniería.

    “Fue una de las grandes figuras de la industria aeroespacial […] Mi padre era ingeniero aeroespacial y estudió en Estados Unidos“, recuerda, en entrevista, Gonzalo Azcárraga, director general de Sener en México, quien apuesta por transformar el mundo a través de la pasión que comparte con su padre: imaginar a través de la ingeniería.

    Sener ha participado en el desarrollo de proyectos de ciclo combinado para la generación de energía eléctrica. Además, ha colaborado en proyectos de ingeniería con Pemex, así como proyectos de infraestructura, como la Línea 3 del Metro de Guadalajara, el Tren México-Toluca, el Tren Maya y proyectos transporte de gas por medio de un gasoducto ubicado en el sureste mexicano y sistemas inteligentes en autopistas del país, por mencionar algunos.

    Hoy, la empresa tiene más de 50 proyectos activos y en desarrollo en México. “Yo digo mucho que somos una ingeniería que construye, y no una constructora con ingeniería”, dice.

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    “Tenemos una gran diversificación de proyectos. Proyectos privados, proyectos con organismos públicos. Tenemos grandes proyectos y proyectos pequeñitos. Al final, se trata de tener una diversidad de personas y de equipos importantes”, explica.

    Azcárraga  asegura que el momento que vive el país es importante para desarrollar nuevos proyectos, por el impulso que ha cobrado el nearshoring, que se traduce en la relocalización de las cadenas productivas de Asia a México. Sin embargo, es un proceso que tiene dos décadas ocurriendo y ya tiene un impulso.

    “Creo que faltan políticas más agresivas, como las que hay en Europa, de descarbonización”, explica el ejecutivo, quien cree que la demanda de tecnologías limpias se incrementara tarde o temprano por iniciativa del propio consumidor y se podrían acelerar por la implementación de políticas públicas.

    Una empresa aeroespacial

    En 1956, Enrique y José Manuel de Sendagorta fundaron Sener, que se convirtió en la primera empresa de ingeniería registrada en España. Al inicio, la firma se gestó como una oficina técnica naval, pero que, con el paso del tiempo, se transformó en una compañía del sector espacial, en 1965, y que hoy es un actor reconocido en el sector aeroespacial, infraestructuras, energía y naval.

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    En 1966, Sener ganó el contrato de diseño y construcción de la torre de lanzamiento de cohetes, en Kiruna, Suecia, para la antigua Agencia Espacial Europera (ESRO). Para 1970 ya desarrollaba diseños para plantas nucleares en España.

    La empresa no se encuentra alejada de México. Sener diseñó el Buque Escuela ARM Cuauhtémoc BE-01, para la Armada de México, el cual fue construido en los Astilleros y Talleres de Celaya, en Bilbao, España. Un proyecto del Ingeniero Naval Juan José Alonso Verástegui.

    En la actualidad, los equipos diseñados por esta empresa pueden estar presentes en el diseño de un motor de avión, de un barco o de un tren, e incluso hasta en Marte, pues la huella de la empresa es muy amplia.

    Hoy, la familia fundadora del negocio aún celebra la festividad del día de la Virgen del Carmen y es un día feriado para toda la empresa y los 4,000 colaboradores de 34 nacionalidades no trabajan ese día. Eso habla de una empresa familiar que conserva su tradición original, explica Gonzalo Azcárraga, quien es un ingeniero nacido en Madrid, con un MBA en empresas.

    El año pasado, la empresa y sus colaboradores definieron el propósito de la firma y el resultado es algo que emociona al directivo: “transformar al mundo desafiando los límites de la tecnología”.

    En un inicio de su carrera, Gonzalo trabajó en una planta que producía energía a través de la transformación de los desechos de los cerdos y, posteriormente, en la división de construcción y a una planta de energía solar.

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    Con el paso del tiempo, Azcárraga fue nombrado country manager para la operación de Sener en Reino Unido, cargo que ocupó durante 4 años. Y su siguiente paso fue llegar a España, para encargarse de la dirección corporativa de compras.

    Asimismo, en 2012, fue encargado de Gemasolar, la primera planta comercial en el mundo capaz de producir energía eléctrica durante las 24 horas del día por medio del aprovechamiento de la energía solar. Este proyecto es propiedad de Torresol Energy.

    Así fue como su siguiente reto profesional era llevar la dirección de la empresa en México, una oficina que inauguró la compañía en 2006. “Es la filial más consolidada y más importante de Sener, de donde proviene una cantidad muy considerable de los ingresos de la compañía”, dice.

    “Ya hacemos un millón de horas anuales de ingeniería tanto para México y el mundo entero. Un millón de horas ya es un número razonable en ingeniería”, dice Gonzalo Azcárraga, quien llegó a México en 2021.

    Retos y oportunidades

    Gonzalo quiere que Sener pueda mostrar la capacidad tecnológica que tiene  en México y hacer visible las bondades de innovaciones, como la Inteligencia Artificial para monitorear los consumos energéticos y optimizar el desarrollo.

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    “Me encantaría que tuviéramos éxito en las líneas de negocio de energía que estamos teniendo en Europa, como son hidrógeno, economía cirular, sostenibilidad, eólica, solar, pero, especialmente, eficienciencia energética y descarbonización”, explica el ejecutivo al hablar de lo que anhela para la operación de México.

    Fotos: Sener.
    Fotos: Sener.

    En 2023, cerca del 80% de los proyectos que desarrolló Sener para sus clientes fueron sostenibles, con el objetivo de ayudarlos en el proceso hacia la transición energética y la movilidad sostenible.

    El principal reto que ha afrontado en México es el choque cultural al momento de hacer negocios. “Yo tengo bien claro que Sener en México es una empresa mexicana. Tenemos un conocimiento tecnológico que proviene de España, con grandes técnicos, pero aquí tenemos talento mexicano”, dice.

    El talento de personas calificadas también se ha convertido en un reto para las empreas de ingeniería, pues hay una demanda muy grande de profesionales en este sector.

    En México, Sener cuenta con 670 colaboradores, mientras que a nivel global el total es de 4,000 personas, de las cuales 2,000 se encuentran empleadas en el área de ingeniería.

    El 10% de los resultados financieros de la compañía se invierte de forma anual en investigación y desarrollo (I+D), pues resulta fundamental para una empresa que ofrece, fundamentalmente, servicios de ingeniería y desarrollo.

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    Sener invierte en I+D para desarrollar soluciones avanzadas y ser competitiva en sus distintas áreas de negocio: Aeroespacial y Defensa, Mobility, Instalaciones Avanzadas, Energía, Inversión en Renovables, Digital, Naval y Diagnóstico.

    “La naturaleza y vida de Sener dependen de nuestra innovación e invertimos constantemente en México y en todas las regiones”, explica Gonzalo Azcárraga, quien calcula que un 30% de las horas totales al año de ingeniería de Sener se hacen en el país. Es más, la oficina de México es la más grande de Sener a nivel mundial fuera de España.

    Gonzalo se define como una persona integra, responsable, leal y comprometida tanto en el ámbito profesional y personal. “En el mundo hay dos tipos de personas: las que te apetece llamar y las que no”, dice el ejecutivo, al recordar el dicho de uno de sus jefes y él prefiere estar en el grupo de las primeras personas.

    Gonzalo ha pedido a su equipo que lo inviten a todas las juntas de ingeniería, a pesar de que no representen un proyecto específico, pues disfruta la pasión con la que la gente trabaja en Sener, ya que implican retos tecnológicos complejos en manos de mentes brillantes. Los hijos de Gonzalo se sienten orgullosos del trabajo de su padre, pues saben que el poder de la ingeniería es capaz de imaginar grandes obras. Es justo en este momento cuando la lección más grande de vida se hace presente en la mente del ingeniero español. “Haz lo que te gusta y jamás tendrás que trabajar”.