La Ciudad de México y el Valle de México, la región que concentra el poder político y económico y que en un año vivirá una fiesta futbolera mundial, tiene un rezago habitacional de 5 millones de viviendas que provocando un aumento de precios y gentrificación, un fenómeno que ha desatado una serie de protestas en diferentes colonias y barrios.
“México en temas inmobiliarios viene con un rezago habitacional de 10 millones de inmuebles, con una disminución en la tasa de construcción de vivienda nueva que viene de los últimos 12 años”, afirma Juan David Vargas, general manager de Propiedades.com.
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Cada vez se construyen menos viviendas nuevas, pero hay más núcleos familiares nuevos y más personas interesadas en vivir en zonas céntricas, señala.
“Entre el 40 por ciento y el 50 por ciento del rezago habitacional (en el país) está presente en la Ciudad de México y en todo el Valle de México”, comenta a Forbes México.
—¿El déficit de vivienda está provocando que muchas ciudades tengan el fenómeno llamado gentrificación en México?
—Sí, eso es una consecuencia. La gentrificación es un proceso de evolución de la infraestructura urbana, donde hay zonas que por nivel de conectividad van cambiando las características de sus habitantes y su comercio.
“Y eso pasa en todo el mundo y todos los países del mundo han visto procesos de gentrificación en todas sus ciudades”, recuerda.
Cuando llegan los procesos de gentrificación y no hay cómo satisfacer la oferta para la población, que termina siendo desplazada, agrega.
La población que vivía anteriormente en una colonia o en una alcaldía ya no tiene el dinero ni los recursos para seguir viviendo ahí, por lo que tiene que irse más allá de los límites de la colonia y no encuentra dónde vivir, señala Juan David Vargas.
“Esos son los problemas que comenzamos a ver hoy en día (en la Ciudad de México), que pareciera que desde la perspectiva que se ven hoy en día todo está asociado a la gentrificación, pero realmente no es cierto, hay muchas otras cosas estructurales que podría resolver”.
El directivo explica que es muy acertado el plan del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo para construir un millón de viviendas.
“Cuando ves la distancia de un millón de viviendas viene siendo sólo el 10 por ciento del rezago habitacional en México”, afirma el experto en temas inmobiliarios.
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Si México tiene la capacidad de construir millón de viviendas cada 6 años, pues “no vamos a cubrir el rezago habitacional cuando cada vez que el rezago se haga mucho más grande, señala.
”El plan de gobierno para construir un millón de viviendas es muy bueno y ambicioso, pero se necesitan otras acciones para cubrir a largo plazo el rezago habitacional en México.
“Estamos viendo en este momento una suma de muchos factores, que están impactando socialmente a las personas, no solamente porque hay menos vivienda disponible, sino porque la cantidad de dinero que tienen que destinar para pagar la vivienda es mucho mayor de lo que deberían”.
El dinero ya es un problema
Los organismos multilaterales establecieron que los mexicanos no deben destinar más del 30 por ciento de los ingresos familiares para la compra o renta de una vivienda. Mientras que el 70 por ciento de los ingresos son para la alimentación, entretenimiento y ahorro.
Actualmente hay lugares como la Ciudad de México, donde hoy en día se destina más del 38 por ciento de los ingresos de un núcleo familiar para la compra y renta de vivienda, expresa el directivo.
“Esa diferencia de 8 por ciento adicional y lo que vaya creciendo, ante eso las familias quitan (ese dinero de) sus otros gastos, porque no aumentan sus ingresos, sencillamente tienen que alocar los gastos”.
La suma de muchos factores encarece el valor de la vivienda, tanto en renta como venta y se vuelve en un problema social.La ley de oferta y demanda está presionando el mercado inmobiliario en México, ya que “cuando hay muchas personas queriendo un bien y el bien es escaso, pues el bien aumenta valor”, puntualiza Juan David Vargas.










