Tras la renovación de las líneas 1 y 2, el Gobierno de la Ciudad de México prepara la rehabilitación integral de la Línea 3 del Metro, una intervención valuada en más de 40,000 millones de pesos que busca modernizar una infraestructura con más de medio siglo de operación y por la que diariamente transitan más de un millón de personas.
El anuncio realizado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, no solo representa una nueva etapa para una de las rutas más importantes de la red, también anticipa una de las mayores inversiones públicas en transporte urbano de los próximos años.
La Línea 3 conecta el norte y el sur de la capital a través de 21 estaciones y 23 kilómetros de recorrido. Además de enlazar siete líneas del Metro y 13 rutas de Metrobús, funciona como una puerta de entrada para miles de trabajadores provenientes de municipios mexiquenses que llegan diariamente a Indios Verdes.
Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado huella. El diagnóstico presentado por las autoridades identificó trenes con más de cuatro décadas de servicio, desgaste avanzado en las vías, sistemas eléctricos y de control obsoletos, problemas de accesibilidad y afectaciones estructurales derivadas de hundimientos diferenciales en algunos tramos.
¿A qué se destinarán los 40,000 mdp?
La inversión contempla una transformación prácticamente total de la línea.
El proyecto incluye la adquisición de 45 trenes nuevos, equipados con tecnología de última generación para sustituir unidades que acumulan más de 40 años de operación. De acuerdo con Brugada, los convoyes actuales han recorrido una distancia equivalente a 75 vueltas alrededor del planeta desde que comenzaron a operar.
También se renovará por completo la infraestructura ferroviaria. Las autoridades prevén sustituir rieles, corregir desniveles y atender los daños provocados por hundimientos del subsuelo, una intervención que busca reducir fallas operativas y mejorar la velocidad y seguridad de los recorridos.
A ello se suma la modernización de los sistemas eléctricos, electromecánicos y contra incendios, así como la implementación de un nuevo esquema de control y señalización ferroviaria basado en tecnología CBTC, considerada actualmente el estándar más avanzado para la gestión automatizada del tráfico de trenes.
La rehabilitación también alcanzará a las estaciones. El plan contempla mejoras en iluminación, videovigilancia, accesibilidad universal, elevadores, escaleras eléctricas, telecomunicaciones y espacios de circulación para usuarios.
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El desafío: renovar sin cerrar
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es el modelo de ejecución. A diferencia de la Línea 1, que requirió suspensiones prolongadas para su reconstrucción, el gobierno capitalino pretende mantener en operación la Línea 3 durante gran parte de los trabajos.
La estrategia contempla intervenciones nocturnas, labores en fines de semana y obras por etapas, apoyadas por maquinaria especializada que comenzará a fabricarse durante los próximos meses.
Brugada aseguró que ninguna estación cerrará durante 2026, año que estará dedicado a la licitación, estudios técnicos, construcción de equipos especializados, adecuación de talleres y preparación logística del proyecto. Los trabajos de mayor impacto sobre las vías están previstos para iniciar en 2027.
Una apuesta financiera de largo plazo
Para financiar la obra, el gobierno recurrirá a un esquema de coinversión con participación privada, mecanismo que, según la Secretaría de Administración y Finanzas, permitirá reducir significativamente los costos financieros del proyecto.
La administración capitalina prevé presentar hacia finales de este año la solicitud de autorización correspondiente ante el Congreso local para formalizar los compromisos financieros de largo plazo.
Pese al tamaño de la inversión, Brugada aseguró que el proyecto no implicará incrementos en la tarifa del Metro.
“La obra no se hará a costa de aumentar el precio del boleto”, sostuvo la mandataria, quien reiteró que el viaje continuará costando cinco pesos, aun cuando el costo real de operación por usuario es considerablemente mayor y se mantiene subsidiado por el gobierno.
Si el plan avanza conforme al calendario previsto, la Línea 3 se convertirá en la tercera gran ruta del Metro en ser reconstruida integralmente y en el eje de una nueva etapa de inversión pública en movilidad para la Ciudad de México.
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