Enlaces rápidos

    Están los fanáticos de los autos, las escuderías y la velocidad, que siguen cada curva y adelantamiento al detalle. Otros, desde el negocio y el marketing, ven un desfile inagotable de marcas, patrocinios y activaciones espectaculares. Y también están quienes miran la F1 desde la tecnología: para ellos, cada carrera es una mina de datos digitales. Porque hoy la máxima categoría motor es mucho más que velocidad y motores: es un enorme laboratorio de última generación donde se diseñan y se prueban estrategias, se analizan enormes cantidades de datos en tiempo real. En definitiva, se empujan los límites de la innovación. Los grandes premios ya no son solo carreras para ver el auto que va más rápido, son experimentos de la más alta tecnología que desafían los límites y definen el futuro del automovilismo.

    De esta manera, es lógico pensar que cada segundo importa y puede definir una carrera y hasta un campeonato. No solo corren los autos. También los datos. Para eso los equipos deben capturarlos, gestionarlos, procesarlos y convertirlos en información relevante en tiempo real para tomar las mejores decisiones.

    En esta carrera de compilación de data continua, todos los datos importan: tiempos de cada vuelta, los segundos en boxes, las velocidades máximas en cada curva y hasta las temperaturas de los neumáticos que le indican al piloto cuando cambiarlos. 

    Y es aquí donde la inteligencia artificial (IA) entra en juego. Con ella se hacen simulaciones de carrera para prever diferentes escenarios y optimizar las estrategias a seguir en cada prueba y hasta en cada tramo. No es el mismo plan en las primeras vueltas que en las últimas. Todo cambia segundo a segundo y esas miles de variables se analizan con softwares capaces de detectar patrones en comportamiento de competidores y hacer millones de cálculos en tiempo real durante la carrera.

    En el centro de cualquier estrategia de IA está el software y la nube. Por ejemplo, el software Kinetic de Epicor (una empresa fundada en Texas, Estados Unidos, en 1972) fue implementado por la escudería AlphaTauri (hoy llamada RB) para mejorar la producción, optimizar las operaciones y obtener información en tiempo real de sus procesos y la fabricación de los coches, lo que les ayudó a maximizar el rendimiento en la pista. Además permite centralizar todas las operaciones de la escudería, como la gestión de inventario, el muestreo de componentes y hasta las finanzas internas.

    Los cálculos también sirven para optimizar el uso de energía y los recursos y para mejorar la seguridad.

    F1, laboratorios tecnológicos sobre ruedas

    Es tal la importancia de la IA en los equipos que todos ya cuentan con responsables de datos y de IA. McLaren tiene a Andrew McHutchon, por ejemplo. El puesto concreto es Head of Data Science. En su perfil de Linkedin, McHutchon suele postear opiniones sobre big data y su deporte. “Hace cinco años, apuesto a que muy pocas empresas tenían una inversión masiva en IA en su plan de negocios, y muy pocas personas esperaban interactuar con ella todos los días. Sí, probablemente sea exagerado y algunas afirmaciones son demasiado optimistas. Por ahora. A menudo vale la pena observar la tasa de cambio más de cerca que el rendimiento real y actual, particularmente en dominios impulsados por la innovación como la F” escribió en septiembre.

    Los autos de F1 son un laboratorio tecnológico sobre ruedas. Cada máquina cuenta con más de 300 tipos de sensores diferentes. La IA es clave en la optimización de los autos, porque es capaz de analizar todos esos sensores y predecir. Desde el viento (aerodinamia) para el momento de la carrera hasta seleccionar los materiales y el diseño estructural, para mejorar la resistencia del vehículo.

    La tecnología se asoció rápido a la F1. Casi todas las grandes empresas del mundo IA y cloud ya cuentan con algún tipo de patrocinio o asociación con las escuderías. Ferrari con IBM, Alpine con Microsoft y McLaren con Salesforce, son algunos ejemplos. En el caso de este último, el acuerdo sirve para potenciar la conexión con los fans y generar más ventas mediante la plataforma de IA Agentforce, que ofrece soporte y experiencias personalizadas las 24 horas de los 7 días de la semana. La plataforma integrada unifica datos, reduce los tiempos de respuesta en la F1 en un 80% y personaliza cada punto de contacto, desde el primero hasta la línea de llegada y más allá. De esta manera lograron aumentar un 22% los clics de contenido generado por agentes. Y al poder identificar el contenido visto previamente, las ofertas se mantienen siempre listas para cada fanático, socio, cliente o empleado.

    Pero la IA también juega fuerte en la transmisión televisiva de las carreras. AWS, la nube de Amazon, es socio tecnológico de la F1 y desde 2018 provee los F1 Insights. Actualmente despacha miles de terabytes por auto. Para dimensionar: la empresa genera 23 tipos de insightspor segundo para las transmisiones televisivas en directo. Los productores reciben toda esa información de lo que pasa en el asfalto entre los 20 autos repartidos a lo largo de los 5 km de pista. Y ellos son los que deciden qué data lanzar a la pantalla porque el espectador solo puede ver en video una porción de todo eso. El objetivo es usar los gráficos de datos en la pantalla para poder ayudar a los aficionados a entender lo que está pasando en la pista y darle a los comentaristas de todo el mundo, la info necesaria para que mantengan los niveles de emoción en los espectadores.

    Los especialistas aseguran que no falta mucho tiempo para que los gráficos y las imágenes de cada auto estén disponibles para cualquiera y que cada espectador decida lo que quiere ver según su piloto o escudería preferida. Vamos rumbo a una personalización total.

    La analítica deportiva que no deja de crecer

    La F1 es el mejor exponente de un mercado global de analítica deportiva que no deja de crecer. Se estima que el rubro superará los 32 billones de dólares para 2032, reflejando el enorme valor de la información en los deportes profesionales.

    En la última década la F1 invirtió esfuerzos, talentos y recursos para aumentar la seguridad de los pilotos y la de sus equipos. Con la ayuda de la IA y el machine learning permiten anticipar riesgos en tiempo real, analizando el comportamiento de los autos, la telemetría y las condiciones de la pista. Esta seguridad predictiva mejora la respuesta médica y ayuda a reducir accidentes graves. 

    La ciberseguridad también es una prioridad. El año pasado se anunció el acuerdo entre Okta, una empresa norteamericana de seguridad digital, y el equipo McLaren Racing. Okta es ahora el proveedor oficial de seguridad del equipo británico y se enfoca en mejorar la seguridad de su infraestructura y proteger los datos del equipo, los socios y los fanáticos. 

    Otras escuderías como Aston Martin y Alpine integraron plataformas como SentinelOne y Arctic Wolf para blindar su enorme flujo de datos frente a posibles ataques externos. Cada auto genera millones de datos por carrera, y su protección es vital para mantener la estrategia y la ventaja competitiva. 

    Velocidades invisibles

    En la Fórmula 1, nada queda librado al azar. Las 20 escuderías —entre ellas Ferrari, Red Bull, McLaren, Mercedes, Aston Martin, Haas, Williams y Alpine—, utilizan inteligencia artificial para crear simuladores que procesan millones de datos y variables por segundo. Estos algoritmos analizan desde el desgaste de los neumáticos hasta las condiciones climáticas, el consumo de combustible y la aerodinámica.

    Gracias a los gemelos digitales de los autos, se pueden ejecutar miles de simulaciones virtuales antes de que un piloto siquiera se suba al coche o se gaste un solo litro de combustible. Así, los equipos prueban diferentes configuraciones y estrategias, ajustando cada detalle para ganar esas milésimas de segundo que definen una carrera.

    Sin embargo, aun con tanta tecnología, el factor humano sigue siendo clave. El talento y la intuición de los pilotos son el corazón del espectáculo, y mantienen viva la emoción de millones de fanáticos que siguen cada curva en vivo, en la pista, desde la TV y en las redes sociales. LZ.

    El marketing sale primero

    En la elite del automovilismo, la inteligencia artificial no solo corre en la pista: también compite por la atención de millones de fanáticos en todo el mundo. Las escuderías analizan en tiempo real los gustos y preferencias de los seguidores para entender qué pilotos, equipos y contenidos generan mayor pasión. Con esos datos, crean publicaciones y experiencias personalizadas, desde videos exclusivos en redes sociales hasta mensajes segmentados para cada público.

    Solo McLaren cuenta con más de 12 fuentes de datos distintas para ofrecer experiencias personalizadas a sus más de 700 millones de seguidores y fans globales, gracias a soluciones de software como Einstein 1 y Marketing Cloud.

    Más allá de la pantalla, la experiencia se expande con realidad aumentada y virtual, permitiendo que los fans vivan la carrera desde la perspectiva de un piloto o recorran el paddock sin moverse de su casa. Con estas herramientas, la F1 transforma a cada seguidor en protagonista, acelerando la conexión emocional con el deporte más veloz del planeta. De esta manera, durante el Gran Premio de Bahréin de este año, robots autónomos permitieron a los fans conectarse virtualmente con los pilotos y explorar el paddock, llevando la experiencia más allá de lo presencial y acercando el mundo de la F1 a seguidores de todo el planeta.

    La IA también se mete en el diseño y la estética. Un ejemplo: el trofeo del Gran Premio de Canadá de 2024 fue el primero en la historia de la competición en ser diseñado con ayuda de la IA generativa de Amazon Web Services (AWS). Con el modelo Titan Image Generator de Amazon Bedrock, alimentaron el algoritmo con cientos de diseños conceptuales e históricos en pocos minutos, que fueron adaptados por distintos orfebres para crear el trofeo final de plata, el cual incorporó elementos icónicos de Canadá como la hoja de arce y el río San Lorenzo. Tradición e innovación.

    Pero además del trofeo oficial, la F1 y AWS lanzaron la herramienta PartyRock F1 para que los fans confeccionen con IA generativa sus propios diseños de trofeos virtuales y así poder competir por un viaje a una carrera.

     

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