Las reflexiones, investigaciones, reportes, activismo y discusiones recientes sobre el “apocalipsis climático” (recuerda pasamos del cambio, al calentamiento de ahí a la ebullición, más adelante la crisis y posteriormente al infierno climáticos) no lograron mucho, al final los recursos destinados a mitigar sus efectos y buscar una transición a energías limpias fueron calificados de insuficientes, una burla y hasta un insulto.
Lo relevante es que no serán ni remotamente suficientes para su objetivo y cada día que pasa las metas se ven más lejanas e inalcanzables, tenemos a la vista las evidencias y las consecuencias, cada día miles de toneladas de basura, plásticos, desechos químicos peligrosos y sustancias dañinas se dispersan en el aire, suelo y agua.
Todos eso se acumula y de alguna manera además terminarán enfermando a cientos de miles de seres humanos, extinguiendo especies y condenando a la contaminación milenaria, desertificación y pérdida de biodiversidad en el planeta.
Sin embargo, en la idea de que hay que seguir sumando, convocando, llamando a la acción a todos; es necesario que la población se familiarice con lo que se esta viviendo en la nueva y cruda normalidad ambiental en el planeta, he aquí algunos ejemplos de algunos de los nuevos términos, tendencias y definiciones:
a) Inestabilidad climática: acostúmbrate, las estaciones tal y como las conocías ya no serán las mismas. Frío, humedad y lluvia se presentarán en meses a los que no estabas acostumbrado; de la misma manera, calor, sequías y ventiscas aparecerán fuera de temporada.
Veranos, inviernos, primavera u otoño, jamás serán los mismos que recuerdas. El problema no solo será que vestir sino como te afectará en tu salud, economía y ritmo de vida.
Considera además lo que esto significa para el comercio, los negocios, la industria, logística, servicios, actividades turísticas, seguros, el transporte, todo se ve afectado por estas alteraciones donde la capacidad de previsión y programación se alteran y complican.
b) Radicalismo extremo climático: cambios climáticos rapidísimos; lluvias torrenciales, inundaciones, deslaves, desbordamientos, tormentas, socavones, tornados y huracanes en niveles récord, temperaturas inauditas, calor en zonas tradicionalmente frías, nevadas en el desierto, los contrastes serán -precisamente- inauditos, inverosímiles, devastadores.
c) Migrantes climáticos: razones para migrar hay muchas, violencia, persecución política, falta de oportunidades, sociales, entre otras. Ahora las temperaturas, los desastres naturales, el aumento de los niveles del mar, los efectos colaterales como la decadencia de las cosechas, el hambre, la escasez de alimento, las enfermedades, obligarán (ya lo están haciendo) a millones de personas a emigrar a otras regiones y otros países.
La migración no solo se dará en segmentos de población de bajos ingresos, incluso las personas con alto poder adquisitivo que perdieron propiedades por algún fenómeno climático perderán todo y tendrán que buscar donde empezar de nuevo.
Esa dramática situación se vive tanto en ciudades costeras como en todas las regiones afectadas, dejando miles de propiedades, casas y negocios abandonados, ciudades que se ven de pronto incapacitadas para reconstruirse, regenerar su vida económica o que finalmente pierden el motor de su desarrollo, lo que produce y seguirá produciendo un mayor numero de desplazados, reubicados, damnificados y afectados del apocalipsis climático.
d) Sexta extinción masiva. A lo largo del planeta tierra, se han presentado 5 extinciones de especies masivas, debido a alteraciones naturales como erupciones volcánicas, la caída de un meteorito y una glaciación entre otras que llevaron a la desaparición de casi la totalidad de la vida.
Hoy vivimos al borde de una sexta, pero esta es de origen artificial, es la humanidad la responsable de tal evento.
Con una sed implacable de conquista, dominio, explotación, riqueza, ambición y sometimiento contaminamos ríos, humedales, pantanos, lagunas; acabando con bosques y selvas; saturando el suelo, el aire y los mares con emisiones de gases, basura, desperdicios, plásticos y químicos peligrosos; acabando con todo rastro de vida, animales, plantas, insectos, manglares, árboles, sucumben víctimas de estos afanes a cada hora.
e) Apocalipsis climático. El caos provocado por el calentamiento global deriva en la alteración de los ciclos de cosecha, cada año se pierden millones de toneladas de alimentos, otras tantas se desperdician. Cada hectárea de siembra o destinada a la ganadería es la condena a perder vida, a imponer condiciones al medio ambiente y a expandir la ola destructiva de la polución.
Primero hay un efecto de subida de precios, luego escasez, pero ya en muchas zonas se viven hambrunas, sea por largos periodos de sequías o por inundaciones que arruinan las cosechas.
Derivado de ello, todo tipo de enfermedades se harán presentes, padecimientos nuevos, virus y bacterias cada vez más resistentes. Muertes como efecto colateral de esas enfermedades ocurren en el mundo todos los días, las sustancias nocivas están en el aire que respiramos, lo que comemos, el agua que tomamos.
Finalmente, los pronósticos coinciden en que pronto estallarán serios conflictos en la disputa por las reservas de agua, alimentos, recursos naturales y los territorios productivos que prevalezcan.
Momento de reflexionar y obligarnos a un cambio de hábitos y prioridades; actuar con sentido de urgencia y promover grandes cambios culturales.
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