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    *El presente contenido es responsabilidad exclusiva de la marca, vocero o agente. La información publicada se expone a título personal y no representa la opinión de Forbes México.

    Hay profesiones que se eligen y profesiones que te eligen. Para Héctor Rode, CEO de Sekura, firma mexicana especializada en gestión integral de riesgos, la suya fue de las segundas. Desde muy temprana edad tuvo claro que quería dedicar su vida a construir con propósito y hace casi dos años se unió a Sekura para ayudar a consolidar su posicionamiento.

    Actuario egresado de la UNAM con maestría en administración, Héctor acumula cuatro décadas en el sector asegurador mexicano. A lo largo de su carrera pasó por algunas de las principales compañías del sector antes de dar un paso lateral al mundo de la salud y regresar después al ámbito asegurador con más experiencia.

    El momento del salto

    La empresa que se distingue como un corredor de seguros independiente, nació como la fusión de varias familias mexicanas y durante años creció con un modelo típico del sector que involucra estructura compacta y servicio cercano. Hace ocho años la compañía tenía entre 40 empleados, hoy son casi 600.

    Ese crecimiento no fue lineal ni espontáneo. “Las empresas empiezan a crecer y llega un momento en el que, para dar el siguiente salto, necesitas estructura. Y para tener esa estructura, necesitas capital”, explica el ejecutivo. “No es una decisión difícil si ves el potencial del mercado. El capital lo que hace es destaparte.”

    Ese capital llegó de la mano de Australis Partners, fondo de capital privado enfocado en los países Latinoamericanos, que adquirió una posición mayoritaria en la compañía en 2020. Un año después, la Corporación Financiera Internacional, miembro del Banco Mundial, se sumó con una inversión, marcando la primera vez que la IFC apostaba por un corredor de seguros en México.

    La entrada de capital permitió crecer en dos velocidades. Por un lado, el crecimiento orgánico de siempre, afinando su propuesta de valor y ampliando su base de clientes. Por el otro, una estrategia de fusiones y adquisiciones que incorporó despachos regionales en Querétaro, Guadalajara y Monterrey, siendo este el más grande en la ciudad y así consolidar una operación con cuatro oficinas formales, equipos activos en prácticamente todos los estados del país y una participación en BrokersLink, la red internacional de corredores que le abre operación directa en más de 130 países.

    Tres pilares y una filosofía

    Rode aterrizó la visión para Sekura en tres ejes. El primero es la cercanía. No como concepto de ventas, sino como principio operativo.

    “Ser una empresa 100% mexicana nos da algo que pocas firmas de nuestro tamaño tienen. Nosotros estamos aquí, entendemos lo que viven nuestros clientes todos los días y resolvemos cuando algo pasa”, señala.

    El segundo es la innovación, y aquí hace una distinción importante. La inteligencia artificial y las herramientas de comparación de productos son parte del camino, pero la innovación más urgente es otra.

    Es la que responde a riesgos que antes no existían o que existían pero nadie tomaba en serio. Interrupciones de cadena de suministro, exposición cibernética, contingencias ambientales, riesgos financieros derivados de fenómenos globales, es decir, el tipo de problemas que hace una generación nadie aseguraba porque nadie los veía venir.

    Bajo esa lógica, Sekura ha incorporado coberturas para riesgos de cadena de suministro, seguros paramétricos para eventos específicos y soluciones de ciberseguridad, como parte de un enfoque integral que identifica, evalúa y prioriza los riesgos, y acompaña su gestión; es decir, que permite entender la incertidumbre para convertirla en soluciones concretas.

    El tercer pilar es la institucionalidad. Reglas claras de recursos humanos, cultura definida, criterios de gobernanza y una agenda de sostenibilidad que, para la compañía, tiene una lógica directa con el negocio.

    “Si somos analistas de riesgos, tenemos que entender que las empresas que no gestionan sus impactos ambientales y sociales están acumulando riesgos que van a pagar más adelante. Lo aplicamos hacia afuera con nuestros clientes y también hacia adentro de Sekura”, explica.

    El mercado y lo que viene

    Cuando Héctor empezó hace 40 años, había 25 compañías de seguros en México y el mercado estaba regulado hasta los precios. Hoy hay más de 150. La oferta de coberturas se multiplicó, los ramos se diversificaron y el perfil del corredor cambió de fondo. “Antes éramos colocadores de pólizas. Ahora somos analistas de riesgos. Eso es un cambio estructural”, menciona.

    La penetración de seguros en México sigue siendo baja frente a mercados más maduros,sin embargo, para Sekura es una oportunidad de largo plazo. Con 4,700 empresas en cartera, cerca de 600,000 asegurados individuales y millones de beneficiarios en productos de afinidad, la meta de la empresa es duplicar esa base en los próximos años sin sacrificar la calidad del servicio.

    “Nuestro negocio es un negocio de promesas. Si decimos que vamos a estar cuando les pase algo, más nos vale estar. Por eso no queremos crecer por crecer, sino crecer de forma sostenible, aportando cercanía real e innovación genuina a cada cliente que sumamos”, afirma.

    Tras 40 años redefiniendo el sector, Héctor Rode sabe que en el negocio de las promesas, la credibilidad es el activo más valioso. Sekura ha dejado de ser un intermediario para convertirse en un aliado estratégico que entiende que la mejor cobertura es el conocimiento. Con la meta de las 10,000 empresas en el radar, la evolución de la firma es el reflejo de un líder que no solo observa el mercado, sino que anticipa su próximo movimiento.

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