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Para el Dr. Héctor Zenil, el futuro de la atención médica será cada vez más algorítmico y podría comenzar con una muestra de sangre.
Durante décadas, los sistemas de salud han concentrado sus esfuerzos en mejorar el tratamiento de las enfermedades. La siguiente etapa, considera el investigador mexicano, consiste en desarrollar herramientas capaces de identificar cambios biológicos antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Esa visión guía el trabajo de Zenil, profesor asociado de King’s College London, cuya trayectoria reúne investigación en inteligencia artificial, matemáticas, ciencias de la computación, teoría de la complejidad y bioingeniería. Como fundador y director ejecutivo de Algocyte, su objetivo es desarrollar tecnologías que contribuyan a comprender con mayor precisión la transición entre un estado de salud y la aparición de una enfermedad.
En opinión de Zenil, los sistemas sanitarios actuales concentran gran parte de sus recursos cuando las personas ya presentan un padecimiento. Desde esa perspectiva, considera que existe una oportunidad para fortalecer las estrategias orientadas a la prevención mediante herramientas capaces de generar información clínica de forma anticipada.
Más que perfeccionar el diagnóstico, su trabajo busca comprender cómo evolucionan los procesos biológicos que preceden a una enfermedad y utilizar ese conocimiento para apoyar intervenciones más tempranas.

Inteligencia artificial orientada a comprender causas
Una parte central de esta investigación se basa en el desarrollo de inteligencia artificial con enfoque causal y sustentada en modelos físicos.
A diferencia de sistemas que identifican únicamente correlaciones estadísticas, el enfoque de Zenil pretende explicar los mecanismos biológicos que originan determinados cambios fisiológicos: por qué aparece una señal, qué proceso la provoca y cómo se relaciona con el funcionamiento general del organismo.
La combinación de razonamiento causal, modelado algorítmico e inteligencia artificial busca desarrollar sistemas capaces de aportar elementos para interpretar la evolución de la salud, además de detectar patrones. Para el investigador, el avance de la medicina dependerá cada vez más de comprender esos procesos con suficiente anticipación para intervenir de manera oportuna.
Una trayectoria entre matemáticas e inteligencia artificial
Antes de enfocarse en el desarrollo de soluciones para el sector salud, Zenil construyó una trayectoria académica en matemáticas, lógica e inteligencia artificial.
Ha realizado investigación y ocupado posiciones académicas en instituciones como la Universidad de Oxford, la Universidad de Cambridge, el Alan Turing Institute, King’s College London y el Karolinska Institute, organismo responsable de otorgar el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
A lo largo de su carrera ha publicado más de 140 artículos científicos revisados por pares en áreas como biología de sistemas, computación, causalidad y ciencias de la complejidad.
Actualmente, su interés se centra en trasladar esos avances teóricos al desarrollo de herramientas que contribuyan a comprender mejor la evolución de las enfermedades y fortalecer los modelos de prevención.
Repensar el papel de la sangre
Gran parte de la propuesta tecnológica de Algocyte parte de una idea sencilla: la sangre concentra una cantidad significativa de información sobre el estado fisiológico del organismo.
Tradicionalmente, los análisis sanguíneos representan una fotografía tomada durante una consulta médica. Zenil plantea un enfoque más dinámico, donde la sangre funcione como una fuente continua de información sobre actividad inmunológica, inflamación, metabolismo, infecciones y otros procesos biológicos.
Combinada con inteligencia artificial, datos clínicos, dispositivos portátiles, información sobre hábitos de vida y la experiencia reportada por los propios pacientes, esta información podría contribuir a construir una visión más amplia del estado de salud y respaldar modelos de medicina personalizada y predictiva.
El objetivo, explica, no consiste únicamente en generar más datos, sino en interpretarlos con mayor profundidad.
El concepto de un gemelo digital de la sangre
Uno de los desarrollos asociados a esta visión es el llamado digital blood twin, o gemelo digital de la sangre.
El concepto propone construir un modelo computacional que evolucione de manera continua junto con cada paciente, integrando biomarcadores sanguíneos, síntomas, hábitos, dispositivos de monitoreo, medicamentos, historial médico y factores ambientales.
Sobre esa base, Algocyte desarrolla tecnologías orientadas al monitoreo continuo de pacientes mediante análisis de sangre, inteligencia artificial y herramientas de salud conectada.
La intención es que estos modelos permitan generar una representación dinámica del estado de salud y aporten información útil para identificar riesgos potenciales antes de que se manifiesten clínicamente.
Una empresa británica con talento mexicano
Aunque Algocyte opera desde el Reino Unido, Zenil destaca la participación de científicos e ingenieros mexicanos en el desarrollo de la compañía.
El equipo integra especialistas formados en instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Tecnológico de Monterrey y el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT), quienes posteriormente continuaron su formación en universidades y centros internacionales.
La empresa también señala que cuenta con el respaldo de inversionistas y asesores provenientes de los sectores de inteligencia artificial, tecnología médica y ciencias de la vida.
Hacia una medicina con mayor capacidad preventiva
Para Zenil, la evolución de la atención médica apunta hacia modelos que fortalezcan la prevención mediante información más oportuna y personalizada.
Su planteamiento no busca sustituir a los médicos ni a los sistemas tradicionales de salud, sino proporcionar herramientas que apoyen la toma de decisiones clínicas y ayuden a comprender con mayor anticipación la evolución de cada paciente.
En esa visión, la inteligencia artificial, el sistema inmunológico, el análisis de sangre y la medicina computacional conforman algunos de los elementos que podrían contribuir a la siguiente etapa del desarrollo de la medicina preventiva.













