Tesla y su director ejecutivo, Elon Musk, se encuentran en una situación cada vez más delicada, ya que la compañía lidia con la caída de las ventas de vehículos eléctricos y un negocio de conducción autónoma que aún no ha despegado.
En la presentación de resultados del miércoles, Musk afirmó que Tesla está “obteniendo la autorización regulatoria para lanzar” robotaxis en varios estados, como California, Nevada, Arizona y Florida.
Espera que las operaciones alcancen a “la mitad de la población de EU para finales de año” y que se desplieguen a gran escala para finales del próximo año.
Sin embargo, hasta el momento, la compañía solo opera una pequeña flota en Austin, Texas, que no está disponible para el público general.
Y obtener las autorizaciones regulatorias, especialmente en California, probablemente suponga un obstáculo mayor del que Musk describió en la presentación.
“Tesla no puede permitirse un paso en falso con el servicio de robotaxis”, declaró Shawn Campbell, asesor de Camelthorn Investments y accionista de Tesla. Añadió que su negocio automotriz se está desmoronando, con caídas de ventas en “casi todos los mercados”.
Las ventas cayeron un 13% durante el primer semestre de este año, debido al deterioro de su negocio principal de vehículos eléctricos siendo el problema principal el envejecimiento de su línea de productos y al daño a la marca causado por el activismo político de Musk.
Sin vehículos asequibles en el horizonte hasta el último trimestre del año y con la próxima eliminación de una exención fiscal de 7,500 dólares en Estados Unidos para los compradores de vehículos eléctricos, Musk reconoció que la compañía podría tener “algunos trimestres difíciles”.
“Las cifras hablan por sí solas”, declaró Ross Gerber, director ejecutivo de Gerber Kawasaki Wealth and Investment Management e inversor de Tesla. “Son perjudiciales para una empresa en crecimiento, que no está creciendo”.
Las acciones de Tesla cayeron más del 8% en las primeras operaciones del jueves. Han caído casi un 18% este año, y los robotaxis y la conducción autónoma son cruciales para mantener la valoración bursátil de la compañía, cercana al billón de dólares.
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Tesla no solo se queda atrás en ventas, sino en los robotaxis
La caída en las ventas de automóviles principales provocó un mayor escrutinio por parte de los inversores sobre las ambiciosas promesas de Musk en cuanto a robotaxis. Productos como el Cybertruck llegaron con más retraso de lo previsto, y Musk prometió cada año desde 2016 que los Tesla sin conductor llegarían a más tardar el año siguiente.
Muchas preguntas en la conferencia del miércoles se centraron en la rapidez con la que Tesla podría expandir los servicios de robotaxi y los obstáculos regulatorios que aún persisten.
Musk afirmó que esperaba que el negocio de los robotaxi tuviera un “impacto significativo” en el negocio de Tesla para finales del próximo año.
En abril, afirmó que se materializaría “a mediados del próximo año” y predijo “millones de Teslas operando de forma autónoma” para el segundo semestre de 2026.
El Área de la Bahía de San Francisco fue el primero en la lista de mercados de expansión de Musk, pero los reguladores de California informaron a Reuters el miércoles que Tesla aún no había solicitado los permisos necesarios para recoger pasajeros y cobrarles por los viajes en vehículos totalmente autónomos.
Las empresas necesitan una serie de permisos tanto del Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV) como de la Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC) para poder probar e implementar vehículos autónomos en el estado. Hasta la fecha, Tesla solo ha obtenido el primero de una serie de permisos necesarios para lanzar un servicio, y portavoces de ambas agencias afirmaron que la compañía no solicitó los permisos adicionales necesarios para probar y operar vehículos autónomos.
En una presentación este jueves, reveló que los reguladores solicitaron información sobre sus planes de robotaxis.
California no tiene un plazo específico para otorgar dichos permisos, pero Waymo, de Alphabet, que ofrece servicios de transporte autónomo en Los Ángeles y el Área de la Bahía, registró más de 21 millones de kilómetros de prueba y obtuvo siete aprobaciones regulatorias diferentes durante nueve años antes de recibir la autorización para cobrar a los pasajeros por los viajes en robotaxis sin conductor en 2023.
Tesla recorrió solo 904 km en California desde 2016 y no reportó kilómetros de conducción autónoma al estado en seis años, indican los registros estatales más recientes.
Con información de Reuters
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