Enlaces rápidos

    La llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia de México ha renovado la esperanza de que el país retome una política ambiental decidida, ya que su perfil científico y su experiencia en temas de energía y cambio climático podrían ser elementos decisivos rumbo al 2030.

    “Claudia Sheinbaum puede optar por seguir un modelo económico basado en sectores de alta generación de empleo y baja huella ambiental, que también pueden ser desarrollados internamente; sectores que aborden al mismo tiempo las desigualdades sociales, el dinamismo económico y la conservación del capital natural del medio ambiente, incluidos los océanos y mares, de México. Estos, a su vez, contribuirán a la estabilización del clima, la resilencia y a la adaptación a sus impactos, respectivamente, que recaen precisamente sobre quienes sufren las muchas desigualdades sociales estructurales históricas de México”, dice una declaración del Instituto de Recursos Mundiales México (WRI, por sus siglas en inglés), publicada el 6 de junio de este año.

    De acuerdo con el WRI México, la presidenta enfrenta diversos desafíos socioeconómicos y ambientales, dentro de los que se encuentran: cambio climático, transición energética, política del agua, política de ciudades, pérdida de biodiversidad y asesinatos de defensores del medio ambiente.

    “En resumen, Claudia Sheinbaum enfrenta el desafío de reorientar y fortalecer las políticas ambientales, climáticas, energéticas, hídricas y de biodiversidad en México y alinearlas con las políticas sociales implementadas para el bienestar de las personas, atendiendo al mismo tiempo los efectos de decisiones pasadas (como el debilitamiento institucional climático y ambiental, el foco en las energías fósiles y el rezago en la inversión en energías limpias, entre otros), y establecer un camino hacia la sostenibilidad y la protección del medio ambiente que sea también bueno para el bienestar social y la economía”, dice el instituto.

    Te recomendamos leer: Los economistas más influyentes de México 2024

    Acciones necesarias

    México tiene que actualizar el Plan Nacional de Adaptación y de Mitigación y ampliar la meta de reducción de emisiones a más del 35% hacia 2020, además de la meta de carbono cero a carbono neutral para que el país deje de emitir en forma de gases de efecto invernadero, aseguró Alicia Bárcena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en octubre pasado, en el marco del Foro de Análisis de Propuestas de Desarrollo Sustentable y Cambio Climático para México 2018-2024, organizado por la Unidad Nacional de Asociaciones de Ingenieros (UNAI).

    “Hemos logrado reducir el uso del carbón casi un 79% […] México va activar la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, los grupos de trabajo, vamos a actualizar las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y [a] elaborar el plan de adpatación”, dijo la funcionaria federal.

    En este sentido, Bárcena Ibarra explicó que es fundamental reducir la producción de combustibles fósiles y hacer una transición de energía renovables.

    El “Informe de la ONU sobre la Brecha de Emisiones 2024” destaca el  potencial para reducir las emisiones en hasta 31 gigatoneladas de CO₂ durante 2030, el cual se traduce en alrededor del 52% de las emisiones registradas el año pasado, y en 41 gigatoneladas para 2035.

    Puedes leer: Esta es la ‘tormenta perfecta’ para la crisis hídrica en México

    El impulso de la energía fotovoltaica y solar guarda la promesa de contribuir a una reducción total de emisiones contaminantes de entre 27%, en 2030, y 38%, en 2035.

    ‘Nos estamos tambaleando’

    “Nos estamos tambaleando en una cuerda floja planetaria”. Así lo ha dicho António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tras darse a conocer que el mundo se encuentra en un momento decisivo para reducir las emisiones contaminantes o afrontar la condena del desastre climático, el cual afecta a los más pobres y vulnerables del planeta.

    El año pasado, la emisión de gases de efecto invernadero tuvo un aumento de 1.3%, cuyo nivel no tiene precedentes, mientras que las emisiones deberían disminuir un 9% de forma anual hasta el 2030, para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados, reveló el “Informe de la ONU sobre la Brecha de Emisiones 2024”, publicado a finales de octubre pasado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

    “Ha llegado la hora de la verdad”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, mientras el reporte del programa revela que existe poca confianza en la aplicación de compromisos de cero emisiones netas.

    También puedes leer: Parques industriales: el nuevo motor del crecimiento en México

    Andersen ha expresado la necesidad de una movilización mundial a un ritmo y escala sin precedentes desde este momento; de lo contrario, advirtió, el objetivo de mantener la temperatura media de la Tierra 1.5 grados centígrados por encima de la era preindustrial para frenar el aumento de las temperaturas fijado en el Acuerdo de París sobre el cambio climático, ya que, de no ser así,  dicho acuerdo “pronto estará muerto […] y el aumento de 2 grados centígrados ocupará su lugar en la unidad de cuidados intensivos”.

    En este sentido, las economías más grandes del mundo juegan un papel fundamental en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Alrededor del 80% de todas las emisiones son responsabilidad de los países miembros del G20.

    “Las tecnologías existentes y asequibles pueden lograr las reducciones de emisiones que necesitamos hasta 2030 y 2035 para cumplir el límite de 1.5 grados, pero sólo con un aumento de la ambición y el apoyo”, afirmó el secretario general de la ONU.

    La acción de los gobiernos, empresas y sociedad, en general, es fundamental para enfrentar el cambio climático. México no es ajeno a esta necesidad de actuar para enfrentar los retos ambientales.

    30 Mentes más sostenibles

    Forbes México presenta la selección de las 30 Mentes más sostenibles del país. Un ejercicio editorial que busca reconocer a las personas que contribuyen con su actividad a impulsar los temas relacionados con la sostenibilidad en la creación y evolución de negocios, así como en la política pública del país y de otras regiones del mundo.

    Esta selección toma en cuenta una selección editorial basada en postulaciones de organizaciones y una investigación sobre el reconocimiento nacional e internacional de las personas a través de premios o su inclusión en otros listados prestigiados en la materia de sostenibilidad y medio ambiente.

    Para llevar a cabo la selección de “Las 30 mentes más sostenibles” nos apegamos a los criterios que se señalan a continuación:

    • Personas que contribuyan al cumplimiento de la Agenda 2030.
    • Indicadores adicionales señalados por cada organización para su selección.
    • Establecimiento del mejor balance posible en la selección de los perfiles considerando los cinco ejes de la Agenda 2030: Paz, Prosperidad, Planeta, Personas y Alianzas.
    • Sectores participantes: iniciativa privada, activistas, academia, sociedad civil y organismos internacionales.

    Aquí te presentamos el listado de este año: