Al margen de las creencias religiosas, los calendarios particulares de las naciones, las conmemoraciones y la idiosincrasia personal, cada que se finaliza y comienza un nuevo año la gente se llena de esperanza, motivación y expectativas positivas por un lado y por el otro de indiferencia, tristeza, nostalgia.
Así es la naturaleza humana todo tiene múltiples visiones, contradictorias a veces, conflictivas, indescifrables, lo que para unos es dicha puede ser todo lo contrario para otros. Sin embargo, siempre hay algo que nos mueve a reaccionar, catalizar, procesar y emprender nuevas rutas.
Por supuesto, las prioridades y aspiraciones, metas, objetivos de los grupos, los mejores deseos para familiares y amigos; los recuerdos de las presencias memorables, el crecimiento, la madurez, los logros; las decisiones y la construcción de un futuro mejor. Lo que se fue, lo que llega, lo que se queda; son parte de las tendencias predominantes.
Mas allá de los círculos personales, existen temas vitales que requieren el accionar conjunto de naciones, sociedad, gobierno, empresas, líderes y todos los que se sumen a las causas generales, a las urgentes problemáticas regionales y a los retos que podrían definir la viabilidad, sustentabilidad y hasta la supervivencia del planeta y la raza humana.
¿Cuáles son tales tópicos en los que coinciden los especialistas y existe un grave sentido de urgencia para trabajar organizadamente, destinar fondos y dejar la politiquería de lado ante las consecuencias evidentes de los efectos nocivos de la indiferencia e inacción?
1. Paz y estabilidad. Solo hay que mencionar Europa y Medio Oriente, además de muchos conflictos regionales extendidos por el mundo para dar cuenta de la necesariamente imprescindible acción diplomática global que se requiere durante meses de negociaciones, resolución de disputas y cancelación de las posturas extremistas.
Nadie está saliendo ileso de tales conflictos, la crisis económica global, la debilidad de los gobiernos, volatilidad financiera, inflación creciente, escasez, la incapacidad de los organismos internacionales para mediar e incluso siquiera prestar auxilio a la población civil refleja parte de esta agenda.
Miles de vidas humanas perdidas (la mayoría victimas colaterales indefensas), devastación, destrucción, incertidumbre, hambre, migración, aislamiento, entre otras cosas. Un enorme gasto militar y la especulación imponiendo los términos de un nuevo orden siempre al borde de otra guerra mayor, generalizada, exponencial.
Desde las redes sociales muchas líneas se pueden explotar para ayudar, para contribuir, pero también para exigir, para seguir llamando la atención y levantar la voz. Las atrocidades, crímenes de guerra, violaciones de los derechos humanos y matanzas indiscriminadas no pueden ser ocultadas ni olvidadas.
2. Crisis climática. Cada día noticias sobre un desastre natural, un aumento constante de las temperaturas promedio, daños evaluados en billones de dólares, miles de familias en cero, efectos que tardaran años en ser atendidos.
Un frente común es crítico, para muchos ya no hay reversa, las señales de advertencia ya fueron rebasadas, glaciares, hielos polares, selvas, bosques, tierras fértiles desaparecen a un ritmo mucho mayor que lo pronosticado.
Lo que se pensaba pasaría en los próximos 20 años, está acelerándose y muy probablemente será evidente antes de 2030, altas temperaturas, contaminación, escasez de agua potable y alimentos, aumento de enfermedades y padecimientos vendrán en avalancha.
Entonces, razones de sobra para no dejar un minuto de descanso en la enorme y muy compleja tarea necesaria, cada nuevo día una oportunidad de aportar algo, aunque sea mínimo.
Sirve de mucho informar, organizar, convocar, incidir, cuestionar, apoyar, trabajo voluntario, organizar, recolectar, cambiar hábitos, erradicar el uso de fertilizantes químicos, y reducir el consumo de plásticos de un solo uso; bajarle al consumismo y sumarse a las actividades que ayuden a minimizar la huella hídrica, el desperdicio, el derroche y la emisión de gases de efecto invernadero, comer sanamente, ayudar a la conservación de especies, hasta apoyar psicológicamente a otros, hay de todo en este rubro.
3. Tecnología e inteligencia artificial. No hay nada que detenga los avances tecnológicos, la vida simplemente ya no es viable sin equipos, maquinas, sistemas de última generación. Lo mismo en la vida cotidiana que en la exploración espacial, la producción, el comercio y las comunicaciones.
Pero todo esto implica una enorme responsabilidad, es necesario entender los desafíos que conllevan manejar un acervo tan poderoso de recursos. Los avances en Computación Cuántica e Inteligencia Artificial son eventos detonadores, umbrales de nuevas e infinitas posibilidades, epifanías, momentos decisivos que están alterando el curso de la vida humana.
La humanidad debe avanzar en consecuencia, dar ese salto evolutivo para adecuarse a estas nuevas realidades, a este multiverso inédito de explosiones convergentes donde no hay pausa.
Tales transformaciones suceden en ciclos de unos milisegundos, disrupciones, distopias, caos, ni siquiera son fáciles de interpretar y mucho menos pronosticar, moldear o tan solo imaginarlas. Máquinas con ideas, sentimientos y visiones autónomas. Soluciones a los problemas, curas de enfermedades, longevidad, mayor calidad de vida.
Un asomo a los multiversos en lo mínimo y lo máximo del micro cosmos de las partículas al universo inexplorado. De hecho, un universo totalmente nuevo, inédito, inimaginable.
Más retos y oportunidades con los mejores deseos para 2025.
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