A pesar de la derogación de la Ley 14/2013, vigente en España entre septiembre de 2013 y abril de 2025, que permitía a inversionistas extranjeros acceder al visado de residencia a través de la compra de activos por más de quinientos mil euros, especialmente en el segmento de bienes raíces; la posición de México como principal inversionista extranjero en territorio español no se ha visto afectada y continúa al alza.
Según el más reciente Informe Global LATAM Series de Inversión Extranjera, publicado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la empresa estatal ICEX España Exportación e Inversiones, la inversión mexicana en España asciende actualmente a alrededor de 33.9 mil millones de euros.
El informe destaca también que, entre los factores que hacen de España un destino privilegiado para la inversión extranjera, destacan la diversificación de su economía, la fuerte afinidad cultural y lingüística con los países de América Latina y el Caribe y, particularmente, la estabilidad ofrecida por un Estado de Derecho armonizado con los estándares europeos.
En el mismo sentido, el reporte señala que la actividad de family offices latinoamericanos ha crecido de manera exponencial en España, lo cual es evidente en el sector inmobiliario premium de diferentes ciudades, particularmente Madrid y en operaciones que van desde el mercado bursátil hasta activos alternativos vinculados con el sector tecnológico.
Al respecto, Carolina Sobrino de Montenegro, fundadora de Montenegro Brokers y especialista en gestión inmobiliaria para extranjeros en España, apunta que el capital mexicano se ha convertido en uno de los principales impulsores del desarrollo urbanístico en Madrid; aunque su comportamiento ha evolucionado con el tiempo.
“Antes de la pandemia era claro que los inversores mexicanos privilegiaban la compra de apartamentos de entre 2 y 3 habitaciones, esencialmente para usar por temporadas. Unidades de entre 100 y 150 m2 en el barrio de Recoletos, que les permiten acceder rápidamente a restaurantes, tiendas, bares, y sitios turísticos emblemáticos de la capital como la Puerta de Alcalá y el parque del Retiro”, dice.
Sin embargo, según la especialista a partir de 2023 el patrón mostrado por los inversionistas mexicanos, “quienes representan hasta el 40% de las operaciones”, se está diversificando hacia barrios residenciales, más alejados de la escena turística.
“El comportamiento del mercado inmobiliario en Madrid durante 2025 nos ha dejado claro que, a diferencia de lo que sucedía antes de la pandemia, el capital mexicano está privilegiando la compra de pisos de entre 150 y 300 m2, con entre 3 y 5 habitaciones, en barrios como Almagro y Los Jerónimos; e incluso está impulsando la compraventa de casas de más de 400m2 con jardín y piscina en el área de El Viso, con el objetivo de residir ahí de manera permanente”, señala Sobrino.
Finalmente, el análisis de la experta coincide con las cifras reportadas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana del gobierno español, que apunta que la inversión extranjera en vivienda ha crecido alrededor de un 15% en los últimos dos años.
“En este momento, no hay en el mundo una ciudad de habla hispana que ofrezca condiciones tan atractivas para la inversión inmobiliaria como Madrid. Sin embargo, es importante conocer la regulación y contar con la asesoría adecuada, que facilite al inversionista mexicano adquirir una propiedad residencial con una plusvalía anualizada de entre el 20% y el 30%, a través de hipotecas que pueden otorgar hasta el 70% del valor del inmueble, a una tasa de interés anual de entre el 2% y el 2.5%”, explicó.
Según el ranking Emerging Trends in Real Estate Europe 2025, elaborado por la consultora global PwC y el Urban Land Institute (ULI), Madrid ocupa hoy el segundo sitio entre las ciudades más atractivas para la inversión y el desarrollo inmobiliarios en el continente europeo, tras Londres.
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