La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) envió cartas de advertencia a cuatro grandes cadenas minoristas por continuar vendiendo fórmula infantil vinculada a un brote nacional de una enfermedad bacteriana en bebés, incluso después de que los productos fueran retirados del mercado, según informó el lunes el sitio web del regulador sanitario.
Walmart, Target, Kroger y Albertsons mantuvieron en sus estantes la fórmula infantil ByHeart Whole Nutrition Infant Formula, a pesar de haber sido notificados del retiro en noviembre, indicó la FDA en cartas fechadas el 12 de diciembre.
La enfermedad bacteriana, conocida como botulismo infantil, ocurre cuando los bebés ingieren esporas de la bacteria Clostridium botulinum, las cuales pueden desarrollarse en sus sistemas digestivos inmaduros y producir una toxina. Los síntomas incluyen estreñimiento, dificultad para alimentarse, pérdida del control de la cabeza y problemas para tragar. En casos graves, los lactantes pueden presentar dificultades respiratorias.
Hasta la semana pasada, el brote había enfermado a 51 bebés en 19 estados, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los menores afectados tenían edades que iban desde aproximadamente dos semanas hasta casi nueve meses.
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ByHeart inició el retiro del mercado de ciertos lotes de su fórmula el mes pasado y, tres días después, amplió la medida para incluir todos sus productos de fórmula infantil. El retiro abarcó tanto latas como sobres individuales.
En el caso de Walmart, los productos retirados fueron encontrados en tiendas de 21 estados.
En una carta dirigida a Target, la FDA señaló que funcionarios en Arkansas detectaron que la empresa ofrecía un descuento de dos dólares en la fórmula retirada entre el 16 y el 22 de noviembre. Target tenía el producto disponible en tiendas de 20 estados.
De acuerdo con la FDA, empleados de las tiendas ofrecieron diversas explicaciones sobre por qué los productos seguían en los estantes, entre ellas el desconocimiento del retiro, confusión sobre cuáles productos estaban afectados y la falta de retiro de todos los artículos implicados.
La FDA otorgó a las empresas un plazo de 15 días hábiles para explicar qué medidas han tomado para evitar violaciones similares en el futuro. La agencia advirtió que, de no atender el problema, podrían enfrentar acciones legales, incluida la incautación de productos.
Con información de Reuters.
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