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    El Super Bowl LX, que será disputado entre New England Patriots y Seattle Seahawks, mueve más allá de la economía de Estados Unidos, ya que en México su celebración hace que los restaurantes de alitas, hamburguesas, carne, bares y cantinas sean los que más ganan.

    El Super Bowl genera un impacto económico puntual, pero relevante para los establecimientos de alimentos y bebidas, asegura la Asociación Mexicana de Franquicias  (AMF).

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    “De las más de 31 mil franquicias de este giro, se estima que alrededor de 8 mil unidades, principalmente de comida rápida y conceptos especializados como alitas, registran incrementos significativos en ventas durante esta jornada”, comenta el organismo dirigido por Betsy Eslava.

    El evento deportivo dejará una derrama de entre 45 millones de pesos y 60 millones de pesos a nivel nacional, concentrada en consumo inmediato, pedidos a domicilio y reuniones sociales, agrega el ente empresarial.

    Alejandro del Río, director regional para Latinoamérica de Paymentology, dice que durante un evento deportivo como el Super Bowl, el gasto promedio puede aumentar hasta en 25 por ciento, gracias al uso de los pagos digitales en los restaurantes, bares, cantinas y consumo por plataformas en México.

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    El Super Bowl LX se llevará a cabo el 8 de febrero de 2026 en el estadio Levi ‘s Stadium de Santa Clara, California.​ Y Bad Bunny estará animando el espectáculo del medio tiempo. 

    Ismael Rivera Cruces, presidente de la Asociación Nacional de Restaurantes, Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (Anidice), dice que el Super Bowl duplica la ventas de los establecimientos en todo el país comparado con cualquier día domingo.

    “Si un domingo normal vendes 10 pesos, pues con un Super Bowl puede ser 30 pesos, le beneficia a los trabajos”, expresa el empresario.

    El representante recuerda que los restaurantes de alitas, hamburguesas y carnes es donde más se nota el incremento en el consumo durante el evento deportivo. 

    Durante la semana del Super Bowl, el consumo de alitas en los hogares mexicanos registra un incremento del 7.2 por ciento, según datos del Tío Bachoco correspondientes a 2025.

    Febrero se consolidó como el segundo mes con mayores ventas de alitas del año, solo superado por mayo, confirmando cómo el partido transforma las salas mexicanas en auténticos estadios de convivencia.

    Aunque hoy parecen inseparables del fútbol americano, las alitas no siempre fueron protagonistas. Su popularidad se disparó en Estados Unidos en las décadas de los 80 y 90, cuando comenzaron a servirse en bares deportivos como un alimento práctico, fácil de compartir y perfecto para comer con las manos sin despegar la vista de la pantalla.

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    Con la globalización del Super Bowl y la expansión de la cultura de ver el partido en casa, este ritual cruzó fronteras y se adaptó al consumo en México, donde las reuniones para ver deportes también encontraron en las alitas una botana ideal.