La estadounidense General Motors es la armadora que en 2025 importó más vehículos y automóviles de China para venderlos en el mercado mexicano.
Durante 2025 fueron vendidos más de 306 mil 351 vehículos chinos de General Motors, MG, KIA, Geely, Changan, Great Wall Motor, Ford, Chrysler, BYD y otras armadoras, según un reporte de la consultora JD POWER.
General Motors es la marca que más importa vehículos de origen chino en México con 125 mil 603 vehículos, reveló el análisis de la empresa dirigida por Gerardo Gómez.
“Aproximadamente 41 por ciento de los autos importados de China fueron de General Motors en 2025, así como le sigue MG con 16 por ciento de los vehículos y KIA con 10 por ciento de las unidades”, expresó.
El año pasado, la armadora estadounidense vendió más autos chinos en el mercado mexicano que BYD y MG Motors, que han ganado una fuerte presencia.BYD colocó aproximadamente 70 mil vehículos eléctricos e híbridos en la República Mexicana, mientras que MG Motos comercializa más de 48 mil unidades.
También, las armadoras estadounidenses Ford y Chrysler trajeron vehículos para el mercado mexicano, cuyo gobierno impuso un arancel para frenar y proteger a su industria automotriz.
Otros fabricantes chinos como JAC, Geely, Changan, Great Wall Motors, GAC, Chirey, Jetour Southeast, Motornation, Foton, Omoda y Zeekr venden vehículos en el mercado mexicano, detalló JD POWER.
China es el país que más vehículos vendió al mercado mexicano e importó más autos que Estados Unidos y Brasil en 2025.
Estados Unidos importó 126 mil vehículos a México, Brasil vendió 117 mil autos, India trajo 111 mil unidades, Japón envió 93 mil coches, Tailandia embarcó 51 mil carros e Indonesia subió a los barcos más de 41 mil automotores.
España, Alemania, Canadá, Corea del Sur, Argentina, Reino Unido, Francia, República Checa, Hungría, Colombia, Suecia, Polonia, Italia, Bélgica, Eslovaquia y Austria le vendieron autos a México.
El gobierno de Claudia Sheinbaum impuso un arancel de 50 por ciento a la importación de autos de China, India, Tailandia, Indonesia y Corea del Sur para proteger los empleos generados por la industria automotriz mexicana.México está recibiendo autos ligeros a precios bajos de inventario, lo cual es una estrategia para ganar participación de mercado, manifestó Marcelo Ebrard Casaubo, secretario de Economía (SE).
“La industria automotriz podría estar en riesgo (de perderse) si sigue esta tendencia (comercial con China, Corea del Sur, India y Tailandia), del orden de 320 mil empleos”, comentó el funcionario.
A partir del 1 de enero de 2025, comenzaron a cobrar el arancel a los vehículos importados de China, India, Tailandia, Indonesia y Corea del Sur.
Las armadoras chinas quieren desembarcar con la construcción de plantas y líneas de producción en México en medio de presiones arancelarias locales y Estados Unidos.
Desde su primer mandato, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha presionado a México y Canadá para que no hagan negocios con China, a quien consideran como el generador de los grandes déficits comerciales de la economía estadounidense.
En marzo de 2018, China y Estados Unidos, las dos economías más grandes del mundo, comenzaron con una guerra comercial que tuvo implicancias en los mercados internacionales.
El gobierno de Estados Unidos, que en ese momento también era liderado por Donald Trump, aplicó una estrategia comercial fundamentada en la imposición de aranceles para contrarrestar la influencia progresiva de China en la economía mundial.
La administración de Donald Trump señaló entonces que los diversos déficits comerciales que mantiene en sus relaciones con el país asiático se deben a las prácticas comerciales desleales y a la manipulación de la moneda china.
China respondió a las sanciones comerciales con medidas equivalentes como represalia.
Como parte de su campaña presidencial en 2024, Donald Trump señaló que México permitió la entrada de inversión china en el sector automotriz, lo cual amenazaba a los trabajadores de las armadoras estadounidenses.
Durante un mitin en Michigan, el político del Partido Republicano prometió entonces imponer aranceles del 200 por ciento a cualquier vehículo que salga de las fábricas supuestamente construidas en México y sea exportado a Estados Unidos.










