En México, las mujeres priorizan la protección financiera de sus familias pese a que ellas no están igual de protegidas siempre, tendencia que refleja el papel central que juegan en la administración y cuidado del hogar, de acuerdo con información de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
Dentro de los 13.9 millones de usuarios de gastos médicos en el país, el 47% corresponde a las mujeres (6.5 millones) y el 53% (7.3 millones) son hombres, lo que conlleva a una diferencia de 774 mil pólizas entre la población femenina, según un comunicado.
La tendencia cambia en los seguros de vida individuales. Las mujeres concentran el 52% de las pólizas, lo que indica una mayor inclinación a contratar productos financieros destinados a proteger a sus familias.
Estos datos cobran mayor relevancia al considerar la brecha que persiste en la participación laboral femenina.
De acuerdo con un análisis del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE, 61% de las mujeres en México realiza alguna actividad remunerada, mientras que entre los hombres la proporción se eleva a 86%.
“Esto revela que las mujeres privilegian la protección, cuidan a los suyos, pero ellas no siempre están igual de protegidas. Son precavidas para proteger a su familia, pero están menos cubiertas cuando se trata de su propia salud y bienestar. Esa es una brecha sobre la cual debemos trabajar”, afirmó Norma Alicia Rosas Rodríguez, directora general de la AMIS, según el comunicado.
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La directiva añadió que el contexto global también muestra desafíos en materia de equidad económica. Según el Global Gender Gap Report 2024 del Foro Económico Mundial, alcanzar la paridad económica entre hombres y mujeres podría tardar más de un siglo.
“La igualdad necesita condiciones materiales que permitan a las mujeres ejercer plenamente su autonomía, y una de esas condiciones es la protección financiera”, señaló.
En este contexto, iniciativas de colaboración interinstitucional como Proyecto Minerva, desarrollado por la AMIS junto con Condusef e Inmujeres, buscan fortalecer la educación financiera con perspectiva de género.
De acuerdo con la asociación, este programa ha permitido que más de 104 mil mujeres accedan a herramientas prácticas sobre ahorro, crédito, seguros y emprendimiento, con el objetivo de impulsar su independencia económica y reducir una de las formas menos visibles de desigualdad.
Rosas Rodríguez subrayó que cuando una mujer cuenta con protección y libertad financiera, el impacto positivo se extiende a su familia, su comunidad y al país.
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