Para Alan Espinosa, Head of Editorial LATAM en Getty Images, detrás de una gran fotografía hay una gran historia. Y las lentes de uno de los proveedores de imágenes más importantes del mundo están listas para retratar cómo se vivirá en México la Copa del Mundo FIFA 2026.
“México tiene algo que no es fácil de replicar, y es una combinación muy particular de cultura, emoción y energía colectiva. No es solo un país sede, es un país que vive el futbol de forma profundamente emocional. Desde el color de la ciudad y la intensidad de la luz hasta la expresión de la gente, todo construye una narrativa visual distinta. Los aficionados no son solo espectadores, son parte del espectáculo”, comenta Alan Espinosa.
El jefe del área editorial explica que el archivo de Getty Images data desde 1930, cuando se celebró el primer Mundial en Uruguay y, casi un siglo después, las imágenes históricas, como la de la consagración de Pelé en el Estadio Azteca en 1970 o escenas de México 1986, son relevantes por la conexión que tienen con las emociones, las memorias y la pasión por el deporte.
“El archivo no es estático; es un recurso vivo que permite a medios y marcas contar historias con contexto, profundidad y credibilidad. Las imágenes más icónicas representan esos momentos que se quedan grabados en nuestra memoria. La “Mano de Dios” o el festejo de Zidane en 1998 son imágenes que condensan contexto, emoción y significado en un solo cuadro y que, con el tiempo, no pierden valor, lo acumulan”, comenta.

Inmediatez e IA: los desafíos que enfrenta la foto
Alan reconoce que con tantas imágenes, el trabajo principal es entender cuáles tienen ese peso cultural, histórico o emocional que las hace relevantes en la actualidad, por lo que la restauración y conservación juegan un papel clave para mantener viva la historia, ofreciendo profundidad, contexto y una conexión real con el pasado que ayuda a entender el presente.
Y aunque la Inteligencia Artificial (IA) ha cobrado relevancia en la creación de contenido, Espinosa destaca la postura que tienen frente a ello: “No aceptamos contenido generado por IA en nuestras plataformas, porque somos y seguiremos siendo una fuente de autenticidad y veracidad para medios y marcas de todo el mundo”, asegura.
Sin embargo, también reconoce el rol que juega la IA, como la hacer más fácil la organización, clasificación y acceso al archivo a gran escala. “El valor de una fotografía sigue dependiendo de su autenticidad, intención y contexto”, dice.
Otro de los retos que destaca es la inmediatez que demandan las personas, y pese a que la tecnología ha transformado la velocidad de distribución, con una infraestructura que les permite llevar una imagen del clic al sitio en menos de 30 segundos, el ojo del fotógrafo y el clic de la cámara ha cambiado poco. “Sigue requiriendo la misma intuición, experiencia y sensibilidad para anticipar ese instante que puede convertirse en historia. La inmediatez no ha reemplazado la capacidad artística, la ha puesto a prueba”, afirma.
Hoy, el Mundial 2026 es el siguiente paso para seguir construyendo ese archivo histórico. “Nos estamos preparando para capturar esa evolución: cómo conviven la identidad histórica con nuevas generaciones de aficionados, nuevas formas de vivir el deporte y una ciudad que también ha cambiado. La cobertura no se centra únicamente en lo que ocurre en la cancha, sino en todo lo que sucede alrededor: cultura, celebración y emoción”.
Con información de Diego Salazar


Photo : Christian Gavelle / Onze / Icon Sport















