Meta y Google se asociaron con marcas infantiles de confianza como Plaza Sésamo, las Girl Scouts y la revista Highlights para enseñar a los niños a usar la tecnología con moderación, incluso mientras diseñaban aplicaciones que dificultaban que esos mismos jóvenes usuarios se desconectaran, revelan comunicados públicos y documentos internos.
Con el respaldo de decenas de millones de dólares de los gigantes tecnológicos, estas organizaciones impartieron lecciones sobre responsabilidad personal a cientos de miles de niños y padres, utilizando revistas coloridas, personajes populares y canciones pegadizas, indican los comunicados públicos.
El patrocinio de estas lecciones por parte de Google y Meta está alimentando las críticas de que las empresas están encontrando nuevas formas de fomentar la dependencia de los niños a las redes sociales, especialmente al asociarse con marcas dirigidas a menores de 12 años, una edad que, según los pediatras, suele ser demasiado temprana para tener un teléfono inteligente.
De acuerdo con defensores de los padres, estas alianzas también debilitan la confianza en instituciones con décadas de tradición en las que las familias confiaron para obtener consejos sobre la crianza de los hijos, en un momento en que los gigantes tecnológicos se enfrentan a múltiples demandas que los acusan de diseñar productos adictivos que perjudicaron la salud mental de los jóvenes.
El primer caso que llegó a juicio concluyó con una sentencia de 6 millones de dólares contra las dos compañías.
“Es como si Plaza Sésamo se asociara con Philip Morris para enseñar a los niños a fumar cigarrillos de forma segura”, dijo Rose Bronstein, cuyo hijo de 15 años se suicidó tras sufrir acoso cibernético. “¿En qué se diferencia?”
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Compañías se inclinan por alternativas para limpiar su imagen
Las plataformas de Meta y Google generan miles de millones de dólares en ingresos publicitarios de empresas que se dirigen a menores. Este incentivo económico, según los críticos, dificulta que las empresas ofrezcan orientación imparcial sobre el uso de pantallas.
“Su modelo de negocio se basa en maximizar el tiempo de uso de los dispositivos”, afirmó Emily Boddy, codirectora de U.S. Smartphone Free Childhood, un grupo de padres que aboga por la prohibición de los teléfonos en las escuelas. “Sus consejos o recomendaciones no pueden ser neutrales, y vemos que no lo son”.
De acuerdo con Nora Kenworthy, investigadora de salud pública de la Universidad de Washington Bothell, las corporaciones, desde las compañías de refrescos hasta la industria tabacalera, llevan mucho tiempo realizando donaciones a “instituciones de confianza” para mejorar su reputación.
“Se trata, en gran medida, de una estrategia de gestión de la reputación”, afirmó Kenworthy.
Las acciones de Meta cayeron un 6% en lo que va del año, mientras que las de Alphabet subieron un 27%.
Con información de Reuters
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