El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), que estará completamente operativo para junio, puede fortalecer el atractivo de México como destino de relocalización industrial (reshoring) en medio de las renegociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), de acuerdo con un análisis de S&P Global Market Intelligence.
Se prevé que en las renegociaciones del tratado Estados Unidos busque requisitos de contenido regional más altos.
Los estados de entrada del corredor, Veracruz y Oaxaca, ya manejaron el 32% de las exportaciones marítimas de México y el 31.4% de las importaciones en 2025. Al imponer aranceles a las importaciones chinas de vehículos eléctricos y autopartes, México se ha alineado con las prioridades de Estados Unidos y ha aumentado la probabilidad de que el TMEC se extienda o se establezca un tratado bilateral, según la firma.
El sistema se alinea con las prioridades del gobierno, ya que la administración de Claudia Sheinbaum continúa viendo la relocalización industrial como su principal oportunidad para atraer inversión. Con ese objetivo, la estrategia industrial del Plan México ofrece incentivos administrativos y fiscales a potenciales inversionistas, ayudando a facilitar el desarrollo del CIIT.
El corredor conectará las costas atlántica y pacífica de México mediante instalaciones ferroviarias y portuarias modernizadas en Coatzacoalcos y Salina Cruz, posicionándose como una alternativa al Canal de Panamá.
“Es probable que el CIIT ofrezca una alternativa al Canal de Panamá, que se ve afectado por cuellos de botella en el tráfico debido a interrupciones por dislocaciones de embarcaciones alrededor del Estrecho de Ormuz, condiciones climáticas adversas esperadas como resultado del fenómeno de El Niño y la presión sobre las empresas estadounidenses para desvincularse de las operaciones portuarias previamente operadas por China”, apunta.
El proyecto tiene como objetivo distinguirse de la ruta marítima centroamericana, con un plan para crear una base industrial que opere a través de centros de desarrollo en los que las materias primas que transiten por el CIIT se utilizarán en la fabricación a lo largo del corredor, y posteriormente se exportarán a sus destinos finales.
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A través de Veracruz y Oaxaca, México importo 75.8 mil millones de dólares en 2025, en comparación con los 33.0 mil millones de dólares en exportaciones.
S&P Global Market Intelligence prevé que las exportaciones ferroviarias de México crezcan 12.5% en 2026 en términos nominales, y las marítimas 5.3%.
El crecimiento continuará a un ritmo más lento durante el siguiente periodo de cinco años entre 2026 y 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) para la exportaciones ferroviarias del 2.9%, mientras que para las exportaciones marítimas se espera una CAGR de 1.4%.
Aunque el CIIT se beneficia de fortalezas relacionadas con su ubicación y de las mejoras realizadas a la conexión ferroviaria del corredor en los últimos cinco años, enfrenta importantes desafíos operativos y riesgo de seguridad.
El impacto positivo del CIIT estaría limitado por las reducidas conexiones terrestres con el centro de México, con solo un enlace ferroviario cercano a Veracruz y un predominio del transporte por carretera en las exportaciones (69%) frente al ferroviario (9.7%) en los 12 meses hasta febrero de 2026, periodo en el que el 85.8% de las exportaciones ferroviarias se dirigieron a Estados Unidos.
Finalmente, los riesgos de seguridad, especialmente las protestas y el robo de carga, aumentarían el incremento del tráfico.
México ya registraba un promedio anual de 9,180 incidentes de vandalismo ferroviario y 2,980 robos entre 2020 y 2025, mientras que los bloqueos ferroviarios por grupos indígenas y sindicatos representan amenazas operativas: seis de los 19 bloqueos registrados en México en 2025 ocurrieron en Veracruz.
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